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Entradas para ‘Destino’ Categoría

I know that I am dead…

Lunes, marzo 5th, 2012

Frente a la cruel mirada de San Miguel el llanto y la amargura hacían su huella en la oscura fuente. Tras la gélida noche, el tren donde el fin era el principio nos condenaba a amarnos aevum. Pero un ser portador de un manojo de llaves apareció, poco faltó para acabar vagando sobre un cascarón de nuez por Aqueronte camino del Averno, estaba cerca, y hubo que andar con cautela esa vez.

A la mañana siguiente, allá donde el sepulcro a menudo encierra dos corazones en un mismo ataúd, lo que parecía desvanecerse se hacía más fuente, frente a la tumba de algún desconocido ser del que ahora solo quedaba su recuerdo hecho piedra. Pero hubo que esperar al alba para atestiguar que no todo había ya acontecido, la luz entraba inclemente por la venta, y ya no lo soportaba más. Arranqué a llorar, hasta la última gota. Una vez. Quizá dos…. Y con el sodio también se fue toda la amargura, saliendo a relucir lo que verdaderamente importaba. El enterrador nos esperaba, y dijo con voz firme, aún no hay sitio para dos, ofreciéndonos un emparedado nos ayudó a sanar (…) Y por cada bocado crecía una flor en la ventana, que no era sino el presagio de una hermosa primavera que está por llegar.

…yet it seems that I still have some tears to shed: http://www.youtube.com/watch?v=P9lwUDy5EGA

Tenchi no seishin

Miércoles, enero 25th, 2012

Es extraño, mañana marcho a vivir a París, y tengo la sensación de estar haciéndolo a Japón, y no por que sean dos países parecidos, sino porque le espíritu de Tenchi está presente, recuerdo con qué ilusión vivió sus últimos años de vida en el país del sol naciente, incluso mucho antes de llegar a él. Durante años ahorró para cumplir su sueño, si gran ilusión que vio cumplida antes de morir. Y de alguna manera consiguió contagiármela eternamente, recuerdo cómo me ayudó el primer día que llegué a Japón por vacaciones. Fui hasta su casa desde Narita, y de ahí fuimos a Shibuya, yo tenía que comprarme un cinto, pues se me había olvidado, y él tenía que ir al banco. Cogimos la Yamanote y allí fuimos. Un simple paseo rutinario para él, pero con la ilusión del primer día.

Ahora que estoy planificando mis primeros días en Paris no paro de recordarlo, la ilusión y energía con la que hacía los trámites más tediosos. Ir al banco a ingresar dinero, ayudarme a obtener un móvil de tarjeta y vivir feliz en su minipiso. De alguna manera, vive dentro de mi, y me consigue transmitir esa ilusión, que por mi mismo, hoy no consigo obtener. Ahora que otra vez, sabe Dios hasta cuando, tengo que hacer esos mismos pasos, el espíritu de Tenchi está presente.

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The Holstee Manifesto

Lunes, noviembre 7th, 2011

No hay vuelta atrás

Miércoles, agosto 24th, 2011

un paso tras otro
el camino se va borrando conforme pasamos
el hacer es cosa del presente