logo

Entradas etiquetadas‘Espíritu’

Libros, libros, libros (VIII)

Domingo, septiembre 27th, 2009

Hemos entrado ya en el otoño ergo ha pasado ya todo el verano, una época en la que tengo más tiempo libre y aprovecho, entre otras cosas, para leer. Este año la organización de las VII Jornadas Integrales me a robado bastante tiempo de lectura, aun así algo he podido sacar algo para este pequeño vicio (en formato de impagables horas de transporte urbano). Gracias a Josek descubrí la red social aNobii que me ha valido de momento para poner un poco de orden en mi biblioteca -y de momento para poco más…, veamos… ha pasado bastante tiempo desde la última entrada…

Este verano adquirí el título Filosofía queme ha hecho recordar viejos tiempos, cuando estudiaba de una manera más académica los grandes autores de la filosofía occidental en el instituto. En este tiempo también me hice con la trilogía Metamanagement de Fred Kofman, libros que tenía muchas ganas de adquirir y se me hacía difícil encontrar en España, todavía no he tenido oportunidad de dedicarles más que una primera ojeada el día de su llegada, pero todo se andará. Varios de los libros que he comprado este verano giran en torno al empredimiento y la gestión empresarial, uno de los temas que poco a poco ha ido acaparando mi interé, pues opino que para poder criticar algo hay que primero tener una base (tampoco es necesario ser un experto) y éste es un ámbito en el que tengo mucho que aprender, y hay mucho por hacer si queremos líderes, gestores y empresarios con un mínimo de conciencia, bondad y actitud abierta y positiva hacia los demás y hacia el mundo globalizado que nos está tocando vivir. El primero de ellos es MBA del Siglo XXI, escrito por Yvonne Sánchez y Gonzalo Cantarero de una manera más bien amena e informal. Centrado en las nuevas tecnologías y en particular en la Web 2.0, si bien el título me resulta un poco pretencioso me gusta su enfoque multidisciplinar con el que tratan temas desde el espíritu emprendedor, formas de hacer marketing, nuevas tendencias emergentes o análisis de los estados financieros. A pesar de sus 600 y pico páginas, lo veo como un libro que te da los recursos básicos en cada tema para que por cuenta propia puedas seguir investigando. El segundo, a pesar de su relativa corta edad es ya todo un clásico, El libro negro del emprendedor de Fernando Trías de Bes, basado en su propia experiencia, documentación y entrevistas a emprendedores, identifica 14 factores clave de fracaso y explica por qué muchas aventuras empresariales no llegaron a consolidarse. Un enfoque novedoso frente a los cientos de libros que te explican cómo triunfar. Fernando en este caso, te explica cómo es posible que fracases de una msnera además bastante amena y sencilla. En un arrebato de consumismo, ese mismo día me hice con Crea tu propia empresa de Manuel Bermejo e Ignacio de la Vega, profesores del Instituo de Empresa, poco puedo decir de momento pues llevo leidas apenas 12 de sus 185 páginas. Para terminar con la serie de libros de corte empresarial me hice con un libro del que he oido mucho hablar últimamente, La estrategia del océano azul o cómo crear en el mercado espacios no disputados en los que la competencia sea irrelevante. Este libro pretende (y parece que lo consigue) crear un enfoque sistemático para hacer que la competencia se vuelva algo sin importancia, cambiando los esquemas, ofreciendo un marco analítico y unas herramientas para crear lo que llama océanos azules (espacios no disputados, frente a los océanos rojos saturados de competidores).

Más allá de las nuevas compras he ido avanzando un poquito en libros que ya tenía en la estantería, especialmente en The audacity of hope, de B. Obama. Libro que me está sorprendiendo por la cantidad de vocabulario anglosajón que desconozco. Sin ir más lejos ayer mismo tuve que buscar clout, coalmining, welder, fiddle, ailing, somber, slender, cane, knotty, veneer y nicetie…
Me he dado cuenta que del resto de libros empezados he avanzado bastante poco (y es que ha este paso necesito un año sabático para leerlos todo jaja):

  • Punto y linea sobre el plano, de V. Kandinsky.
  • Arte y percepción visual, de Rudolf Armheim.
  • Ken Wilber o la pasión del pensamiento, de Frank Visser.
  • Integral Consciousness, de Steve Macintosh.
  • The art of Speed Racer, ed. Warner Brothers. <- ¡Terminado!
  • Cultura y Simulacro, de Jean Baudrillard.
  • Building Scalable Web Sites, ed. O’Reilly.
  • Lao-tse, Tao Te Ching.
  • El economista camuflado, de Tim Harford.
  • La vía del Samurai (Hagakure + El libro de los cinco anillos)
  • Confesiones de San Agustín.
  • Budismo, de Kevin Trainor.

Entradas relacionadas:

Tenemos que dejarnos ir

Sábado, julio 25th, 2009

Siempre me preguntan: ¿Cómo puedo integrar mi realización espiritual en mi día a día? Pero la pregunta no tiene en realidad mucho sentido. La conciencia no tiene principio ni fin. El espíritu esta completamente en la naturaleza, y es por eso que es tan absolutamente liberador. Simplemente no podemos encajar aquello que es infinito y absoluto en un contexto relativo limitado, constreñido y restringido. Tenemos que querer abrir nuestras mentes y nuestros corazones y nuestras almas y permitirnos ser llevados. Y cuando nos dejamos ir, realmente dejarnos ir, entonces y solo entonces podemos mirar en nuestras vidas y ver que es aquello que tiene mayor sentido.

Traducido por Pablo Nebreda

We Have to Let Go

People always ask: How can I integrate my spiritual realization into my everyday life? But that question doesn’t really make sense. Consciousness has no beginning and no end. Spirit is absolute in nature, and that’s why it’s so completely liberating. We simply cannot fit that which is infinite and absolute into a relative context that is limited, fixed, and restricted. We have to be willing to open up our minds and our hearts and our souls and allow ourselves to be carried away. And once we’ve let go, really let go, then and only then can we look at our lives and see what makes the most sense.

Andrew Cohen

El Espíritu es Uno y Muchos

Domingo, mayo 3rd, 2009

El Espíritu es usualmente visto y entendido como el principio unificador detrás de todas las diferencias aparentes. En su revelación, hay un incuestionable reconocimiento de que nunca hemos estado separados y que solo hay Uno. Pero el contorno de eso que es solo Uno, cuando se vuelve manifiesto, contiene incontables dimensiones y niveles que no son lo mismo. Es muy importante entender esto. ¿Por qué? Por que nuestra capacidad para manifestar lo elevado aquí en la Tierra –sabiduría, intuiciones, conciencia evolutiva iluminada, y amor profundo, impersonal y espiritual- depende completamente de el ser capaces de discernir aquellas cosas que pueden llegar a ser diferencias muy sutiles. Nuestra propia evolución en lo más profundo de nuestro ser depende de nuestra volición por esforzarnos en hacer desafiantes distinciones filosóficas y morales.

Traducido por Pablo Nebreda 

Spirit Is One and Many

Spirit is generally seen and understood to be the grand unifying principle behind all apparent difference. In its revelation, there is the undeniable recognition that we have never been separate and there is only One. But the contours of that which is only One, as it becomes manifest, contain countless dimensions and levels that are not all the same. This is very important to understand. Why? Because our capacity to manifest that which is highest here on Earth—wisdom, insight, evolutionarily enlightened awareness, and deep, impersonal, spiritual love—is entirely dependent upon our being able to discern what can at times be subtle differences. Our own evolution at the deepest level of our being depends upon our willingness to strive consistently to make philosophically and morally challenging distinctions.

Andrew Cohen

Dios símbolo, Dios señal

Miércoles, julio 9th, 2008

La palabra Dios (Espíritu, deidad, Alá, o cualesquiera nombres reciba) puede no ser referida a una persona o personificación, sino a algo más allá de lo personal, que transciende todo pensamiento. Los símbolos mitológicos recogen una lectura que se abre hacia ese concepto y no-concepto de trascendencia (no-dual). Carl Jung utilizaba la distinción entre símbolo y señal. Un símbolo es una representación que tiene un pie aquí y otro en la eternidad, que apunta a lo trascendente, inmanifiesto e inefable. Mientras que una señal apunta a algo de este mundo. El origen de las religiones mítico-literales es la utilización de Dios como una señal, no como un símbolo.

La identificación exclusiva del referente terrenal hace entrar en conflicto incluso con las demás religiones míticas, porque cuando uno transforma un símbolo en señal hasta el extremo, la suya es la única y verdadera, y el resto no lo son. Dando lugar a las idolatrías. Aunque con esto no quiero decir que todo mito sea “falso”, bajo perspectiva evolutiva de la dinámica espiral de Don Beck o bien bajo el nuevo modelo de evolución de la conciencia de Ken Wilber, o de otros modelos que escapan a mi conocimiento, el estadío Mítico es un paso del proceso evolutivo necesario (previo al asentamiento de las estructuras egóicas) por el que todos pasamos tanto a nivel individual como colectivo, y que dio orígen a grandes imperios que trajeron consigo periodos de gran estabilidad y avances socioculturales, como la grecia antigua o el imperio romano. Ahora bien no trascenderlo conlleva un estancamiento en un nivel de desarrollo que hace tiempo que dejó de ser la vaguardia de la humanidad.