logo

Posts etiquetados‘Conciencia’

Libros, libros, libros (II)

Martes, Septiembre 2nd, 2008

Ocho meses después de hacer dos meses de publicar la primera entrada sobre los libros que estoy leyendo he tenido algún progreso al respecto. Hagamos primero una lista de los libros empezados:

  • The art of the Matrix. <–¡Terminado!
  • Matrix Comics vol 1 & 2 <– ¡Terminados!
  • Big Mind, Big Heart, de Genpo Roshi. <– ¡Terminado!
  • The mission of art, de Alex Grey. <– 40%
  • Cultura y Simulacro, de Jean Baudrillard. <– Uf.. me está costando digerirlo…
  • Punto y línea sobre el plano, de V. Kandinsky. <–30%
  • Arte y percepción visual, de Rudolf Armheim. <– En stand by
  • Conscious Business, de Fred Kofman. <– Al 80% y me compré las 9 horas de audiobook y ya las escuché en el coche ¡yujuuuu!
  • El arte de empezar, de Guy Kawasaki. <– ¡Al 70%!
  • La vía del Samurai (Hagakure + El libro de los cinco anillos) <– Sin empezar
  • El ojo del espíritu, de Ken Wilber.<– ¡Al 80%! Al tener capítulos diferenciados es fácil dejarlo un tiempo y volverlo a coger sin perderse.

Esta vez a cambiado un poquito más que la anterior, y además me doy cuenta que leo menos a Ken Wilber ¡de lo que creía! Solo uno de entre once libros es suyo. Aunque para mí Wilber es al pensamiento racional lo que el Zen al conocimiento, leyéndolo no acabas conociéndolo todo, sino que acabas conociendo aquello que te permite conocerlo todo. Es la luz que ilumina la habitación oscura para poder ver todo lo que ya estaba en ella presente.

Veamos qué otros libros he añadido a la colección en estos últimos meses:

  • Building Scalable Web Sites, ed. O’Reilly.
  • Lao-tse, Tao Te Ching.
  • Confesiones de San Agustín.
  • The art of Speed Racer.
  • One Taste, daily reflections on Integral Spirituality, de Ken Wilber.
  • El economista camuflado, de Tim Harford.
  • Zen en la plaza del mercado, de Dokushô Villalba.

No está nada mal ¿verdad? De momento, The art of Speed Racer me engachó, BSWeb Sites lo dejé al 20%, aunque no dudo en retomarlo. El Lao-Tse me parece que tiene una traducción demasiado literal, no está adaptada al castellano actual (Ed. Tecnos), One Taste es sublime, como todo lo que escribe Wilber, y esta vez en forma de diario -como se llama en castellano- lo que hace que sea aún más fácil leer a Wilber. El economista camuflado para ignorantes en sistemas socioeconómicos como yo está muy bien, aunque creo que T. Harford peca de la clásica visión de túnel, ve toda la realidad a través del cuadrante inferior derecho (objetivo-colectivo). Y Zen en la plaza del mercado me está sorprendiendo para bien, explica el Zazen con mucha claridad, aunque a veces D.Villalba establece analogías con la ciencia que son para coger con pinzas… Ah! sí, las confesiones de San Agustín lo tengo sin empezar, es que es un libro que me pega para leerlo en un monasterio, no entre cuatro paredes de cemento.

Estoy muy contento con mis nuevas adquisiciones literarias y espero daros una valoración más profunda de ellos en los próximos meses. ¿Habéis leido alguno de ellos? ¿Viendo parte de mis gustos, sabéis de otro libro que pueda gustarme?

Un saludo,

Se conciencia.

Domingo, Julio 20th, 2008

Domingo, 3 de agosto de 1997.

Las personas normalmente se sienten atrapadas por la vida, atrapadas por el universo, porque ese imaginan que están en el universo, y por tanto el universo puede aplastarles como a un bicho. Pero estoy no es así. No estás en el universo; el universo está en tí.

La orientación común es: mi conciencia está en mi cuerpo (casi toda en la caveza); mi cuerpo está en esta habitación; la habitación está rodeada de espacio; el universo en sí mismo. Esta es la forma verdadera vista desde el ego (NdT: desde el “pequeño yo”), pero completamente falsa desde el punto de vista del Yo (NdT: del Self o gran mente / gran corazón).

Si descanso como Testigo, el informe –carente de forma- Yo-Yo, se torna evidente, ahora mismo, no soy mi cuerpo, mi cuerpo está EN mi conciencia. Soy consciente de mi cuerpo, por tanto no soy mi cuerpo. Soy el Testigo puro en el que mi cuerpo ahora mismo emerge. No estoy en mi cuerpo, mi cuerpo está en mi conciencia. Por tanto, se conciencia.

(NdT: en otras palabras; soy consciente de mi cuerpo. Aquello de lo que eres consciente no es tu esencia, tu Yo más profundo. Tu cuerpo cambia, tus pensamientos cambian, tu entorno cambia, pero de algún modo atestiguas y te reconoces como entidad a través de los cambios, eres prácticamente otro ser diferente de cuando tenías dos o tres años, sin embargo tu esencia no ha cambiado y te reconoces a tí mismo en este instante. Por eso tú no eres tu cuerpo, tu cuerpo forma parte de aquello que atestiguas, forma parte de tí)

Si descanso como Testigo, el informe Yo-Yo, se vuelve obvio que, ahora mismo, no estoy en mi casa, la casa está EN mi conciencia. Yo soy la conciencia pura en al que mi casa emerge. No estoy en esta casa, la casa está en mi conciencia. Por tanto, se conciencia.

Si miro fuera de esta casa, a los alrededores – tal vez a un amplio campo de tierra, al cielo, a otras casas, carreteras y coches- si miro, resumiendo, al universo en frente de mí- y si descanso como el Testigo, el informe Yo-Yo, se vuelve obvio que , ahora mismo, no estoy en el universo, el universo está EN mi conciencia. Soy el Testigo puro en el que el universo está emergiendo. No estoy en el universo, el universo está en mi conciencia. Por tanto, se conciencia.

Es cierto que la materia física de tu cuerpo está dentro de la materia física que es tu casa, y  que tu casa está dentro de la materia física que es el universo. Pero tu no eres solo materia o fisicalidad. También eres Consciencia como Tal, donde la materia es solo la piel exterior. El ego adopta el punto de vista de la materia, y por eso está atrapado constantemente por la materia-atrapado y torturado en la física del dolor. Pero el dolor, también, emerge en tu conciencia, y tu puede estar en dolor, o encontrar dolor en ti, de manera que si envuelves al dolor, eres mayor que el dolor, trasciendes al dolor, mientras descanses en la vasta expansión de la pura Vacuidad que eres en lo más profundo y verdadero de tu ser.

Así que ¿qué es lo que veo? Si me contraigo como ego, aparezco confinado en el cuerpo, que está confinado en la casa, que está confinada en el vasto universo que la rodea. Pero si descanso como Testigo –conciencia amplia, abierta y vacía- se vuelve obvio que yo no estoy en mi cuerpo, mi cuerpo está en mí; que no estoy en mi casa, mi casa está en mí; que no estoy en el universo, el universo está en mí. Y que todo ello emerge en el amplio, puro abierto y luminoso Espacio primordial de Conciencia, ahora mismo y ahora mismo y siempre ahora mismo.

Por tanto, se conciencia.

Extracto de One Taste (un solo sabor) de Ken Wilber.

Traducido por Pablo Nebreda.

Después del canto del búho

Viernes, Abril 18th, 2008

“Después del canto del búho
el silencio de la montaña
es más profundo aún”.

Haiku japonés escuchado a Dokushô Villalba en Ratones Coloraos

arboleda

Lo esencial no puede ser expresado con palabras.

Conciencia y cultura

Martes, Julio 24th, 2007

Si estás interesado en cambiar y desarrollarte y convertirte en un individuo más profundo y sabio, parte del trabajo es encontrá el porqué eres de la manera que eres. Y una de las cosas que no nos tomamos con la importancia que debiéramos es el hecho de nuestra experiencia como ser individual, la estructura de nuestra sensación de identidad, es en gran medida formada por la cultura, el lugar y el tiempo en particular de la historia al que hemos venido. Gran parte del empeño filosófico y espiritual es aprender a mirar a la condición humana y a nuestra propia experiencia particular de la condición humana desde un punto de vista objetivo ventajoso, lo que requiere el verons desde una perspectiva que es infinitamente mayor a nuestra mera orientación personal a la que estamos acostumbrado. Muchos de nosotros proclamamos que queremos cambiar, y que estamos interesado en la evolución de la conciencia. Pero rara vez tendemos a pensar sobre lo que significa cambiar en términos de vernos a nosotros mismos como una expresión de las estructuras culturales. El hacerlo puede ser profundamente iluminador. Cuando solo hablamos sobre la evolución de la conciencia, cosa que es muy dificil de conceptualizar porque la conciencia no es un objeto, es muy fácil perderse en alguna especie de abstracción espiritual o fantasía. Pero cuando conectamos la evolución de la conciencia con la evolución de la cultura materializamos la manera en la que participamos, consciente o inconscientemente, en la matriz cultural intersubjetiva del proceso creativo.


Consciousness and Culture

If you’re interested in changing and evolving and becoming a deeper and wiser individual, part of that journey is finding out why you are the way you are. And one of the things that we often don’t take seriously enough is the fact that our experience of being an individual, the structure of our personal sense of self, is to a large degree formed by the culture, the place, and the time in history that we have come from. So a big part of philosophical and spiritual inquiry is about learning to look at the human condition and our own particular experience of the human condition from a very objective vantage point, which requires us to look at our own experience from a perspective that is infinitely greater than the merely personal orientation we are accustomed to. Many of us claim to want to change and to be interested in the evolution of consciousness. But we rarely tend to think about what it means to change in terms of seeing ourselves as an expression of cultural structures. It can be profoundly enlightening to do so. When we only speak about the evolution of consciousness, which is very difficult to conceptualize because consciousness is not an object, it is all too easy to get lost in some kind of spiritual abstraction or fantasy. But when we make the connection between the evolution of consciousness and the evolution of culture, we materialize it, we make it real and practical. I’m trying to get people to think about the whole notion of the evolution of consciousness from the perspective of realizing that we are all helping to shape our world in every moment through the way we are participating, consciously or unconsciously, in the intersubjective cultural matrix of the creative process.

Andrew Cohen