logo

Posts etiquetados‘meditación’

La meditación es un entrenamiento para la vida

Jueves, Septiembre 25th, 2008

En la práctica de la meditación, la idea es asumir la no relación con el contenido que emerge en tu conciencia. El fin de la meditación es el mantener una postura de libertad, independientemente de tu experiencia interior. En esa posición, quitas tu atención de los pensamientos, las imágenes, y los conceptos, y permites que se ponga a descansar sobre la conciencia en sí misma. Si quieres ser libre, es importante aprender a experimentar el caos y la confusión impersonal de tu mente sin ser perturbado por ello. Solo si puedes lidiar con ello serás capaz de ser responsable de ello. Si no puedes, otros sufrirán inevitablemente las consecuencias. Si no puedes manejar el contenido de tu propia mente mientras estas simplemente siendo en la quietud y prestando atención, ¿cómo vas a ser capaz de tomar las decisiones adecuadas cuando estás andando, hablando, o relacionándote con los demás? La meditación es un entrenamiento para la vida.

Cuando decides no relacionarte con el contenido de tu conciencia, no importa lo que emerja-podrás tener las experiencias más sublimes y gloriosas o estar sobrecogido de dolor, malevolencia y oscuridad, pero seguirás desenganchado e inamovible. Tenemos que tener cuidado con las elecciones que hacemos en relación a nuestra propia experiencia interior, instante tras instante, porque siempre hay consecuencias. Siempre que te permitas ser llevado a la inconsciencia por las tormentas internas del pensamiento y las emociones, pagarás un precio por ello. Y la peor parte de ese precio será tu propia confianza, tu propia creencia de tu capacidad para ser libre. Pero si permaneces totalmente inmóvil, internamente y aparentemente, así cuando la tormenta pasa, experimentarás una gran sensación de gozo, porque te das cuenta de que tu propia intención de ser libre es más fuerte que el caos de tu mente.

Traducido por Pablo Nebreda.

Meditation is Training for Life

In the practice of meditation, the idea is to assume no relationship to the content of consciousness. The purpose of meditation is to maintain a posture of freedom, no matter what your inner experience may be. In that posture, you remove your attention from thoughts, images, and concepts, and allow it to come to rest upon consciousness itself.If you want to be free, it is important to learn how to directly experience the unbroken chaos and impersonal confusion of your own mind without being disturbed by any of it. Only if you can bear it will you be able to take responsibility for it. If you can’t bear it, others will inevitably suffer the consequences. If you can’t handle the contents of your own mind while you are simply being still and paying attention, then how are you going to be able to make the right choices when you are walking, talking, and engaging with others? So meditation is training for life. When you assume no relationship to the content of consciousness, it doesn’t matter what arises—you may have the most sublime, glorious, ecstatic experiences, or you may be overwhelmed by frightening, dark, and malevolent impulses, but you remain disengaged and unmoved. We all have to be careful with the choices we make in relationship to our own internal experience, moment to moment, because there are always consequences.

Whenever you allow yourself to be thrown around unconsciously by the inner storms of thought and emotion, you will pay a price for it. And the worst part of that price will be your own confidence, your own belief in your capacity to be free. But if you remain absolutely motionless, inwardly and outwardly, then when the storm passes, you’ll experience a tremendous sense of exhilaration, because you realize that your own intention to be free is stronger than the chaos of your own mind.

Andrew Cohen

Interno-externo vs cualitativo-cuantitativo

Domingo, Marzo 30th, 2008

En una de las juntas de la Asociación Integral surgió el interesantísimo debate de saber distinguir los conceptos de interno y externo, y la importancia de no confundirlos con cualitativo y cuantitativo. En principio parece trivial, pero cuando intentas estructurar las diferentes funcionalidades de una empresa en el modelo integral se empieza a marear la perdiz sin sentido, ¿los logros de una empresa son del inferior izquierdo o del inferior derecho? Si una empresa tiene, digamos, como objetivo el aumentar el nivel de bienestar de sus empleados, ¿es ese un objetivo encuadrable bajo perspectivas interiores (por su valor) o exteriores (por su acción y consecución visible)? Veamos:

cualitativo, va. 1. adj. Que denota cualidad.

cualidad.

(Del lat. qualĭtas, -ātis).

1. f. Cada uno de los caracteres, naturales o adquiridos, que distinguen a las personas, a los seres vivos en general o a las cosas.

2. f. Manera de ser de alguien o algo.

cuantitativo, va. 1. adj. Perteneciente o relativo a la cantidad

cantidad.

(Del lat. quantĭtas, -ātis, y este del gr. ποσότης).

1. f. Porción de una magnitud.

2. f. Cierto número de unidades.

3. f. Porción grande o abundancia de algo.

4. f. Porción indeterminada de dinero.

5. f. Fon. y Métr. En ciertas lenguas, como el griego y el latín, tiempo de emisión de las vocales y sílabas, clasificadas habitualmente en breves y largas.

6. f. Mat. Número que resulta de una medida u operación.

7. adv. c. coloq. mucho (con abundancia). Me gusta cantidad

 

En el modelo integral se recogen las cuatro perspectivas presentes básicas de todo momento presente, que bajo la perspectiva humana serían el cuadrante intencional, el conductal, el cultural y el social (superior izquierdo, superior derecho, inferior izquierdo e inferior derecho respectivamente). Los que se enmarcan en el sendero de la izquierda son los cuadrantes interiores, así por ejemplo, entendemos la expresión colectiva de lo interior como la cultura. La cultura, al ser una expresión interior no podemos señalarla con el dedo cuando pasa por la calle, y decir: ¡mirad, por ahí va una cultura!, pero en cambio si podemos cuantificar el número de culturas diferentes “la España de las tres culturas”.

Del mismo modo, el amor que una persona siente por otra no podrá darse a conocer nada más que por una manifestación exterior de un sentimiento interno, que la persona receptora amada recoge con sus sentidos externos e interpreta, es decir, gracias al arte y ciencia de la interpretación del “nosotros”, la hermenéutica. Por mucho que el ser querido descuartice a su amada no encontrará ni un ápice de amor en la parte interna* de su cuerpo. No obstante, los cuadrantes tetraemergen cocreando cada instante de la realidad y por tanto, sí se podría hacer un análisis empírico (exterior) de las reacciones fisiológicas que el amor transmite al cuerpo, igual que los numerosos análisis de las ondas cereblares que se hacen a practicantes zen en estados meditativos. Los estados meditativos tienen toda una fenomenología asociada (ver círculos de luz, la figura de Cristo, etc) que la comunidad de maestros experimentados recoge y determina el nivel del aprendiz. En el otro sendero, podemos tener toda una serie de aparatos para realizar un estudio neurofisiológico que científicos duchos en la materia sabrán interpretar. Desmerecer el conocimiento subjetivo interior y ceñirnos EXCLUSIVAMENTE a la realidad objetiva externa conduce a una compresión parcial del mundo y en última instancia al Colapso del Kosmos con el consecuente llamado Mal del Mundo Plano.

Volviendo un poco de los cerros de Úbeda, el tener como objetivo empresarial (una empresa es un holón colectivo, luego no tiene cuadrantes superiores/individuales) el aumentar el nivel de bienestar del personal o aumentar la conciencia sobre un determinado problema social, ese objetivo en sí mismo, es un objetivo interno y colectivo, y su consecución será medido con métricas cuantificables, por ejemplo, “X personas aumentaron su bienestar en el trabajo”. La medición no está ligada exclusivamente a los cuadrantes exteriores, que un fenómeno se manifieste de manera interna no quiere decir que no sea cuantificable.

* Aquí hay que tener cuidado de las palabras interna e interior, que en este contexto deben diferenciarse, tomando como interior los holones (totalidades-parte) que están dentro de otros holones, y significar por interno las perspectivas subjetivas e intersubjetivas de cada instante presente. Es decir, el cerebro se encuentra en el INTERIOR del cuerpo humano, y su correspondencia INTERNA son los pensamientos.

La vida es como el tenis

Martes, Febrero 12th, 2008

Un compañero de trabajo y amigo nos tiene acostumbrados cada día a recibir en nuestro bandeja del entrada un email con el consejo del día, un consejo para hacer de nuestro entorno de trabajo un lugar sin estrés, jovial y alegre a la vez que maduro y responsable. El consejo de hoy no hay sido ningún texto copiado de un libro escrito por una persona anónima, sino una reflexión personal fruto de la experiencia, dice así:

Jugando al tenis me sucede lo siguiente, cuando doy mal a una bola estoy totalmente condicionado al dar a la siguiente porque estoy pensando en el fallo anterior y frecuentemente enlazo varios fallos seguidos… entonces me vino a la cabeza esta estupidez: “La vida es igualica al tenis”, frecuentemente erramos y volvemos a errar porque vivimos de los errores pasados, y la bola que no dimos bien en su momento, ya pasó y nunca la daremos bien, así que hay que procurar dar bien cada nueva bola sin pensar en los fallos anteriores pero eso sí aprendiendo de nuestros errores. Pos alá!

Pues bien, la meditación es una práctica que te capacita para dar a cada pelota de tenis como si fuera la primera, eternamente nueva y única. La meditación entendida como un conjunto de prácticas para trascender la mente, pensar pero no sentirte dominada por ella, sino libre de ella. Frecuentemente la meditación se confunde con pensar demasiado y es prácticamente su opuesto. Ya lo decía San Agustín allá por el año 400 después de Cristo, “El pasado es solo recuerdo, el futuro es solo expectativa y ambos son hechos del presente”. Con la meditación enfatizamos el presente sin perder el rumbo y sin perder nuestros recuerdos, nos volvemos supraconscientes, trascendemos el ego -no lo rechazamos- y encontramos la paz.