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Entradas etiquetadas‘Sentimientos’

Cambio

Martes, mayo 11th, 2010

El cambio es la única constante.
Cambia tu cuerpo, cambia tu entorno, cambian tus actividades, tus amistades, tu trabajo
Cambian tus sentimientos y tu forma de pensar, cambian tus esquemas mentales y tu manera de enfrentarte a la vida.

Y sin embargo tienes la sensación de haber sido el mismo, incluso en otras vidas, pasadas o futuras, sigues siendo tú mismo.

Y así, la vida sigue pareciendose a lo de siempre para aquellos que viven a través de los cambios. Aquellos que son lo suficientemente flexibles y permeables para saber disfrutar de la esencia del cambio y seguir siendo ellos mismos, en esencia, más allá de la superficie.
¿Es esa la base de la felicidad? Ser sin resistencia, ser para llegar a Ser.

No nos hacemos sabios por hacernos viejos. Pero el cambio transcurre con el paso del tiempo, mientras envejecemos. El cambio es inevitable, el progreso no. Como decía Gandhi, seamos el cambio que queremos ver en el mundo.

Acepta que estas fuera de control y juega con conciencia las cartas que te han tocado. Participa, aprende, reflexiona y aplica el conocimiento extraído. Antes de que baje el telón, y la función termine sin aplausos.

O Fortuna
velut luna
statu variabilis,
semper crescis
aut decrescis;
vita detestabilis
nunc obdurat
et tunc curat
ludo mentis aciem,
egestatem,
potestatem
dissolvit ut glaciem.

En lo alto de la montaña

Miércoles, diciembre 16th, 2009

un parque
una roca
una ilusión

unas ramas
unas hojas en el suelo
una flor

un paisaje
un monasterio
un solo Dios

una ondanada en la roca
un trozo de musgo
y un frío que penetra al corazón

Festivo en Yokohama

Martes, julio 15th, 2008

 

Hoy es festivo nacional en Japón, todo está mucho más lleno (aún), los comercios abren y los trenes llegan con la misma puntualidad, incluso a pesar del terremoto de 3 grados que hemos vivido sobre las 10 de la mañana en Tokyo. Me dirijo a Yokohama, a 30 minutos en tren hacia el sur. Llevo ya una semana en tierras niponas, creo que los días que me quedan se me van hacer largos y pesados. Es como si tuviera un puñal clavado en el pecho y una cruz a mi espala y tuviera que cargar todo el día con ella. Me doy cuenta que, vayas donde vayas, tus penas y tus alegrías; tus ángeles y tus demonios viajan contigo. No hay forma de escapar, no hay forma de huir, solo nos queda aceptarlos, integrarlos y trascenderlos para ser verdaderamente libres.
¿Por qué sentimos? Me pregunto por qué sentimos pena, y para ser justo también debo preguntarme porqué sentimos alegría, pues no habría una sin la otra. La verdadera iluminación no consiste en no experimentar la pena o la alegría, sino en saber aceptar que forman parte de la vida. Sentirlas, pero no sentirse identificado por ellas, hacernos transparentes para sentirnos más vivos. Sufriríamos más, pero nos importaría menos.