Con el tÃtulo “Cómo emprender un proyecto de éxito” Bernardo Hernández empezaba este pasado domingo en el Congreso de Webmasters su ponencia, si no llega a ser porque el dÃa anterior me entero de que es el vicepresidente Mundial de Google y que Alejandro Suárez me lo recomendara, ni siquiera hubiera asistido. Detrás de un tÃtulo tan rimbombante suele haber mucho humo, un creido o ambas cosas. Por suerte nada más comenzar la ponencia Bernardo matizaba el tÃtulo, preferÃa titularla Emprender como estilo de vida: ambición, creatividad y miedo. Un tÃtulo que iba a cambiar todo el (pre)sentido que le habÃa dado. Empecemos por las tres caracterÃsticas:
- Ambición: aquà me recuerda a la crÃtica que estuche de Larry Wachowski hace de la falta de ambición de los directores hollywoodienses a la hora de crear pelÃculas, y que eso era algo que le impulsaba a mejorar y mejorar Matrix cada vez más. Esa pasión de hacer las cosas con la mayor perfección y pasión posible. La manera de garantizar el éxito más allá del éxito. Trabajando este enfoque, dadas las infinitas variables -y que no todas podemos controlar por mucho que nos empeñemos- estarás garantizando haber dado el máximo, trabajado duro e independientemente del futuro éxito o fracaso exterior, sentirás una paz interior de haber dado lo mejor de tà posible. Nos dice Bernardo:”Si el proyecto tiene éxito, sabes que no todo ha sido gracias a tÃ. Si el proyecto fracasa, intentas analizar qué es lo que has hecho mal. Es una combinación que te mantiene en un equilibrio muy prudente.”Desde luego me ha recordado a los valores que Fred Kofman expone en su libro La conciencia de los negocios: cómo construir valor a través de valores (responsabilidad incondicional, el éxito más allá del éxito, comunicación auténtica, compromiso impecable y cómo el ser, por encima del hacer, es la fuente última para la excelencia.
- Creatividad: fundamental, considero que si estás alineado con el principio creativo del que nos habla Andrew Cohen, ese impulso cósmico que nos hace estar conectado con la fuentes del Kósmos instante tras instante, la fuente de la que beben el virtuoso del violÃn, el poeta iluminado o el emprendedor visionario. Una creatividad que se cultiva para más tarde dejarla ser para poder Ser, bien a través de la meditación o de la práctica de algún arte o actividad con la que verdaderamente aprendas a disfrutar y disfrutes aprendiendo.
- Miedo: “los valientes no tienen ausencia de miedo, simplemente aprenden a controlarlo, hay que entender de qué miedo se trata”. En este punto me gusta más la perspectiva mencionada por Steve Jobs en el famoso discurso del acto de graduación de Standford. “Si vives cada dÃa como si fuera el último, algún dÃa tendrás razón” desde entonces se preguntaba cada dÃa frente al espejo ¿si hoy fuese el último dÃa de mi vida me gustarÃa hacer lo que voy a hacer hoy? Y si la respuesta era NO por muchos dÃas seguidos, sabÃa que tenÃa que cambiar algo. (…) El recordarme que todo Ãbamos a morir pronto era la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme en las grandes decisiones de mi vida, porque prácticamente todo, todas las expectativas , el orgullo, EL MIEDO, o la vergüenza a fracasar… desaparecÃan frente a la muerte. Viviendo lo que verdaderamente importa, recordando que todos vamos a morir es la mejor forma de pensar que no tienes nada que perder. Ya estás desnudo, y no hay razón para no seguir a tu corazón.”
Esta cita de Jobs me viene a enlazar muy bien con otro punto tratado por Bernardo en su ponencia:
Lo que importa es la experiencia personal a lo largo de tu vida. No hagas tal proyecto o tal otro porque te lo digan, o solo porque quieras ganar dinero. Haz aquellos proyectos para los que en primer lugar estás motivado, verdaderamente quieres aportar algo, porque a ello vas a estar dedicando tu vida. Si no disfrutas con el proyecto, no lo hagas. Se necesita trabajar duro, pero a la vez pasártelo bien.
A mi juicio es la filosofÃa “Yoda”: <<hazlo o no lo hagas pero no lo intentes>>, para Bernie:
“no importa lo bueno que seas, sino lo bueno que quieres ser. Aprender como fuerza vital. Entre hacer y no hacer, siempre hacer. Si os plantean un proyecto es fundamental estar motivado, y entonces hacedlo, porque de ese hacer váis ha aprender”.
Estoy de acuerdo, pero es importante resaltar que esa elección hay que tomarla desde lo más profundo de nuestro ser y analizando conscientemente nuestros actos, pues toda acción comporta una consecuencia y aunque podemos abarcar muchas veces más cosas de las que nos creemos, y es sano forzar el lÃmite de nuestras posibilidades, podemos estar cometiendo el error de estar dejando de lado aquello que verdaderamente nos importa. Esa diferencia entre la decisión ciega y la iluminada creo que nos viene dada por la volición interior - en cierto modo el Cemet Noscet latino-. Cuando te conozcas a tà mismo a través de la introspección sabrás cuando estás haciendo lo correcto.
A veces parece que necesitemos de mil vidas para poder llegar a dar todo lo mejor de nosotros mismos y hacer algo grande para los demás que nos satisfaga a nosotros mismos, pero piensa, ¿y si cada una de estas mil vidas fueran las actualizaciones del nuestro desarrollo personal? Morir a nuestra estructura egoica anterior y volver a renacer instante tras instante; transformación tras transformación, integrándonos en niveles de desarrollo cada vez más profundos y abarcantes desde los que interactuar con nosotros mismos, con la sociedad y con todo lo demás. Pero de todos modos, simplemente vive, como dijo Schopenhauer al llegar a su madurez:
Cuando llegas a cierta edad y echas la mirada atrás en el tiempo, tu vida parece haber tenido un orden. Parece como si hubiese estado definida por alguien. Y esas cosas que cuando ocurrieron parecÃan puramente accidentales, simplemente algo que pasó sin más, se convierten en los elementos principales de una trama con sentido. Asà que me pregunto ¿quién creó esta trama? Si ya tus sueños están creados por aspectos de uno mismo que escapan a tu conciencia, toda tu vida ha estado compuesta por tu volición interior. Al igual esa gente que conociste por casualidad, se convirtieron en agentes que estructuraron tu vida, tú mismo te has convertido en el agente que ha estructurado otras vidas y toda la trama en su conjunto encaja en una gran sinfonÃa. Todo influenciando y estructurando todo lo demás. Por ello, nuestras vidas, fueron el sueño del Soñador Único donde todos los personajes del sueño están soñando también, y todo se conecta con todo moviéndose desde su propia volición en la naturaleza.

Joseph Campbell, el mayor historiador de las religiones en el siglo XX y cuyos libros fueron una fuente inagotable de inspiración para George Lucas y su saga galáctica:
Cuando mis alumnos me preguntan “¿Debo hacer esto? ¿Debo hacer esto otro? Les respondo: sigue tu instinto. Hay algo dentro de tà que sabe cuándo estás en el centro, que sabe que están en el Ser, o que estás fuera de él. Y que si te vas para ganar dinero, perderás tu vida. Asà que lo que cuenta no es el destino, es el viaje.”