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Archive para ‘Budismo Zen’ Categoría

Amaneciendo en Koyasan

Lunes, Junio 30th, 2008

Koya temple

13 de julio de 2007. Son las 5:30 de la mañana, anoche fué el primer día de todo el viaje que me costó dormir, el primer día que estaba realmente descansado y no tenía sueño. Me tomo un te matcha y me visto. Tengo la duda de si vendrán a recogerme a la habitación o tendré que ir solo al rezo.

Suenan las campanas a las seis menos diez, tal y como estaba previsto y viendo que no parece haber movimiento fuera en el pasillo, salgo y me dirijo al centro de oración. Cruzo el pasillo despacio mientras observo la lluvia caer sobre el jardín Zen a mi izquierda. Todo está en calma en Koyasan. Llego al lugar, la puerta está entre abierta y dudo si debo pasar. Veo que vienen hacia aquí más huéspedes y entramos. Me siento en el banco, frente a mí un altar Shintoista y tres montes; hombre joven, hombre mayor y mujer de mediana edad, mirándolo.

Empiezan a recitar mantras (creo) tras el golpeo en la campana con un mazo que hace vibrar toda la sala. A cada rato el hombre joven golpea de nuevo la campana. Pasados unos treinta minutos, quizás más, quizás menos, se dirige el hombre mayor a nosotros, primero en japonés y seguidamente en inglés, nos invita a echar incienso al altar. Nos colocamos en el lateral de la sala y uno a uno de rodillas hacemos el ritual y volvemos a nuestro sitio. Y vuelven a recitar, pasados unos diez minutos, terminamos. Se dirige a nosotros para indicarnos que el desayuno lo tenemos cada uno de nosotros en el mismo lugar donde cenamos la noche anterior. No me queda claro si nos van a venir a buscar como anoche, regreso al cuarto. Al cabo de cinco minutos voy al cuarto de desayuno, y ahí está, el desayuno shintoista japonés junto con una tabla con mi nombre en rômaji y en katakana. Gohan, sopa de miso, te verde, alubias y algún otro vegetal que no alcanzo a clasificar. Realmente delicioso. Muy diferente del desayuno occidental rico en azúcares al que acostumbro en España. Termino y vuelvo a mi cuarto, recojo la maleta y marcho rumbo a Osaka.

Pablo.

“Después del canto del búho,
el silencio de la montaña es más profundo aún.
Lo esencial no es lo que hemos dicho,
sino lo que no hemos dicho,
y, sin embargo, ha sucedido y es real”.

- Haiku japonés

¿El lema del vago?

Viernes, Junio 27th, 2008

Actúa sin pensar, vive sin esfuerzo”

El lema del vago, a primera vista es lo que parece, pero si te paras a extraer con atención su significado verás que se refiere a un hacer sin pensar no basado en la inconsciencia, sino en la supraconsciencia, en la paz y lucidez mental que da el no estar completamente identificado y absorto con el flujo de pensamiento que azota tu mente. Da sabiduría, una sabiduría liviana, que te enseña a vivir en el momento, sin esfuerzo. Sin más allá que el ahora, no un ahora que se consume rápidamente, sino un ahora atemporal y eterno en el que estás siempre presente, sin el peso del pasado y sin expectativas de un futuro siempre incierto.

 Practica el proverbio Zen:

 Actúa sin pensar, vive sin esfuerzo.

 Pablo.

Después del canto del búho

Viernes, Abril 18th, 2008

“Después del canto del búho
el silencio de la montaña
es más profundo aún”.

Haiku japonés escuchado a Dokushô Villalba en Ratones Coloraos

arboleda

Lo esencial no puede ser expresado con palabras.

Serissa phoetida

Domingo, Enero 20th, 2008

El bonsái es una pequeña parte de la naturaleza que se rige por los principios del Zen: naturalidad, simplicidad, asimetría y concentración en lo esencial. Hoy me han regalado uno, espero cuidarlo y quererlo para que crezca sano y alegre. Lo situaré junto a la ventana pero evitando la exposición directa del sol y las corrientes. Lo regaré en una dosificación apropiada, ni excesiva ni insuficiente. Lo abonaré con nutrientes especiales para bonsai en las épocas de fuerte desarrollo del árbol y no cuando esté débil ni durante el transplante. Lo podaré para darle forma, realizándola a principios de primavera, despuntando los brotes nuevos sobre el primer o segundo par de hojas y según su crecimiento lo transplantaré, cortándole un parte de las raices.

Este es mi bonsai:

Serissa phoetida

Mu II

Martes, Enero 8th, 2008

Hace casi un par de semanas, publiqué uno de los Koanes más famosos de la tradición Zen, El perro de Joshu. Voy a tratar de explicarlo, aun sabiendo que explicarlo es no hacerlo, pues el Zen no está para ser discernido sino practicado, por lo que cualquier intento de entenderlo metiante la razón es inútil, aun cuando los maestros Zen pasen horas razonando.

Un Koan es un problema que un maestro iluminado plantea a sus alumnos para comprobar sus progresos en su desarrollo como budista Zen, su nivel de desarrollo de la conciencia de acuerdo con la filosofía Zen. Los koanes tienen en común que para dar con su solución hay que trascender el sentido literal de las palabras y encontrar una respuesta más allá de la pregunta que en apariencia plantean. En esencia son como los diálogos que Neo, Morfeo, Trinity y demás iluminados tienen con el Oráculo en Matrix. No se busca una respuesta en términos de correcto o incorrecto, sino una guía que muestre evidencias acerca de sus progresos en la filosofía zen y la aplicación en su vida diaria. Como cuando el Oráculo pregunta a Neo si cree que es el elegido o no lo es y él asume que no lo es, ergo en ese preciso momento es ello cierto.

El Koan El perro de Joshu dice así:

Un monje preguntó a Joshu,
maestro de Zen:
¿Un perro tiene o no naturaleza de Buda?
Mu” respondió Joshu

Es el alumno el que formula la pregunta al maestro Joshu, y éste responde Mu, que sería como responder foo en inglés o buu en castellano, es una respuesta para indicar que la pregunta está mal planteada, carece de sentido, y por tanto un perro tiene y no tiene naturaleza de Buda. La naturaleza de Buda es un concepto que proviene de la tradición del budismo Mahāyāna, para Nagarjuna, el fundador del Mahāyāna, la “naturaleza de Buddha” es algo y no es. En la espiritualidad evolutiva es la fuente que descansando en el vacío abraza la forma, y éstos son no-dual, no-dos. Mu es la respuesta al pensamiento categórico producto de la mente humana no iluminada que separa lo que es de lo que no es, que fragmenta toda realidad en dualidades. Es o no es, blanco o negro, naturaleza de Buda o no naturaleza de Buda. Mu es la entrada sin puerta que conduce al camino sin sendero. Así como el Zen es el camino que lleva a esa puerta, y ante la puerta se abre de nuevo el camino. Ambos son inseparables en el Zen, parte de un sólo proceso: caminar. Permanecer en la puerta es andar el camino, andar el camino es llegar a la puerta. Hay un bello Koan que lo ilustra:

Si no piensas no lo encontrarás;
no lo conseguirás pensado.

o como formuló San Agustín a cerca de una revelación venida de Cristo:

“No me buscarías si no me hubieses encontrado”.

No se a vosotros, pero a mí estas cosas me recuerdan a la hora del té en la casa del Sombrero Loco en el País de las Maravillas.

Mu

Viernes, Diciembre 28th, 2007

“El perro de Joshu.
Un monje preguntó a Joshu,
maestro de Zen chino:
“¿Un perro tiene o no naturaleza de Buda?”
Mu” respondió Joshu”

Y después de todo

Sábado, Marzo 3rd, 2007

La puerta de su choza está cerrada
y ni el más sabio de los sabios pueden encontrarle.
Recorre su camino sin intentar seguir las huellas de los sabios que le precedieron. Pasea por el mercado con una calabaza,
apoyado en su bastón. Luego regresa a su hogar.

- La décima ilustración el pastoreo espiritual del boyero del zen.

El impacto único de Dios en el Misterio absoluto y en lo absolutamente Desconocido. El proyecto Atmán a dejado de existir porque ahora solo existe Atmán, absoluto y resplandeciente. Perfectamente extático en su liberación, perfectamente ordinario en sus manifestaciones, perfectamente evidente en su camino.

Lee cuando leas

Martes, Diciembre 19th, 2006


Come cuando comas;
anda cuando andes;
ríe cuando rías.

Practicar el zen

Viernes, Noviembre 24th, 2006

Practicar el zen es reencantar lo cotidiano
- Chanchan Shanhui.