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En Espíritu.

Martes, marzo 23rd, 2010

La inspiración, ese extraño proceso que viene y va como un ser animado en sí mismo.

Los artistas lo asocian a un brote de creatividad irracional. Etimológicamente, in-spiración, en Espíritu, o recibir el aliento divino. Cuando la inspiración llega, más nos vale ser unos virtuosos de la técnica para poder plasmarla en un lienzo, en una poesía, en una idea, en una composición o en cualquier otra forma material de la manera más completa y exacta posible.

Pero ¿podemos hacer algo para que la inspiración nos visite más a menudo?

Sin duda, un entorno de paz y serenidad ayuda. Es el encuentro entre la madurez del hombre ilustrado con la serenidad que tenía cuando jugaba de niño * [parafraseando a Nietzsche] lo que separa la inspiración divina de la mera aleatoriedad de la obra. La práctica espiritual, el deporte o las drogas son sustancias que ayudan a encontrar esa serenidad.

La práctica espiritual es una actividad que permite el desarrollo de las cualidades de la claridad mental, presencia en el momento, sabiduría, compasión y acceso a revelaciones de los estados de conciencia de los místicos (Alex Grey)

Saber crear ese caldo de cultivo para la creatividad es fundamental. Dar forma al recipiente que acogerá la inspiración durante una fase del proceso creativo es primordial para el artista:

  1. Formulación: descubrimiento del sujeto del artista o problema
  2. Saturación: un periodo de documentación intenso sobre el sujeto/problema
  3. Incubación: dejar que el inconsciente examine y filtre la información, y genere su propia respuesta
  4. Inspiración: un fogonazo con tu propia solución al problema
  5. Traducción: transformar la solución interna a una forma externa
  6. Integración: compartir la respuesta creativa con el mundo, y recoger el feedback.

Y tú ¿estás preparado para estar inspirado? No imagines que puedes, sabes que puedes.

Libros, libros, libros V

Domingo, enero 4th, 2009

Vamos a ver cómo ha evolucionado mi lectura en este último mes y medio, desde que llegara a mi estarería el último pedido de Amazon. Algo me dice que desde que he decidido aparcar este semestre el Graduado Multimedia y habiendo pasado la vorágine de organizar las jornadas integrales, he podido dedicar un poquito más de tiempo a la lectura, aunque solo un poquito más. Veamos la lista de libros terminados en este tiempo:

  • The mission of art, de Alex Grey. Me encanta leer otros autores para saber que mi aprecio por los escritos de Ken Wilber no es injustificado. El estilo de Alex Grey no me engancha, como tampoco lo hace su contenido. Escritura carente de un cierto hilo narrativo que no te haga perder el norte y desanimarte, y falta de una argumentación profunda que justifique su punto de vista sobre la misión del arte. Las partes más enriquecedoras del libro son las citas que tiene de otros autores y su punto de vista sobre dónde está el límite entre una obra de arte transgresora y una falta de respeto por parte del artista hacia los demás. Conseguí acabármelo y no lo considero una pérdida de tiempo, pero no me ha aportado demasiado. Sin duda capacidad de escritura de A. Grey no está a la par de su calidad como pintor.
  • El ojo del espíritu, de Ken Wilber. Sublime, magistral, enriquecedor, ameno… que más puedo decir, no disfrutaba tanto de una lectura desde que leí S.E.E. Si bien en el último capítulo se le va un poco la pinza, el libro no tiene desperdicio. En este libro Wilber utiliza su -entonces- recien creado modelo integral para aplicarlo a la psicología, la espiritualidad, la antropología, la teoría del arte, el feminismo, la teoría literaria y la política. Actualmente estoy leyéndome las 67 páginas de notas y comentarios adjuntos al libro, tan enriquecedores y exhaustivos como el libro mismo. Muy recomendable.

Libros en los que he avanzado:

  • Punto y línea sobre el plano, de V. Kandinsky. <–43% en fin, debería dedicar una temporada en exclusiva a leer arte, terminarme éste, Arte y percepción visual y releer De lo espiritual en el Arte. ¡Algún día!
  • One Taste, daily reflections on Integral Spirituality, de Ken Wilber. <- 51% Me está gustando mucho, y no hay problema alguno en leerlo “cuánticamente”. Si bien ahora voy más despacio, pues anoto todas las palabras que no entiendo en inglés, estoy aprendiendo mucho vocabulario. 
  • El arte de empezar, de Guy Kawasaki. <– Al 75%. Voy a tener que realizar una lectura rápida de lo que me queda y ojear los capítulos reiteradamente, al ser un libro con un enfoque práctico es a mejor forma de exprimirle todo el jugo.
  • Ken Wilber o la pasión del pensamiento, de Frank Visser. 33% Como ya comenté, es un libro que me ha sorprendido, me está ayudando a clarificar algunos conceptos sobre la Teoría Integral.
  • Visión Integral, al 75%, aunque podría considerarlo terminado, ya que en su día me lo leí en inglés.

Libros que no he tocado en este tiempo:

  • Conscious Business, de Fred Kofman. <– Al 90. Una pena, porque en cuanto lo termine voy a tener que revisarlo. Menos mal que estoy tomando notas, he visto que hay cosas que ni recordaba haber leido. Quien fuera Corto Circuito.
  • Integral Life Practice Book: A 21st Centurt blueprint for Physial Health, Emotional Balance, Mental Clarity, and Spiritual Awakening co-escrito por Ken Wilber, Terry Patten, Adam Leonard y Marco Morelli. Me he dado cuenta que tengo dejados los últimos cuatro libros que adquirí allí donde estaban la última vez que publiqué una entrada sobre libros (el 18 de noviembre de 2008).
  • Integral Consciousness de Steve Macintosh.
  • Strength for Life de Shawn Philips.
  • The audacity of hope de Barack Obama.
  • The art of Speed Racer. 40% En cuanto termine esta entrada me pongo a ojearlo de nuevo :D
  • Arte y percepción visual, de Rudolf Armheim. <– Aparcado.
  • Cultura y Simulacro, de Jean Baudrillard. <– Uf.. lo tengo aparcado…
  • Building Scalable Web Sites, ed. O’Reilly.
  • Lao-tse, Tao Te Ching. Este en realidad lo que hago es leer pequeños fragmentos de vez en cuando, pero como lo hago sin orden alguno no se que porcentaje del libro llevo leido.
  • El economista camuflado, de Tim Harford. <- 40% y aparcado indefinidamente, bastantes números tengo con coger el periódico y ver que todo son números sobre la crisis.

Libros descartados (si no los he empezado ya, se que nos empezaré de aquí a unos años como poco):

  • La vía del Samurai (Hagakure + El libro de los cinco anillos) <– Sin empezar
  • Confesiones de San Agustín. Me da la impresión que hasta que no tenga un periodo muy ocioso, o mi místico (o tal ambos a la vez) no voy a empezarlo…

La Gran Manzana espiritual

Sábado, julio 5th, 2008

Nueva York. Mayo de 2008.

Tienda de Deepak Chopra en Broadway con la 54:

Cuartel general de la revista What is enlightenment? cerca del Madison Square Garden:

Capilla de los Espejos Sagrados, de Alex Grey:

Alex Grey: La capilla de los espejos sagrados

Miércoles, junio 18th, 2008

Los Espejos Sagrados son una obra única de arte sagrado contemporáneo creada por Alex Grey. Localizados en un cuarto piso del Lower-West Manhattan, ciudad de Nueva York. Subir hasta allí -sin ascensor- te va transportando a un lugar místico, como Alicia atravesando la madriguera de conejos hacia el país de las maravillas.

Una vez allí, andas por un pasillo dejando la librería de museo a la derecha llegas a la Capilla de los Espejos Sagrados (COSM), en la entrada se puede apreciar colgadas del techo banderas con diferentes citas de los grandes sabios de la humanidad.La instalación consta de 21 imágenes enmarcadas, 19 pinturas y 2 grabados en espejos, donde examinan la anatomía del cuerpo, la mente y el espíritu en detalle. Cada una de ellas es una persona a tamaño natural encarando al espectador e invitándole a replicar su postura, creando la sensación de estar viéndose a uno mismo en ellas. Los Espejos Sagrados revelan súbitamente el milagro de la complejidad evolutiva, el común denominador de la experiencia humana más allá de razas, clases o género.

Alex Grey combina la sabiduría perenne, con una precisión anatómica sublime con el eclectismo postmoderno para dar lugar a una simbología universal, eternamente reveladora que resuena en la consciencia del espectador partícipe.