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¡¿Keanu Reeves en Matrix 4?!

Jueves, noviembre 27th, 2008

Keanu Reeves Matrix 4

¡¿Keanu Reeves en Matrix 4?! es el que se me pasaba hoy por la cabeza al ver esta mañana el titular del 20 minutos que dice así “Keanu Reeves no hará más de Neo en Matrix”. No dejo de sorprenderme, y no por las declaraciones de Keanu Reeves, que seguro que están sacadas de contexto, sino por el tan magno titular sensacionalista sobre la posibilidad de una cuarta entrega de la saga. Digo yo que eso es algo en lo que algo que decir deberán tener sus creadores, y no el actor que encarna al protagonista. Aunque ciertamente, tal y como dice Keanu, Neo está muerto. Y no solo para él, os puedo asegurar que también lo está para sus creadores, Larry y Andy Wachowski. Tras descansar durante un tiempo del mundo cinematográfico volvieron a la carga en 2005 escribiendo el guión de V de Vendetta, adaptación del cómic de Alan Moore de mismo nombre. Y en 2008 volvieron a ponerse en la silla del director para co-escribir y co-dirigir Speed Racer. Ambas películas me parecen soberbias, a la altura de la trilogía del conejo blanco y el país de las maravillas.

Y ¿en qué están metidos ahora? Bueno, Larry especialmente siempre ha sido un cultureta apasionado por la filosofía perenne, la de Adolf Huxley (el mismo tipo de Un mundo feliz), Gottfried Leibniz (sí, el de las matemáticas), y muchos otros creían en la existencia de un conjunto universal de verdades y valores comunes a todos los pueblos y culturas. Y también de Hegel, Habermas, Schopenhauer, Whitehead o Teilhard de Chardin, es decir, de los precursores de lo integral… lo que le llevó inexorablemente a nuestro amigo el pelado.  Coleguilla de Ken Wilber desde hace tiempo y (redobles por favor…) actual miembro de la junta directiva del Instituto Integral, entre otras cosas. Pero lo que nos importa son sus nuevos trabajos cinematográficos, de los que poco se sabe, o más bien nada. Lo único que he escuchado, en boca de Ken Wilber, es hablar de las largas horas de charleta que se tira con Larry para confeccionar lo que llaman en clave como THE INTEGRAL MOVIE. Una película cuyo transfondo filosófico tratará de presentar la Visión Integral, es decir,  los múltiples niveles de realidad de la conciencia, las perspectivas y las escalas de valores -básicamente- en la gran pantalla. Pero no se sabe mucho más, ni en que tipo de mundo estará ambientada (porque una cosa así tiene que ser ciencia ficción impepinablemente…).

Eso sí, paciencia, si algo tienen los Wachowski es que no sueltan nada hasta que está prácticamente terminado. The Matrix les llevó un total de diez años de trabajo desde la confección del primer borrador, así que yo al menos para curarme en salud, no esperaré ninguna gran novedad de los Wachowski para antes de 2012. Tal vez algo rapidito de producir, estilo V de Vendetta (que no dirigieron ellos y para la que tenían el guión escrito tiempo atrás) o Speed Racer (6 semanas de rodaje, si mal no recuerdo -aunque no se si la Warner les dejarán otro experimento así después del fiasco taquillero…-). Mientras tanto, no nos queda otra, es nuestro sino, LIBEREMOS NUESTRA MENTE.

La idea de la conciencia en las tradiciones perennes y el yoga.

Lunes, julio 7th, 2008

En las tradiciones perennes orientales existe la idea de que las deidades son una personificación de la energía del Universo. Que forma la vida; la tuya o la vida del mundo. La naturaleza de la personificación se determina por las circunstancias históricas. Las deidades son las mensajeras, los vehículos de la energía, en cambio, la idea de deidad occidental se basa en que las deidades son un hecho, y es de ellas desde donde viene la energía, que es justo lo contrario a las tradiciones orientales.
Respecto a la conciencia, nuestra noción es que el cerebro es la fuente de la conciencia, en las tradiciones perennes orientales la idea es que el cerebro es una función de la conciencia, es decir, que primero existe la conciencia y el cerebro es un órgano que encapsula y focaliza en una determinada dirección; en la dirección del conocimiento en el tiempo y el espacio. Que es un conocimiento de segundo nivel. Y la noción de que todos somos manifestaciones de esa energía trascendente que va más allá de toda nuestra capacidad de pensamiento es la idea básica y fundamental de todo esto.

En el pensamiento occidental ha habido momentos donde este tipo de pensamiento también se ha manifestado, antes de la edad media aparece este tipo de pensamiento en Dionisio cuya filosofía fue tomada en los siglos VIII y IX por filósofos Gnósticos. En la alta edad media Meister Eckhart usa el complejo entramado de significados concretos del cristianismo pero reventándolo para obtener ese reconocimiento de la relación de la deidad con el conocimiento de la deidad. Más adelante tenemos a Giordano Bruno, que fue quemado vivo en la plaza de roma por expresar públicamente este tipo de filosofía. Posteriormente, en el renacimiento italiano se tradujeron textos del principio del siglo primero de los primeros cristianos a la terminología pagana, al terminar empezó a fluir este tipo de pensamiento en todo el movimiento artístico del renacimiento. Más adelante, en el siglo XVIII Emmanuel Kant en su tratado de Crítica de la Razón reconocía que todo nuestro conocimiento, toda nuestra experiencia está condicionada por los órganos del conocimiento con el que la aprehendemos. Y que a priori, por encima de cualquier tipo de conocimiento, está el conocimiento del tiempo y el espacio. Que todo nos llega en el campo del tiempo y el espacio.

Y ¿qué es aquello que está más allá y que llegamos a conocer a través del tiempo y el espacio? ¿Es una cosa? No, las cosas se manifiestan en el tiempo y el espacio. Por lo que uno empieza a pensar en las leyes del pensamiento, en qué es lo que determina que pensemos de una determinada manera. Las categorías del pensamiento, de las que más allá de ellas no puedes pensar. No puedes pensar sobre nada que no encaje en las leyes del pensamiento, porque estás encerrado en ellas. Ese es el concepto de Maya, y con Schopenhauer entró en occidente ese concepto originariamente hindú. De manera que consiguió poner en relación el pensamiento occidental de la época con el pensamiento oriental, y Nietzsche continuó su trabajo un par de siglos después. Esta entrada del flujo de pensamiento perenne oriental en occidente fue un momento clave del pensamiento en el mundo filosófico académico.

¿Y dónde encaja el Yoga en todo esto? El Yoga es una de las seis doctrinas espirituales (dárshanas) del hinduismo, cuya práctica relaciona el yo egóico con la fuente de la conciencia, que trasciende todos nuestros conceptos y categorías de pensamiento. Así que todo lo que “es” (en realidad ni “es”, ya que esta palabra también es un concepto). El libro clásico del Yoga son los Yoga Sutras, y Sutra se refiere a sutura, el hilo que el médico usa para coser una herida, así que los Yoga Sutras significan la costura del Yoga. El aforismo del Yoga Sutra define muy bien el Yoga:

 

El Yoga es la parada intencional de la actividad espontánea de la mente.

 

El cerebro recoge los estímulos recibidos, por ejemplo de la vista, al ver lo que tienes delante estás formando esta imagen en tu celebro, en cierto modo, lo que ves está en tu cerebro, si miras rápidamente a tu alrededor verás como todo cambia rápidamente e incluso continua cambiando aunque quieras congelar la imagen. Intenta congelar un pensamiento o una imagen en tu cerebro, con práctica llegarás a retenerla en tu pensamiento tal vez por unos 6 o 7 segundos, la mente siempre se está moviendo, y el objetivo del Yoga es acallar la mente ¿qué porqué querrías hacer eso? Como dijimos, en la filosofía perenne todo se experimenta a través de la mente (Maya), y la mente siempre está activa y refleja imágenes que van y vienen, pensamientos, ideas, recuerdos, siempre emergen en tu mente, están por unos segundos y desaparecen. Usualmente nos identificamos con esos fragmentos de realidad, basamos nuestra personalidad en ellos, en la imagen mental que vamos creando (el pequeño yo). “Tuve esto, lo perdí”, al identificarnos con el pensamiento se convierte en un “fui esto, perdí parte de mí” y consecuentemente sufrimos. Acalla tu mente –a través de la práctica del Yoga- y encontrarás tu Verdadero Ser, ese es el objetivo del Yoga, encontrar esa fuente atemporal de realidad, que es a la vez el Verdadero Ser de todos los demás. Encontrar la base de la realidad de la conciencia.

Pablo.