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Entradas etiquetadas‘Fred Kofman’

Recuerdos. Abril 2010

Sábado, abril 30th, 2011

Hace un año estaba en la recta final del MBA, ya acostumbrado a la rutina de ir a clase y a las diferencias culturales entre los compañeros de más de 10 nacionalidades diferentes. Ya solo quedaba aprender y disfrutar. Y soñé con viajar, leer y escuchar música y a uno mismo, para no acabar muriendo lentamente.

Raquel Torrent acaba de realizar una extensa entrevista en Boulder, CO (EEUU), consejos para Zapatero, la sombra y el marco AQAL, la miseria y la espiritualidad y cuestiones de última trascendencia eras las temáticas.

La primera semana de abril llegaba a su fin con una reflexión sobre el miedo y la paz que nos otorga su ausencia. Inspira, expira… observa. Y recuerda que después del canto del buho, el silencio de la montaña es más profundo aún.

Andrew Cohen nos hablaba de ese lugar donde no hay otro. Cuando dos o más individuos que han despertado a lo que llamo el Impulso Evolutivo, o el Yo Auténtico, se reúnen a dialogar profundamente y centrados en la conversación, la experiencia es algo parecido a estar pensando en voz alta con uno mismo. No somos individuos que se juntan; somos un solo Yo experimentando un verdadero placer al estar con ello mismo.

Entre los libros que adquirí por entonces estaban Metamanagement de Fred Kofman, MBA del Siglo XXI, El libro negro del emprendedor, Crea tu propia empresa y la estrategia del océano azul. Es curioso, un año después. Solo he terminado de leer MBA del Siglo XXI y El océano azul porque los empecé en clase. Y El libro negro del emprendedor que me pareció fácil de leer e instructivo. Metamanagement lo tengo sin estrenar, a pesar de que La conciencia de los negocios, también de Fred Kofman, es mi libro de management favorito.

Me adentraba en la segunda quincena con un rezo a la fe y a la esperanza. Un cato a la fe en la libertad de elección y la causalidad. En la fe en la ciencia y el progreso humano. En la fe en la religión como medio de transformación del alma, fe en el sistema, fe en la vida, fe en el amor. Y fe en mí y en cada uno de los seres humanos que forman parte de este planeta Tierra.

Y cerraba al mes con un homenaje en el día de la tierra y una reflexión sobre lo absoluto: no puede llamársele vacío, ni tampoco no vacío, no puede llamársele vacío y no vacío. Pero, para designarlo, se le llama “Vacío”.

Libros, Libros, Libros (VII)

Sábado, junio 6th, 2009

Hace tiempo que no me paro a echar una mirada a los libros que he leidoo,ni reflexiono de las cosas que he aprendido de ellos. La última entrada sobre mis lecturas en este blog data del mes de febrero, veamos cuánto he leido en estos -siempre ajetreados- primer y segundo cuarto del año.

Recientemente he terminado On Taste, Daily Reflections on Integral Spirituality de Ken Wilber, traducido al español como Diario. Libro en el que Ken Wilber escribe prácticamente a diario pequeñas entradas con reflexiones personales sobre Espiritualidad Integral y temas afines, y sobre las pequeñas cosas de su día a día durante 1997, de enero a diciembre. En él intercala información de lo que le acontece con artículos que  ha publicado, realizando feflexiones muy al estilo de otros libros suyos como Los tres ojos del conocimiento, Gracia y Coraje o El proyecto Atman. Es difícil dar una valoración general del libro, ya que se trata de pequeños fragmentos que bien pueden leerse separados, y así es como me lo he leido yo, mes a mes. En lo positivo es un libro que te acerca un poquito más al lado intimista de Ken Wilber (sin llegar a ser un libro sobre su vida personal) y como aspecto negativo le saco la inherente inconexión de los diferentes capítulos, que me hicieron perder interesés en su lectura en el último cuarto del libro. Lo mejor, sus vespuntes de poesía transpersonal pura con la que nos obsequia intermitentemente.

En este tiempo además sigo leyendo Strength for Life un libro de increíble bueno sobre el mundo del entrenamiento de la fuerza (física y -sobre todo- mental) donde su verdadero valor radica, no es su lectura, sino en su aplicación, para lo que hay que estar verdaderamente comprometido con la práctica del ejercicio físico, la alimentación y unos hábitos de vida saludables. Y sinceramente, yo todavía no lo he conseguido. Otro libro que tengo a puntito de terminar desde hace meses es Conscious Business de Fred Kofman, para el que desgraciadamente no he podido sacar tiempo en estos meses, ya que es un libro en el que hay que poner bastante atención en su lectura si queremos sacarle todo el jugo.

Como podéis ver, estos meses no he podido dedicarle demasiado tiempo a la lectura porque ando metido en otros menesteres que espero den su fruto en los meses venideros. Por lo que aquella colección de libros que ya estaban empezados allá por el mes de febrero siguen intactos, y además me he contenido de nuevas adquisiciones, salvo una: Budismo, de Kevin Trainor. Un análisis de la condición humana desde la óptica budista. Que estaba de oferta, muy baratito. La lista de libros empezados es entonces:

  • Punto y linea sobre el plano, de V. Kandinsky.
  • Arte y percepción visual, de Rudolf Armheim.
  • Ken Wilber o la pasión del pensamiento, de Frank Visser.
  • The audacity of hope, de Barack Obama.
  • Integral Consciousness, de Steve Macintosh.
  • The art of Speed Racer, ed. Warner Brothers.
  • Cultura y Simulacro, de Jean Baudrillard.
  • Building Scalable Web Sites, ed. O’Reilly.
  • Lao-tse, Tao Te Ching.
  • El economista camuflado, de Tim Harford.
  • La vía del Samurai (Hagakure + El libro de los cinco anillos)
  • Confesiones de San Agustín.
  • Budismo, de Kevin Trainor.

 

 

Entrevista a Fred Kofman en El País

Domingo, enero 18th, 2009

Gracias a la lista de distribución KEN WILBER REVOLUCIÓN me entero de la publicación de una entrevista en El País a Fred Kofman, del que ya os he hablado aquí en alguna ocasión. Os dejo con la entrevista, las negritas son mías:

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Hace décadas que se sabe que el crecimiento económico impulsado por los denominados países desarrollados se sustenta gracias a “la insatisfacción de la sociedad” y a “la destrucción del medio ambiente”. También se tiene la certeza de que dicho crecimiento se está promoviendo de forma “inconsciente, irresponsable y totalmente insostenible”. De ahí que “si no se produce algún cambio revolucionario en la manera de gestionar el mundo, se prevé que tarde o temprano el sistema de mercado termine estallando”.

Al menos así lo piensan visionarios como Fredy Kofman (Buenos Aires, 1960), cofundador y presidente de la consultora internacional Axialent, especializada en liderazgo, aprendizaje y cambio organizacional. Autor de los best sellers Metamanagement (Granica) y La empresa consciente (Aguilar), lleva más de 20 años trabajando en propuestas alternativas que permitan incorporar la conciencia, la responsabilidad y la sostenibilidad en la estrategia de las grandes corporaciones.

Axialent, formada por 150 personas y presente en 13 países, lleva cinco años caminando a contracorriente del paradigma predominante en nuestra sociedad, tratando de asesorar y formar a reconocidos gestores para que evolucionen y se transformen en líderes más humanos, conscientes e inspiradores. En 2008 facturó más de 22 millones de euros. En España desembarcó hace un año y ya trabaja para Abertis, Grupo Mondragón, BBVA y Telefónica.

Pregunta. ¿Cuáles son las causas de la crisis financiera?

Respuesta. La crisis financiera es, ante todo, una crisis de conciencia de la humanidad en general y de los gobernantes públicos, financieros y empresariales de los países desarrollados en particular.

P. ¿Inconsciencia?

R. Llamamos inconsciencia a una conciencia parcial, orientada al corto plazo, que ciega a las personas, a las organizaciones y a los Estados, impidiéndoles ver las consecuencias que tiene su forma de pensar, de hacer y de vivir en el medio y largo plazo. Es como cuando comemos demasiado para saciar nuestra infinita necesidad de placer del momento; al día siguiente padecemos una indigestión. Económicamente, nos hemos indigestado de créditos, de gastos y de ilusiones de consumo que parecían no tener límite.

P. Y eso que el planeta va enviando sus propias señales…

R. Sí, pero esta conducta inconsciente ha estado siempre refrendada por la promesa implícita de los Gobiernos y las autoridades financieras de que si algo salía mal lo resolverían. Eso es lo que están haciendo: inyectando miles de millones para tapar el enorme agujero creado por los bancos. Con esta medida se atacan los efectos de nuestra inconsciencia, pero no sus causas, con lo que en el medio y largo plazo las cosas seguramente empeorarán. Al evitarnos sufrir las consecuencias de nuestra inconsciencia como sociedad, no tenemos la necesidad de aprender a cambiar nuestro comportamiento.

P. Es decir, el remedio agrava más la enfermedad.

R. Exacto. Y no es que esté en contra de las medidas impulsadas, pues dada la gravedad de la situación, son necesarias. Pero van a provocar una mayor domesticación de la inconsciencia de los diferentes agentes económicos. Y tarde o temprano llegará una crisis peor en el futuro, que no podremos tapar como ahora y que nos obligará irremediablemente a cambiar como sociedad.

P. ¿Y qué hay de la inconsciencia organizacional?

R. El modelo de las empresas de hoy es mecanicista. Se cree que la deshumanización del individuo le hace ser más productivo y la del consumidor, más manipulable. Así, cuanto más mecánico sea el sistema, más predecible y controlado. El paradigma actual es que la economía está orientada a la maximización del consumo, pero no de la felicidad.

P. Dentro de las empresas, ¿cómo opera la inconsciencia?

R. Crea división entre los diferentes departamentos, que sostienen monólogos en vez de un verdadero diálogo. Es el “etnocentrismo departamental”. Nadie escucha a nadie, pues lo importante es demostrar que se tiene razón, imponiendo una perspectiva sobre los demás. Este tipo de relación es una farsa. No hay contacto, ni conexión y se generan problemas brutales. De ahí que se deban integrar las diferentes perspectivas.

P. ¿Y qué hay del grueso de las plantillas profesionales?

R. La característica más evidente de la inconsciencia individual es el victimismo, que permite que la persona no se enfrente al miedo existencial de ser libre y responsable. En vez de asumir el liderazgo de su vida, la víctima prefiere culpar a sus circunstancias y a los demás de todo.

P. ¿Y cómo se pasa de la inconsciencia a la consciencia?

R. Con el autoconocimiento y el desarrollo personal de los directivos, de manera que poco a poco revisen sus creencias sobre cómo gestionar a las personas. A medio plazo es posible transformar la cultura de la empresa, redirigiendo su estrategia para dejar de formar parte de los problemas del mundo y comenzar a asumir la responsabilidad incondicional de solucionarlos. El fin es construir valor a través de valores, convirtiendo el conocimiento en actitudes y conductas conscientes. -

Fuente original: “La crisis es una crisis de conciencia

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Valor a través de sus valores es el último libro suyo -desconozco si está publicado en castellano- llamado Conscious Business que es muy recomendable, trata de cómo operar constructiva y responsablemente en las organizaciones empresariales. A través de una serie de técnicas y valores:

  • Responsabilidad incondicional – cómo ser el personaje central en tu vida.
  • Integridad inquebrantable – como tener éxito más allá del éxito.
  • Comunicación auténtica – transmitir tu verdad y elicitar la de los demás.
  •  Compromisos impecables – cómo coordinar acciones con responsabilidad.
  • Liderazgo adecuado – como siendo, en lugar de haciendo, es la fuente primordial para la excelencia.

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Espíritu emprendedor, proyecto de vida.

Lunes, noviembre 24th, 2008

Con el título “Cómo emprender un proyecto de éxito” Bernardo Hernández empezaba este pasado domingo en el Congreso de Webmasters su ponencia, si no llega a ser porque el día anterior me entero de que es el vicepresidente Mundial de Google y que Alejandro Suárez me lo recomendara, ni siquiera hubiera asistido. Detrás de un título tan rimbombante suele haber mucho humo, un creido o ambas cosas. Por suerte nada más comenzar la ponencia Bernardo matizaba el título, prefería titularla Emprender como estilo de vida: ambición, creatividad y miedo. Un título que iba a cambiar todo el (pre)sentido que le había dado. Empecemos por las tres características:

  • Ambición: aquí me recuerda a la crítica que estuche de Larry Wachowski hace de la falta de ambición de los directores hollywoodienses a la hora de crear películas, y que eso era algo que le impulsaba a mejorar y mejorar Matrix cada vez más. Esa pasión de hacer las cosas con la mayor perfección y pasión posible. La manera de garantizar el éxito más allá del éxito. Trabajando este enfoque, dadas las infinitas variables -y que no todas podemos controlar por mucho que nos empeñemos- estarás garantizando haber dado el máximo, trabajado duro e independientemente del futuro éxito o fracaso exterior, sentirás una paz interior de haber dado lo mejor de tí posible. Nos dice Bernardo:”Si el proyecto tiene éxito, sabes que no todo ha sido gracias a tí. Si el proyecto fracasa, intentas analizar qué es lo que has hecho mal. Es una combinación que te mantiene en un equilibrio muy prudente.”Desde luego me ha recordado a los valores que Fred Kofman expone en su libro La conciencia de los negocios: cómo construir valor a través de valores (responsabilidad incondicional, el éxito más allá del éxito, comunicación auténtica, compromiso impecable y cómo el ser, por encima del hacer, es la fuente última para la excelencia.
  • Creatividad: fundamental, considero que si estás alineado con el principio creativo del que nos habla Andrew Cohen, ese impulso cósmico que nos hace estar conectado con la fuentes del Kósmos instante tras instante, la fuente de la que beben el virtuoso del violín, el poeta iluminado o el emprendedor visionario. Una creatividad que se cultiva para más tarde dejarla ser para poder Ser, bien a través de la meditación o de la práctica de algún arte o actividad con la que verdaderamente aprendas a disfrutar y disfrutes aprendiendo.
  • Miedo: “los valientes no tienen ausencia de miedo, simplemente aprenden a controlarlo, hay que entender de qué miedo se trata”. En este punto me gusta más la perspectiva mencionada por Steve Jobs en el famoso discurso del acto de graduación de Standford. “Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás razón” desde entonces se preguntaba cada día frente al espejo ¿si hoy fuese el último día de mi vida me gustaría hacer lo que voy a hacer hoy? Y si la respuesta era NO por muchos días seguidos, sabía que tenía que cambiar algo. (…) El recordarme que todo íbamos a morir pronto era la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme en las grandes decisiones de mi vida, porque prácticamente todo, todas las expectativas , el orgullo,  EL MIEDO, o la vergüenza a fracasar… desaparecían frente a la muerte. Viviendo lo que verdaderamente importa, recordando que todos vamos a morir es la mejor forma de pensar que no tienes nada que perder. Ya estás desnudo, y no hay razón para no seguir a tu corazón.”

Esta cita de Jobs me viene a enlazar muy bien con otro punto tratado por Bernardo en su ponencia:

Lo que importa es la experiencia personal a lo largo de tu vida. No hagas tal proyecto o tal otro porque te lo digan, o solo porque quieras ganar dinero. Haz aquellos proyectos para los que en primer lugar estás motivado, verdaderamente quieres aportar algo, porque a ello vas a estar dedicando tu vida. Si no disfrutas con el proyecto, no lo hagas. Se necesita trabajar duro, pero a la vez pasártelo bien.

A mi juicio es la filosofía “Yoda”: <<hazlo o no lo hagas pero no lo intentes>>, para Bernie:

“no importa lo bueno que seas, sino lo bueno que quieres ser. Aprender como fuerza vital. Entre hacer y no hacer, siempre hacer. Si os plantean un proyecto es fundamental estar motivado, y entonces hacedlo, porque de ese hacer váis ha aprender”.

Estoy de acuerdo, pero es importante resaltar que esa elección hay que tomarla desde lo más profundo de nuestro ser y analizando conscientemente nuestros actos, pues toda acción comporta una consecuencia y aunque podemos abarcar muchas veces más cosas de las que nos creemos, y es sano forzar el límite de nuestras posibilidades, podemos estar cometiendo el error de estar dejando de lado aquello que verdaderamente nos importa. Esa diferencia entre la decisión ciega y la iluminada creo que nos viene dada por la volición interior – en cierto modo el Cemet Noscet latino-. Cuando te conozcas a tí mismo a través de la introspección sabrás cuando estás haciendo lo correcto.

A veces parece que necesitemos de mil vidas para poder llegar a dar todo lo mejor de nosotros mismos y hacer algo grande para los demás que nos satisfaga a nosotros mismos, pero piensa, ¿y si cada una de estas mil vidas fueran las actualizaciones del nuestro desarrollo personal? Morir a nuestra estructura egoica anterior y volver a renacer instante tras instante; transformación tras transformación, integrándonos en niveles de desarrollo cada vez más profundos y abarcantes desde los que interactuar con nosotros mismos, con la sociedad y con todo lo demás. Pero de todos modos, simplemente vive, como dijo Schopenhauer al llegar a su madurez:

Cuando llegas a cierta edad y echas la mirada atrás en el tiempo, tu vida parece haber tenido un orden. Parece como si hubiese estado definida por alguien. Y esas cosas que cuando ocurrieron parecían puramente accidentales, simplemente algo que pasó sin más, se convierten en los elementos principales de una trama con sentido. Así que me pregunto ¿quién creó esta trama? Si ya tus sueños están creados por aspectos de uno mismo que escapan a tu conciencia, toda tu vida ha estado compuesta por tu volición interior. Al igual esa gente que conociste por casualidad, se convirtieron en agentes que estructuraron tu vida, tú mismo te has convertido en el agente que ha estructurado otras vidas y toda la trama en su conjunto encaja en una gran sinfonía. Todo influenciando y estructurando todo lo demás. Por ello, nuestras vidas, fueron el sueño del Soñador Único donde todos los personajes del sueño están soñando también, y todo se conecta con todo moviéndose desde su propia volición en la naturaleza.

Alex Grey

Joseph Campbell, el mayor historiador de las religiones en el siglo XX y cuyos libros fueron una fuente inagotable de inspiración para George Lucas y su saga galáctica:

Cuando mis alumnos me preguntan “¿Debo hacer esto? ¿Debo hacer esto otro? Les respondo: sigue tu instinto. Hay algo dentro de tí que sabe cuándo estás en el centro, que sabe que están en el Ser, o que estás fuera de él. Y que si te vas para ganar dinero, perderás tu vida. Así que lo que cuenta no es el destino, es el viaje.”