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Regar el alma

Jueves, septiembre 22nd, 2011

Cuando no alimentas el alma a diario, el alma muere, y la inspiración se esfuma. Desaparece, ni siquiera se esconde, simplemente deja de existir. Por más que lo intentas, no hay manera de forzarse a uno mismo a estar inspirado, intentando estarlo. Sino que hay que dejarlo estar, cargar las pilas y adquirir una praxis que vuelva a dotar de alimento al alma. Y mi alimento es el arte, la reflexión y el arte de la reflexión, la soledad del cuarto a oscuras antes de dormir. Y las noches en las que a altas horas de la madrugada miro a la luna, y simplemente la observo sin ninguna otra pretensión. Es entonces cuando emana su belleza, me transmite su poderosa quietud y el alma empieza a tomar forma de nuevo en mi interior. Y al igual que no se aprende a no pensar pensando en cómo hacerlo, sino haciéndolo. No se puede alimentar el alma forzándose a hacerlo, sino dejando Ser primero, y tras ello empezar a hacer.

La excepción

Sábado, junio 5th, 2010

 

La motivación última de lo que hago siempre ha estado guiada por las personas que me inspiran y por aquellas que despiertan en mi un interés. Podría decir que me gusta la informática por X motivos, el diseño gráfico, las humanidades o el deporte por X otros. Pero la motivación última de todos esos ámbitos del conocimiento está más relacionada con estar rodeado de gente que me inspira y con la que quiero compartir mi vida que por cualquier otro tipo de inquietud intelectual o volición interior. Cada vez que esto falla por un periodo largo de tiempo, no tengo reparos en cambiar de vida y despreciar todo cuanto he aprendido, a pesar de que inevitablemente cuanto acontece deje huella en mí.

El arte es la excepción, realizar creaciones artísticas como escribir, pintar, cantar o recrearme en creaciones de otros autores, lo hago porque me gusta, y nada más, no hay un motivo más allá, y por eso, aunque nunca me haya dedicado a ello, aunque no sea bueno pintando, cantando ni actuando, personalmente me considero un artista. Un artista cuya pasión es mirar al mundo con admiración en un intento de compresión de todos los aspectos de lo que me rodea, trasformar mi interior y devolver al mundo esa pasión en forma de arte. Como pasión no necesito compartirla con los demás, aunque a veces lo haga, ni ejercitarla con una determinada frecuencia, ni realizar con una metodología determinada. Pero cuando llega el momento de ponerla en práctica, me encuentro con el yo más auténtico y personal que da sentido a mi vida.

Recuerdos. Marzo 2009

Jueves, abril 15th, 2010

En marzo de 2009 empezaba el mes reentrando en la plaza del mercado con las manos abiertas y energías renovabas tras un parón forzoso y necesario, y tras ello volvía a mi ritmo habitual de publicación, y cómo no, comentando el guión original de la película Matrix y sus implicaciones filosóficas. Y cómo decidieron cambiar el diálogo final de la primera parte para no dar tantas pistas (supongo yo) respecto del final de la trilogía. Los Wachowski han demostrado ser grandes guionistas (Asesinos, Bound, Matrix,  V de Vendetta, etc) por encima de grandes directores y productores.
El cine me llevó a realizar una reflexión sobre el arte, sobre la capacidad que tiene de transformarnos y hacer expandir nuestra consciencia hasta nuevos horizontes.

Sin faltar a la cita ese més traducía nuevos escritos de Andrew Cohen; la Nueva Cara de Dios y la libertad no tiene historia. Terminaba el mes con un rezo y homenaje al día del padre y una reflexión sobre las reticencias entre dos tribus urbanas de nuestra era, los góticos y los raperos, y de como ambos, a pesar de no tener nada que ver, están interconectados por esa gran manifestación artística que es la música. De cómo en esencia la música conecta personas desde lo más profundo de su ser, independientemente de lo dispares que sean en su superficie.

Libros, libros, libros (IX)

Sábado, abril 10th, 2010

Parece mentira, la anterior entrada de Libros, libros, libros data del 27 de septiembre de 2009, y es que desde entonces la entrada en el máster de administración de empresas ha centrado toda mi atención y ha ido cambiando mis hábitos de vida poco a poco, y con ellos también mis hábitos de lectura.

En mi intento de integralidad en este tiempo, han emergido en mí nuevos interes como la administración de empresas, la política (de momento solo en el marco teórico), el empredurismo en el ámbito cultural, la gestión de productos, la economía y los mercados internacionales, o la legislación y el derecho. En varios de ellos ya tengo en mente nuevos libros, como El Leviatán de Hobbes o El Federalista de Hamilton, si bien para cuando haya rebajado la cantidad de libros empezado. ¿Los habéis leido?

Respecto de los libros que ya tenía empezados, terminé Ken Wilber o la pasión del pensamiento, de Frank Visser, libro que reseñé el pasado mes de enero. Por aquel entonces adquirí Metamanagement de Fred Kofman, MBA del Siglo XXI, escrito por Yvonne Sánchez y Gonzalo Cantarero,  El libro negro del emprendedor de Fernando Trías de Bes, Crea tu propia empresa de Manuel Bermejo e Ignacio de la Vega y La estrategia del océano azul.

Curiosamente he tenido una actitud y opinión diferente de cada uno de ellos. El libro de Fred Kofman no he tenido oportunidad de leerlo. MBA del Siglo XXI me ha servido de libro de consulta a la hora de estudiar finanzas y alguna otra materia del máster, y es un buen resumen de lo que se estudia en un MBA, aunque dedica demasiadas páginas a hablar de la Web 2.0 y los nuevos medios (al menos para mí, que como entusiasta de las nuevas tecnologías apenas me aporta nada nuevo). El libro negro del emprendedor es realmente inspirador y fácil de leer. Desde luego un gran libro a tener en la mesa de noche si estás pensando o acabas de empezar un proyecto, en la linea de El arte de empezar, aunque con un estilo y enfoque diferentes. La estrategia del océano azul es un libro con un enfoque más académico que los dos anteriores, este libro pretende (y parece que lo consigue) crear un enfoque sistemático para hacer que la competencia se vuelva algo sin importancia, cambiando los esquemas, ofreciendo un marco analítico y unas herramientas para crear lo que llama océanos azules (espacios no disputados, frente a los océanos rojos saturados de competidores). Me hizo mucha ilusión ver que lo mencionaban en las clases de estrategia y lo usé para un trabajo, pero si no estás metido de lleno en este mundo, el libro puede sonar demasiado denso y distante, y por eso he aparcado por un tiempo su lectura.

Estas navidades me hice con la versión con anotaciones The Annotated Alice de Lewis Carroll, que incluye Alice’s Adventures in Wonderland y Through the Lookin-Glass. Con un poco de empeño me da tiempo a leerlo antes de que ir a ver la película de Tim Burton al cine. Si bien me ha sorprendido el estilo de narración, mucho más sencillo y para niños de lo que pensaba. Lo que no quita que alguna que otra palabra en inglés (de hace 100 años) se escape de mi comprensión.

Más recientemente he adquirido, guiado por el sistema de  recomendaciones de Amazon, Product Strategy for high technology companies de  Michael E. McGrath y Software Product Management Essentials de Alyssa S. Dver. El primero me da muy mala espina, llevando ya dos capítulos me da la impresión que hay demasiado humo y poca chicha en él. El segundo, con un solo capítulo leido, ya me ha despejado varias dudas que tenía sobre el mundo de la gestión de productos (Product Management).

Además me gustó mucho The 4-hour work week (la semana laboral de 4 horas) de Tim Ferris, libro que empecé a leer con no pocas reticencias dado lo marketiniano del título, y la verdad que me a sorprendido, te da una buena cantidad de pequeños consejos para organizarte mejor en el día a día, y si te atreves, a convertir tu semana laboral a 4 horas y vivir como los nuevos ricos: de manera deslocalizada, en el lugar que eliges y automatizando tu fuente de ingresos.

Otroi libro que sigo leyendo con cuenta gotas, por la dificultad de su estilo narrativo (al menos es un estilo al que no estoy acostumbrado), es The audacity of hope de Barack Obama. A estas alturas seguro que ya sabéis que si no lo he abandonado es porque merece la pena terminado, cuando sea el momento.

De los que tenía empezados, así está la cosa:

  • Punto y linea sobre el plano, de V. Kandinsky. 70%
  • Arte y percepción visual, de Rudolf Armheim. 50%
  • Ken Wilber o la pasión del pensamiento, de Frank Visser. TERMINADO y reseñado.
  • Integral Consciousness, de Steve Macintosh. 60%
  • El libro negro del emprendedor, de Fernando Trías de Bes. TERMINADO
  • MBA del Siglo XXI, de Yvonne Sánchez y Gonzalo Cantarero. 70%
  • La estratefgia del océano azul, de W. Chan Kim y Renee Mauborgne. 50%
  • El economista camuflado, de Tim Harford. 40%
  • Building Scalable Web Sites, ed. O’Reilly.
  • Cultura y Simulacro, de Jean Baudrillard.
  • Lao-tse, Tao Te Ching.
  • Confesiones de San Agustín.
  • Budismo, de Kevin Trainor.

Descartados:

  • La vía del Samurai (Hagakure + El libro de los cinco anillos). Simplemente no es el momento para leerlo, ahora mismo no me llama la atención.
  • Crea tu propia empresa de Manuel Bermejo e Ignacio de la Vega. Lo empecé y huele a fiasco. Escrito con un lenguaje poco claro, da la impresión que solo quiere rellenar un cierto número de páginas con palabrería vacua.

Además están los libros académicos que me han dado:

Strategic Management de Richard Lynch, Principles of Marketing de Lotles, Armstrong, Wong y Saunders, Consumer Behaivour de Solomon, Financial Accouting deLibby y Libby, Operations Management de Krajewski & co, Corporate Finance and Investment de Pike Neale y Human Resource Management de Mondy.

Como véis, esta vez ando con un buen popurrí de libros de diversas temáticas a medio empezar y medio terminar con alguno que otro terminado y muy buenos ratos de lectura entre medias.  Hecho de menos algún libro de corte humanista (e integral) en mi estantería, habrá que esperar a lo nuevo de Wilber.