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Entradas para ‘Hinduismo’ Categoría

El crepúsculo del elegido

Miércoles, noviembre 25th, 2009

Neodämmerung

 De la desesperación guíame a la verdad
De la oscuridad conduceme a la luz
De la muerte brindame inmortalidad

 Él, que posee el conocimiento y la capacidad
De la acción viene la muerte,
desde el conocimiento se alcanza la
inmortalidad.

En su interior se tejen los cielos
la tierra y el aire; en su mente
descansan los poderes de la vida.
Llamadle EL ELEGIDO (-The One-),
apartad sus otros nombres.
Es el puente a la inmortalidad.

 Más allá de los sentidos está
la mente, más allá de la mente la
razón y su esencia. Más allá de
la razón descansa el espiritu humano,
y tras de sí el espiritu del universo,
fuente de todo.

 Cuando los cinco sentidos y la mente
se combinan, mientras la razón
permanece en silencio, se abre el
camino supremo.

 Cuando se presente en su inmanencia y
trascendencia, los lazos que conforman
la tierra se desatarán, las dudas de
la mente se aclararán, y la ley
del Karma dejará de funcionar.

 

 

La pasión por la Iluminación

Martes, septiembre 9th, 2008

Recibí esta semana la noticia de que el santo y maestro espiritual H.H. Swami Chidananda Saraswati Maharaj murió el 28 de agosto a los 92 años de edad. Ví a Swami Chidananda por primera vez en 1978, cuando dió una charla en Nueva York, poco después de que me convirtiera en un buscador a la edad de veintidós años. Nunca olvidaré el impacto que las palabras de Swami tuvieron ese día en mi entendimiento acerca del lugar que la meditación debía tener en la vida de uno. En la charla, lo dejó absolutamente claro, que cuando uno se toma en serio la práctica espiritual el día entero gira no entorno a concernimientos y preocupaciones externas sino sobreel compromiso del desarrollo interior-el esfuerzo diario por volverse más consciente. Primero citó a uno de los mejores poetas inglese: “Algunos vendrán y algunos se irá, pero yo continuaré por siempre. Paso a paso. Paso a paso.” Después para sorpresa mía, descaradamente comentó, “cuando alguien te pregunte qué es lo que haces, tienes que decir,” y alzó la voz, “¡MEDITO!”Después bajó su voz hasta susurrar “Y… también vivo.”Siempre recordaré ese momento, porque era como que él estaba dándome permiso de todo corazón para desarrollar mi propia pasión por la iluminación espiritual en una cultura que no admite que algo así exista realmente. Incluso aunque nunca fuese mi Gurú, como buscador hice el esfuerdo de dedicar un tiempo a su lado siempre que podía.Siempre teníael efecto de humillarme profundamente e inspirarme para tener el coraje y la determinación de correr riesgos para obtener un verdadero progreso.

Traducido por Pablo Nebreda.

A Passion for Enlightenment

I received news this week that the saint and spiritual master H.H. Swami Chidananda Saraswati Maharaj died at the age of 92 on August 28. I saw Swami Chidananda for the first time around 1978, when he gave a talk in New York, shortly after I became a dedicated seeker at the age of twenty-two. I’ll never forget the effect that the Swami’s words that day had on my understanding of the place that meditation should take in one’s life. In the talk, he made it absolutely clear that when one engages in spiritual practice in earnest, one’s entire day revolves not around outer duties and concerns but around the commitment to interior development-one’s daily effort to become more conscious. First he quoted one of the great English poets: “Some may come and some may go, but I’ll go on forever. Step by step. Step by step.” Then to my surprise, he boldly declared, “When someone asks you what you do, you should say,” and he raised his voice, “I MEDITATE!” Then lowering his voice to a whisper, he continued, “And… I also live.” I’ll always remember that moment, because it felt as if he was giving me permission to wholeheartedly give myself to my own growing passion for spiritual enlightenment in a culture that doesn’t admit that such a thing really exists. Even though he was never my Guru, as a seeker I made the effort to spend time in his company whenever I could. It always had the effect of humbling me deeply and inspiring me to have courage and be willing to take risks in order to make real progress.

Andrew Cohen

La idea de la conciencia en las tradiciones perennes y el yoga.

Lunes, julio 7th, 2008

En las tradiciones perennes orientales existe la idea de que las deidades son una personificación de la energía del Universo. Que forma la vida; la tuya o la vida del mundo. La naturaleza de la personificación se determina por las circunstancias históricas. Las deidades son las mensajeras, los vehículos de la energía, en cambio, la idea de deidad occidental se basa en que las deidades son un hecho, y es de ellas desde donde viene la energía, que es justo lo contrario a las tradiciones orientales.
Respecto a la conciencia, nuestra noción es que el cerebro es la fuente de la conciencia, en las tradiciones perennes orientales la idea es que el cerebro es una función de la conciencia, es decir, que primero existe la conciencia y el cerebro es un órgano que encapsula y focaliza en una determinada dirección; en la dirección del conocimiento en el tiempo y el espacio. Que es un conocimiento de segundo nivel. Y la noción de que todos somos manifestaciones de esa energía trascendente que va más allá de toda nuestra capacidad de pensamiento es la idea básica y fundamental de todo esto.

En el pensamiento occidental ha habido momentos donde este tipo de pensamiento también se ha manifestado, antes de la edad media aparece este tipo de pensamiento en Dionisio cuya filosofía fue tomada en los siglos VIII y IX por filósofos Gnósticos. En la alta edad media Meister Eckhart usa el complejo entramado de significados concretos del cristianismo pero reventándolo para obtener ese reconocimiento de la relación de la deidad con el conocimiento de la deidad. Más adelante tenemos a Giordano Bruno, que fue quemado vivo en la plaza de roma por expresar públicamente este tipo de filosofía. Posteriormente, en el renacimiento italiano se tradujeron textos del principio del siglo primero de los primeros cristianos a la terminología pagana, al terminar empezó a fluir este tipo de pensamiento en todo el movimiento artístico del renacimiento. Más adelante, en el siglo XVIII Emmanuel Kant en su tratado de Crítica de la Razón reconocía que todo nuestro conocimiento, toda nuestra experiencia está condicionada por los órganos del conocimiento con el que la aprehendemos. Y que a priori, por encima de cualquier tipo de conocimiento, está el conocimiento del tiempo y el espacio. Que todo nos llega en el campo del tiempo y el espacio.

Y ¿qué es aquello que está más allá y que llegamos a conocer a través del tiempo y el espacio? ¿Es una cosa? No, las cosas se manifiestan en el tiempo y el espacio. Por lo que uno empieza a pensar en las leyes del pensamiento, en qué es lo que determina que pensemos de una determinada manera. Las categorías del pensamiento, de las que más allá de ellas no puedes pensar. No puedes pensar sobre nada que no encaje en las leyes del pensamiento, porque estás encerrado en ellas. Ese es el concepto de Maya, y con Schopenhauer entró en occidente ese concepto originariamente hindú. De manera que consiguió poner en relación el pensamiento occidental de la época con el pensamiento oriental, y Nietzsche continuó su trabajo un par de siglos después. Esta entrada del flujo de pensamiento perenne oriental en occidente fue un momento clave del pensamiento en el mundo filosófico académico.

¿Y dónde encaja el Yoga en todo esto? El Yoga es una de las seis doctrinas espirituales (dárshanas) del hinduismo, cuya práctica relaciona el yo egóico con la fuente de la conciencia, que trasciende todos nuestros conceptos y categorías de pensamiento. Así que todo lo que “es” (en realidad ni “es”, ya que esta palabra también es un concepto). El libro clásico del Yoga son los Yoga Sutras, y Sutra se refiere a sutura, el hilo que el médico usa para coser una herida, así que los Yoga Sutras significan la costura del Yoga. El aforismo del Yoga Sutra define muy bien el Yoga:

 

El Yoga es la parada intencional de la actividad espontánea de la mente.

 

El cerebro recoge los estímulos recibidos, por ejemplo de la vista, al ver lo que tienes delante estás formando esta imagen en tu celebro, en cierto modo, lo que ves está en tu cerebro, si miras rápidamente a tu alrededor verás como todo cambia rápidamente e incluso continua cambiando aunque quieras congelar la imagen. Intenta congelar un pensamiento o una imagen en tu cerebro, con práctica llegarás a retenerla en tu pensamiento tal vez por unos 6 o 7 segundos, la mente siempre se está moviendo, y el objetivo del Yoga es acallar la mente ¿qué porqué querrías hacer eso? Como dijimos, en la filosofía perenne todo se experimenta a través de la mente (Maya), y la mente siempre está activa y refleja imágenes que van y vienen, pensamientos, ideas, recuerdos, siempre emergen en tu mente, están por unos segundos y desaparecen. Usualmente nos identificamos con esos fragmentos de realidad, basamos nuestra personalidad en ellos, en la imagen mental que vamos creando (el pequeño yo). “Tuve esto, lo perdí”, al identificarnos con el pensamiento se convierte en un “fui esto, perdí parte de mí” y consecuentemente sufrimos. Acalla tu mente –a través de la práctica del Yoga- y encontrarás tu Verdadero Ser, ese es el objetivo del Yoga, encontrar esa fuente atemporal de realidad, que es a la vez el Verdadero Ser de todos los demás. Encontrar la base de la realidad de la conciencia.

Pablo.

Brahma

Domingo, febrero 4th, 2007

Extracto del libro Los tres ojos del conocimiento. Capítulo El estado último de la conciencia. Ken Wilber, ed. Kairos.

Creemos que podemos ver a Brahma como un objeto exterior que se puede contemplar y comprender. Creemos que nosotros, los que comprendemos, somos capaces de alcanzar a Brahman, lo comprendido. Pero Brahma no está dividido en el buscador y lo buscado, ya que en toda la realidad no existe más que Uno sin segundo. Sin embargo, a pesar de ello, nosotros seguimos intentando escindir a Brahma, dividirlo en dos para atraparlo y decir “¡Ya lo tengo!” Tratamos así de convertir a Brahma en una experiencia, entre otras, que pueda ser comprendida. Pero Brahma, al ser Uno sin segundo, no es una experiencia determinada. Si no lo comprendemos así perderemos el tiempo tratando de cazar fantasmas y de apresar el humo.
Así pues, al final caemos en la cuenta de que, por más que lo intentemos, no podemos verlo. Pero el mismo hecho de que no podamos verlo es la prueba más palparia de que siempre lo hemos sabido.

En palabras del Kena Upanishad:

Si piensas que conoces bien a Brahma sabes muy poco de Él. Deberás, pues, considerar más atentamente a Brahma… Quien comprenda las siguientes palabras: “No lo conozco y, sin embargo, lo conozco”, lo conoce verdaderamente. Quien sabe que no comprende a Brahma, lo comprende, pero quien piensa que lo comprede, no lo comprende. Brahma es desconocido para aquellos que lo conocen y conocido por aquellos otros que lo ignoran.

Poema Zen:

Cuando quieres conocerlo, no puedes verlo.
No puedes sujetarte a Él,
pero tampoco puedes perderlo.
Cuando no puedes alcanzarlo, lo alcanzas;
cuando permaneces en silencio, Él habla;
cuando hablas, Él permanece en silencio.
La gran puerta está completamente abierta a las almas generosas,
y ninguna multitud cierra el paso.

De la misma manera que un ojo no puede verse a sí mismo nosotros al ser Brahma no podemos ver a Brahma. El Brihadaranyaka Upanishad dice No puedes ver a quien ve lo que estás viendo, no puedes escuchar a quien escucha lo que oyes, no puedes percibir a quien percibe lo que percibes ni conocer a quien conoce lo que conoces. Y el Zenrin lo dice de manera sencilla: Como una espada que corta pero que no puede cortarse a sí misma. Porque todo individuo, explica San Dionisio, “por el mismo hecho de no ver ni conocer a Dios, sabiendo también que Él se encuentra en todas las cosas que se sienten y se conocen, comprende que verdaderamente está más allá de la visión y del conocimiento”. ¿Todavía no Lo véis? Bien, pues ya Lo sois.

brahma

Wilber en su escrito refleja el lado inmanente de la paradoja del Absoluto, que es simultáneamente el lado más elevado de la existencia y la misma sustancia de todo cuanto existe, el objetivo de la evolución y el fundamento de la misma. La condición más elevada y la Condición de todas las condiciones. El no comprenderla genera por una parte el reduccionismo panteista y el trascendentalismo radical. Dejo pendiente exponer la faceta evolutiva del Absoluto :) .

Contextualización: Brahmā (literalmente ‘evolución’ o ‘desarrollo’ en idioma sánscrito) es el dios creador en el hinduismo, miembro de la Tri-murti (‘tres formas’), conformada por Brahmā (dios creador), Vishnu (dios preservador) y Shiva (dios destructor).