Antipropósitos de Año Nuevo
Viernes, Enero 1st, 2010
La pasada noche, con cada una de las doce uvas que aceleradamene iban pasando por mi garganta se desvanecÃa un propósito para el año que entraba. Asà fuà confeccionando una lista de antipropósitos Año Nuevo: propuestas que NO cumpliré. Con suerte incluso alguno me propondré hacer, lo intentaré, y no lo conseguiré:
- Terminar de leer todos los libros que tengo a medias: algunos incluso puede que los termine, pero en el camino siempre empezaré otros que hagan que tenga siempre más en la pila de pendientes y a medias que en la de leidos -descartando aquellos que deje sin terminar por puro aburrimiento-.
- Ser feliz mañana, tarde y noche: Si lo intentas se desvanece. La felicidad constante es el subproducto de una vida equilibrada fÃsica, mental, emocional y espiritualmente. Pero si la persigues, desaparece.
- Echarme novia: esto es como el ser feliz, basta que te lo propongas para que no lo consigas.
- Encontrar un trabajo mejor: lo buscas, lo encuentras pasan unos meses y todo vuelve a parecerse a lo de siempre.
- Dejar de creerme que he madurado y madurar: poco más que decir, apenas alcanzo a comprender el sentido de dicha palabra. Menos aún entonces para aplicárme retrospectivamente.
- Aprender japonés, chino y alemán: un añito de estudio para cada de ellos y varios años entre que terminé de dedicarlos tiempo y el momento presente. Ya los libros que tengo están cubiertos de polvo, las personas que las que intercambiaba clases, desaparecidas, y la soltura que nunca adquirà en esas lenguas, ya marchita.
- Proponerme una dieta estricta y una dura rutina del gimnasio y cumplirla más de dos meses seguidos: al principio es duro pero eres consciente y aguantas. Después se vuelve rutina y todo marcha perfectamente. Luego llega una semana fatÃdica y pierdes toda la energÃa con la que empezaste, adiós a la dieta y a la estricta tabla de ejercicios. Empiezas a comer lo que te viene en gana y a saltarte los ejercicios que ese dÃa no te apetece hacer. Asà hasta la fase de arrepetimiento y vuelta a empezar.
- Dejar de quedar con gente que apenas me aporta, personas con las que apenas tienes conexión, pero que por cortesÃa, miedo al rechazo, a la soledad o al cambio, acabas volviendo a ver.
- Entender de leyes y propiedad intelectual. Tiene que haber algún principio básico integrador que te permita leer un texto jurÃdico y tener una mÃnima idea de lo que dice…
- Entender el sistema financiero e invertir en bolsa. Porque para poder cambiar algo primer hay que entender bien en que consiste.
- Retomar la pintura al óleo, a lápiz y en digital. Aprendiendo al tiempo de arte y percepción visual. Explorar diferentes estilos pictóricos y encontrar el mÃo.
- Aprender a modelar en 3D. Una espinita clavada que este año tampoco me sacaré.
y mención especial el antipropósito universal por excelencia, CAMBIAR EL MUNDO.
Y tú ¿que antipropósitos tienes para este nuevo año que comienza?
… tal vez, si volviera a nacer…










