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Entradas etiquetadas‘Reflexiones’

Y la vida sigue

Lunes, marzo 28th, 2011

Llevo un tiempo intentando migrar este blog a otro dominio, y juntarlo con mi otro blog. Pero la integración de ambas temáticas no me  acababa de convencer, demasiados días pensando que no se iban a integral del todo bien. Si bien la vida es una y solo una, las diferentes facetas se presentan atómicamente. Ambos blogs están unidos por el denominador común de mi Ser, el que escribe, el que piensa, el que firma. Ese es el nexo común, si tienen otros, es una decisión del lector. Finalmente voy a dejarlos donde están. Ondas en la Superficie del Ser se queda en este espacio que me ha brindado tantas buenas reflexiones y tantas buenas respuestas de lectores como tú, que me han hecho crecer personalmente, que me han hecho pasar un rato ameno e instructivo dialogando en los comentarios.
De momento ya lo he modernizado internamente, y tal vez le de una vuelta de tuerca al diseño mientras retomo el hábito de escribir semanalmente. Le dotaré de un nuevo aspecto y de contenidos que reflejen mi estado interior, mi yo del aquí y el ahora, como siempre fue, es y siempre será. Sentir el impacto único de Dios en el Misterio absoluto y en lo absolutamente Desconocido. Y este blog como pequeños vespuntes de existencia, como ondas golpeando en la Superficie del Ser. Y a ti, ese otro yo-yo,  ese juego del escondite ideado por Dios, esa consciencia que busca autoencontrase, a ti, que me estás leyendo: GRACIAS.

- Dios está en la lluvia -

Libros, Libros, Libros (VII)

Sábado, junio 6th, 2009

Hace tiempo que no me paro a echar una mirada a los libros que he leidoo,ni reflexiono de las cosas que he aprendido de ellos. La última entrada sobre mis lecturas en este blog data del mes de febrero, veamos cuánto he leido en estos -siempre ajetreados- primer y segundo cuarto del año.

Recientemente he terminado On Taste, Daily Reflections on Integral Spirituality de Ken Wilber, traducido al español como Diario. Libro en el que Ken Wilber escribe prácticamente a diario pequeñas entradas con reflexiones personales sobre Espiritualidad Integral y temas afines, y sobre las pequeñas cosas de su día a día durante 1997, de enero a diciembre. En él intercala información de lo que le acontece con artículos que  ha publicado, realizando feflexiones muy al estilo de otros libros suyos como Los tres ojos del conocimiento, Gracia y Coraje o El proyecto Atman. Es difícil dar una valoración general del libro, ya que se trata de pequeños fragmentos que bien pueden leerse separados, y así es como me lo he leido yo, mes a mes. En lo positivo es un libro que te acerca un poquito más al lado intimista de Ken Wilber (sin llegar a ser un libro sobre su vida personal) y como aspecto negativo le saco la inherente inconexión de los diferentes capítulos, que me hicieron perder interesés en su lectura en el último cuarto del libro. Lo mejor, sus vespuntes de poesía transpersonal pura con la que nos obsequia intermitentemente.

En este tiempo además sigo leyendo Strength for Life un libro de increíble bueno sobre el mundo del entrenamiento de la fuerza (física y -sobre todo- mental) donde su verdadero valor radica, no es su lectura, sino en su aplicación, para lo que hay que estar verdaderamente comprometido con la práctica del ejercicio físico, la alimentación y unos hábitos de vida saludables. Y sinceramente, yo todavía no lo he conseguido. Otro libro que tengo a puntito de terminar desde hace meses es Conscious Business de Fred Kofman, para el que desgraciadamente no he podido sacar tiempo en estos meses, ya que es un libro en el que hay que poner bastante atención en su lectura si queremos sacarle todo el jugo.

Como podéis ver, estos meses no he podido dedicarle demasiado tiempo a la lectura porque ando metido en otros menesteres que espero den su fruto en los meses venideros. Por lo que aquella colección de libros que ya estaban empezados allá por el mes de febrero siguen intactos, y además me he contenido de nuevas adquisiciones, salvo una: Budismo, de Kevin Trainor. Un análisis de la condición humana desde la óptica budista. Que estaba de oferta, muy baratito. La lista de libros empezados es entonces:

  • Punto y linea sobre el plano, de V. Kandinsky.
  • Arte y percepción visual, de Rudolf Armheim.
  • Ken Wilber o la pasión del pensamiento, de Frank Visser.
  • The audacity of hope, de Barack Obama.
  • Integral Consciousness, de Steve Macintosh.
  • The art of Speed Racer, ed. Warner Brothers.
  • Cultura y Simulacro, de Jean Baudrillard.
  • Building Scalable Web Sites, ed. O’Reilly.
  • Lao-tse, Tao Te Ching.
  • El economista camuflado, de Tim Harford.
  • La vía del Samurai (Hagakure + El libro de los cinco anillos)
  • Confesiones de San Agustín.
  • Budismo, de Kevin Trainor.

 

 

Ondas en la superficie del Ser (II)

Jueves, enero 29th, 2009

Hace unos días celebré que la Tierra había dado un poco menos de treinta vueltas desde que conocí la existencia más allá del útero de mi madre. Y aunque no sea una cifra redonda se podría decir que ya es un tercio de mi vida, o una cuarta parte si conservamos la esperanza de un futuro mejor y una muerte lejana. En cualquier caso, ya se ha consumido un tiempo preciado que no volverá, y me queda el consuelo que tal vez han sido los años menos conscientes de lo que va a ser mi vida. Mi infancia, mi adolescencia y el principio de mi edad adulta. Toda una historia personal de la autorrealización a través de la autotrascendencia que dirían algunos. Pasiones, vivencias, pensamientos y actitudes que trataron de transmitir, de alguna manera o de otra, mi esencia.
Es difícil concretar toda esta serie de pensamientos abstractos  y genéricos en lo que verdaderamente nos acontece en el presente eterno, en el modo de vida que llevamos en la cotidianeidad del día a día. Cuando vamos a trabajar, cuando tomamos un café con un amigo, practicamos nuestro deporte favorito o limpiamos nuestro hogar. Cuando, en definitiva, vivimos en ese mundo que parece ser lo de siempre mientras vivimos a través de los cambios, ese hilo conductor de un proceso que nos lleva inexorablemente al final de la existencia, a esa fusión con el sustrato universal.
Pero mientras llegue ese momento, aquello que me suceda; los acontecimientos que más valor adquieran los disfrutaré en el momento, y pasarán a marcar mi vida aun cuando dejen de permanecer en el recuerdo, con el único nexo de haberlos vivido, condicionando mis expectativas futuras hacia una vida próspera o una vida miserable. Y que todo ello, lo que fue, lo que es y lo que será se desvanecerá como las gotas de lluvia tras caer en el océano. Una vez que acaben impactando, y despidiéndose en forma de ondas, contra la superficie del Ser.

- Ondas en la superficie del Ser -

Descubre lo que es importante para tí

Lunes, noviembre 3rd, 2008

Decide qué es importante en tu vida – el dinero, la posición social, el éxito, la familia, las relaciones-, y a partir de ahí organiza tu vida laboral. De este modo, no perderás el tiempo en cuestiones secundarias.

Del libro  mantener la calma en el trabajo (Paul Wilson)

Personalmente este es un tema al que le vengo dando vueltas durante mucho tiempo, analizando mis prioridades desde una perspectiva integral, hay varios ámbitos de la vida de las personas que son una realidad instante tras instante independientemente de lo a posteriori les asignes prioridades, lo cierto es que sin una vida equilibrada tu centro de gravedad se tambalea y sentimos que nuestra vida carece de sentido. Las relaciones sociales, la familia, tener un espacio tiempo para uno mismo, llevar unos hábitos saludables (dieta, deporte, dormir adecuadamente, etc.), tener actividad intelectual y un trabajo que nos haga sentirnos realizados son ámbitos del ser humano imprescindibles, y uno de ellos no sustituye a otro. Por eso suelo mirar con bastante recelo este tipo de preguntas parciales acerca de lo que es importante para uno. No creo que en esencia el dinero, la posición social y el éxito hagan felices a nadie salvo cuando son tomados como gratificaciones sustitutorias de una realidad más trascendente, ya que son factores externos transitorios, y solo nos harán felices si vienen acompañados de una alineación interior de nuestros valores, pero que de igual modo, tarde o temprano, desaparecerán. En cambio, las relaciones sociales, tener gente de confianza y personas en las que verdaderamente podamos confiar –familia o grandes amigos- es de vital importancia.

En el modelo integral se subraya los tres ámbitos del ser humano: el Yo, la Cultura, y la Naturaleza, o dicho de otro modo, tener un tiempo para uno mismo, un tiempo para actividades culturales colectivas y un tiempo para estar en contacto con la realidad exterior objetiva tanto a nivel individual como colectivo. Así que para mí la pregunta se invierte, y más que preguntarme qué es lo que más valoro para no perder el tiempo en mi vida, prefiero plantearme ¿qué desequilibrio causa en dedicarle X tiempo en una actividad determinada?

No creo además que el rechazar una cosa por otra nos haga más felices, sino más bien lo que debemos tener en mente es el saber integrar diferentes aspectos del ser humano, como por ejemplo cultivar las relaciones sociales en el trabajo, o practicar el método de entrenamiento F.I.T. para combinar un espacio para la meditación con el ejercicio. Así poder llevar una vida plena y equilibrada, sin centrarnos demasiado en el hacer por encima del ser ni viceversa.