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Espíritu emprendedor, proyecto de vida.

Lunes, Noviembre 24th, 2008

Con el título “Cómo emprender un proyecto de éxito” Bernardo Hernández empezaba este pasado domingo en el Congreso de Webmasters su ponencia, si no llega a ser porque el día anterior me entero de que es el vicepresidente Mundial de Google y que Alejandro Suárez me lo recomendara, ni siquiera hubiera asistido. Detrás de un título tan rimbombante suele haber mucho humo, un creido o ambas cosas. Por suerte nada más comenzar la ponencia Bernardo matizaba el título, prefería titularla Emprender como estilo de vida: ambición, creatividad y miedo. Un título que iba a cambiar todo el (pre)sentido que le había dado. Empecemos por las tres características:

  • Ambición: aquí me recuerda a la crítica que estuche de Larry Wachowski hace de la falta de ambición de los directores hollywoodienses a la hora de crear películas, y que eso era algo que le impulsaba a mejorar y mejorar Matrix cada vez más. Esa pasión de hacer las cosas con la mayor perfección y pasión posible. La manera de garantizar el éxito más allá del éxito. Trabajando este enfoque, dadas las infinitas variables -y que no todas podemos controlar por mucho que nos empeñemos- estarás garantizando haber dado el máximo, trabajado duro e independientemente del futuro éxito o fracaso exterior, sentirás una paz interior de haber dado lo mejor de tí posible. Nos dice Bernardo:”Si el proyecto tiene éxito, sabes que no todo ha sido gracias a tí. Si el proyecto fracasa, intentas analizar qué es lo que has hecho mal. Es una combinación que te mantiene en un equilibrio muy prudente.”Desde luego me ha recordado a los valores que Fred Kofman expone en su libro La conciencia de los negocios: cómo construir valor a través de valores (responsabilidad incondicional, el éxito más allá del éxito, comunicación auténtica, compromiso impecable y cómo el ser, por encima del hacer, es la fuente última para la excelencia.
  • Creatividad: fundamental, considero que si estás alineado con el principio creativo del que nos habla Andrew Cohen, ese impulso cósmico que nos hace estar conectado con la fuentes del Kósmos instante tras instante, la fuente de la que beben el virtuoso del violín, el poeta iluminado o el emprendedor visionario. Una creatividad que se cultiva para más tarde dejarla ser para poder Ser, bien a través de la meditación o de la práctica de algún arte o actividad con la que verdaderamente aprendas a disfrutar y disfrutes aprendiendo.
  • Miedo: “los valientes no tienen ausencia de miedo, simplemente aprenden a controlarlo, hay que entender de qué miedo se trata”. En este punto me gusta más la perspectiva mencionada por Steve Jobs en el famoso discurso del acto de graduación de Standford. “Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás razón” desde entonces se preguntaba cada día frente al espejo ¿si hoy fuese el último día de mi vida me gustaría hacer lo que voy a hacer hoy? Y si la respuesta era NO por muchos días seguidos, sabía que tenía que cambiar algo. (…) El recordarme que todo íbamos a morir pronto era la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme en las grandes decisiones de mi vida, porque prácticamente todo, todas las expectativas , el orgullo,  EL MIEDO, o la vergüenza a fracasar… desaparecían frente a la muerte. Viviendo lo que verdaderamente importa, recordando que todos vamos a morir es la mejor forma de pensar que no tienes nada que perder. Ya estás desnudo, y no hay razón para no seguir a tu corazón.”

Esta cita de Jobs me viene a enlazar muy bien con otro punto tratado por Bernardo en su ponencia:

Lo que importa es la experiencia personal a lo largo de tu vida. No hagas tal proyecto o tal otro porque te lo digan, o solo porque quieras ganar dinero. Haz aquellos proyectos para los que en primer lugar estás motivado, verdaderamente quieres aportar algo, porque a ello vas a estar dedicando tu vida. Si no disfrutas con el proyecto, no lo hagas. Se necesita trabajar duro, pero a la vez pasártelo bien.

A mi juicio es la filosofía “Yoda”: <<hazlo o no lo hagas pero no lo intentes>>, para Bernie:

“no importa lo bueno que seas, sino lo bueno que quieres ser. Aprender como fuerza vital. Entre hacer y no hacer, siempre hacer. Si os plantean un proyecto es fundamental estar motivado, y entonces hacedlo, porque de ese hacer váis ha aprender”.

Estoy de acuerdo, pero es importante resaltar que esa elección hay que tomarla desde lo más profundo de nuestro ser y analizando conscientemente nuestros actos, pues toda acción comporta una consecuencia y aunque podemos abarcar muchas veces más cosas de las que nos creemos, y es sano forzar el límite de nuestras posibilidades, podemos estar cometiendo el error de estar dejando de lado aquello que verdaderamente nos importa. Esa diferencia entre la decisión ciega y la iluminada creo que nos viene dada por la volición interior - en cierto modo el Cemet Noscet latino-. Cuando te conozcas a tí mismo a través de la introspección sabrás cuando estás haciendo lo correcto.

A veces parece que necesitemos de mil vidas para poder llegar a dar todo lo mejor de nosotros mismos y hacer algo grande para los demás que nos satisfaga a nosotros mismos, pero piensa, ¿y si cada una de estas mil vidas fueran las actualizaciones del nuestro desarrollo personal? Morir a nuestra estructura egoica anterior y volver a renacer instante tras instante; transformación tras transformación, integrándonos en niveles de desarrollo cada vez más profundos y abarcantes desde los que interactuar con nosotros mismos, con la sociedad y con todo lo demás. Pero de todos modos, simplemente vive, como dijo Schopenhauer al llegar a su madurez:

Cuando llegas a cierta edad y echas la mirada atrás en el tiempo, tu vida parece haber tenido un orden. Parece como si hubiese estado definida por alguien. Y esas cosas que cuando ocurrieron parecían puramente accidentales, simplemente algo que pasó sin más, se convierten en los elementos principales de una trama con sentido. Así que me pregunto ¿quién creó esta trama? Si ya tus sueños están creados por aspectos de uno mismo que escapan a tu conciencia, toda tu vida ha estado compuesta por tu volición interior. Al igual esa gente que conociste por casualidad, se convirtieron en agentes que estructuraron tu vida, tú mismo te has convertido en el agente que ha estructurado otras vidas y toda la trama en su conjunto encaja en una gran sinfonía. Todo influenciando y estructurando todo lo demás. Por ello, nuestras vidas, fueron el sueño del Soñador Único donde todos los personajes del sueño están soñando también, y todo se conecta con todo moviéndose desde su propia volición en la naturaleza.

Alex Grey

Joseph Campbell, el mayor historiador de las religiones en el siglo XX y cuyos libros fueron una fuente inagotable de inspiración para George Lucas y su saga galáctica:

Cuando mis alumnos me preguntan “¿Debo hacer esto? ¿Debo hacer esto otro? Les respondo: sigue tu instinto. Hay algo dentro de tí que sabe cuándo estás en el centro, que sabe que están en el Ser, o que estás fuera de él. Y que si te vas para ganar dinero, perderás tu vida. Así que lo que cuenta no es el destino, es el viaje.”


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La idea de la conciencia en las tradiciones perennes y el yoga.

Lunes, Julio 7th, 2008

En las tradiciones perennes orientales existe la idea de que las deidades son una personificación de la energía del Universo. Que forma la vida; la tuya o la vida del mundo. La naturaleza de la personificación se determina por las circunstancias históricas. Las deidades son las mensajeras, los vehículos de la energía, en cambio, la idea de deidad occidental se basa en que las deidades son un hecho, y es de ellas desde donde viene la energía, que es justo lo contrario a las tradiciones orientales.
Respecto a la conciencia, nuestra noción es que el cerebro es la fuente de la conciencia, en las tradiciones perennes orientales la idea es que el cerebro es una función de la conciencia, es decir, que primero existe la conciencia y el cerebro es un órgano que encapsula y focaliza en una determinada dirección; en la dirección del conocimiento en el tiempo y el espacio. Que es un conocimiento de segundo nivel. Y la noción de que todos somos manifestaciones de esa energía trascendente que va más allá de toda nuestra capacidad de pensamiento es la idea básica y fundamental de todo esto.

En el pensamiento occidental ha habido momentos donde este tipo de pensamiento también se ha manifestado, antes de la edad media aparece este tipo de pensamiento en Dionisio cuya filosofía fue tomada en los siglos VIII y IX por filósofos Gnósticos. En la alta edad media Meister Eckhart usa el complejo entramado de significados concretos del cristianismo pero reventándolo para obtener ese reconocimiento de la relación de la deidad con el conocimiento de la deidad. Más adelante tenemos a Giordano Bruno, que fue quemado vivo en la plaza de roma por expresar públicamente este tipo de filosofía. Posteriormente, en el renacimiento italiano se tradujeron textos del principio del siglo primero de los primeros cristianos a la terminología pagana, al terminar empezó a fluir este tipo de pensamiento en todo el movimiento artístico del renacimiento. Más adelante, en el siglo XVIII Emmanuel Kant en su tratado de Crítica de la Razón reconocía que todo nuestro conocimiento, toda nuestra experiencia está condicionada por los órganos del conocimiento con el que la aprehendemos. Y que a priori, por encima de cualquier tipo de conocimiento, está el conocimiento del tiempo y el espacio. Que todo nos llega en el campo del tiempo y el espacio.

Y ¿qué es aquello que está más allá y que llegamos a conocer a través del tiempo y el espacio? ¿Es una cosa? No, las cosas se manifiestan en el tiempo y el espacio. Por lo que uno empieza a pensar en las leyes del pensamiento, en qué es lo que determina que pensemos de una determinada manera. Las categorías del pensamiento, de las que más allá de ellas no puedes pensar. No puedes pensar sobre nada que no encaje en las leyes del pensamiento, porque estás encerrado en ellas. Ese es el concepto de Maya, y con Schopenhauer entró en occidente ese concepto originariamente hindú. De manera que consiguió poner en relación el pensamiento occidental de la época con el pensamiento oriental, y Nietzsche continuó su trabajo un par de siglos después. Esta entrada del flujo de pensamiento perenne oriental en occidente fue un momento clave del pensamiento en el mundo filosófico académico.

¿Y dónde encaja el Yoga en todo esto? El Yoga es una de las seis doctrinas espirituales (dárshanas) del hinduismo, cuya práctica relaciona el yo egóico con la fuente de la conciencia, que trasciende todos nuestros conceptos y categorías de pensamiento. Así que todo lo que “es” (en realidad ni “es”, ya que esta palabra también es un concepto). El libro clásico del Yoga son los Yoga Sutras, y Sutra se refiere a sutura, el hilo que el médico usa para coser una herida, así que los Yoga Sutras significan la costura del Yoga. El aforismo del Yoga Sutra define muy bien el Yoga:

 

El Yoga es la parada intencional de la actividad espontánea de la mente.

 

El cerebro recoge los estímulos recibidos, por ejemplo de la vista, al ver lo que tienes delante estás formando esta imagen en tu celebro, en cierto modo, lo que ves está en tu cerebro, si miras rápidamente a tu alrededor verás como todo cambia rápidamente e incluso continua cambiando aunque quieras congelar la imagen. Intenta congelar un pensamiento o una imagen en tu cerebro, con práctica llegarás a retenerla en tu pensamiento tal vez por unos 6 o 7 segundos, la mente siempre se está moviendo, y el objetivo del Yoga es acallar la mente ¿qué porqué querrías hacer eso? Como dijimos, en la filosofía perenne todo se experimenta a través de la mente (Maya), y la mente siempre está activa y refleja imágenes que van y vienen, pensamientos, ideas, recuerdos, siempre emergen en tu mente, están por unos segundos y desaparecen. Usualmente nos identificamos con esos fragmentos de realidad, basamos nuestra personalidad en ellos, en la imagen mental que vamos creando (el pequeño yo). “Tuve esto, lo perdí”, al identificarnos con el pensamiento se convierte en un “fui esto, perdí parte de mí” y consecuentemente sufrimos. Acalla tu mente –a través de la práctica del Yoga- y encontrarás tu Verdadero Ser, ese es el objetivo del Yoga, encontrar esa fuente atemporal de realidad, que es a la vez el Verdadero Ser de todos los demás. Encontrar la base de la realidad de la conciencia.

Pablo.


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