logo

Entradas para ‘Destino’ Categoría

Tenchi no seishin

Miércoles, enero 25th, 2012

Es extraño, mañana marcho a vivir a París, y tengo la sensación de estar haciéndolo a Japón, y no por que sean dos países parecidos, sino porque le espíritu de Tenchi está presente, recuerdo con qué ilusión vivió sus últimos años de vida en el país del sol naciente, incluso mucho antes de llegar a él. Durante años ahorró para cumplir su sueño, si gran ilusión que vio cumplida antes de morir. Y de alguna manera consiguió contagiármela eternamente, recuerdo cómo me ayudó el primer día que llegué a Japón por vacaciones. Fui hasta su casa desde Narita, y de ahí fuimos a Shibuya, yo tenía que comprarme un cinto, pues se me había olvidado, y él tenía que ir al banco. Cogimos la Yamanote y allí fuimos. Un simple paseo rutinario para él, pero con la ilusión del primer día.

Ahora que estoy planificando mis primeros días en Paris no paro de recordarlo, la ilusión y energía con la que hacía los trámites más tediosos. Ir al banco a ingresar dinero, ayudarme a obtener un móvil de tarjeta y vivir feliz en su minipiso. De alguna manera, vive dentro de mi, y me consigue transmitir esa ilusión, que por mi mismo, hoy no consigo obtener. Ahora que otra vez, sabe Dios hasta cuando, tengo que hacer esos mismos pasos, el espíritu de Tenchi está presente.

Otras entradas relacionadas:

 

The Holstee Manifesto

Lunes, noviembre 7th, 2011

No hay vuelta atrás

Miércoles, agosto 24th, 2011

un paso tras otro
el camino se va borrando conforme pasamos
el hacer es cosa del presente

La nostalgia de lo virtual

Miércoles, junio 22nd, 2011

Esta tarde, mientras cocinaba mi arroz para la cena en una suihanki o arrocera japonesa, la nostalgia me embriagaba una vez más, la nostalgia de un país maravilloso, de un viaje que todo ello fue un gran momento inolvidable, y paralizado eternamente en mi recuerdo. Un viaje que no tiene fin. Y es que, como diría Jean Baudrillard,

El problema de hablar del fin es que uno debe hablar de lo que hay más allá del fin y también, al mismo tiempo, de la imposibilidad de finalizar.

Y es que es un viaje que no finaliza, a pesar de haber terminado hace casi 4 años. Esa remembranza, una y otra vez, una remembranza a través de los sentidos, de la música, de las fotos, de los vídeos y de las películas. De la comida, de su gente, de las sensaciones que produce el traqueteo de los trenes de la linea Yamanote. Todo ello una y otra vez recordado y revivido. Y parece que el mundo entero ya no es real, sino que pertenece al mundo de lo hiperreal, y de la simulación que lleva al recuerdo. Y es ahí donde se revive todo como si fuera real, y ¡qué más da! si existe o es solo una ilusión. No debemos vivir más lo vivido que lo que estamos viviendo, pero a veces la realidad nos sobrecoge y decidimos, consciente o inconscientemente, vivir sobre lo ya vivido, sobre la base del recuerdo hiperreconstruido a nuestro gusto, nuestra verdad. Y eso está bien, pero recuerda, vive bien el presente para que en el futuro puedas tener un buen recuerdo del pasado.

Pablo.