Aquellos que estamos convencidos de la posibilidad de desarrollarnos y evolucionar personalmente a menudo ansiamos poder trascendernos una y otra vez más. Llegar al final de ese arduo camino que conduce a la realización consciente y la transformación en ese sabio que pasea en la plaza del mercado no es tarea fácil, es de hecho una no-tarea que solo se llega a través de la puerta sin entrada -el final de la investigación y retrospección de la conceptualización dualista-. Es alcanzar esa postura que nos permita obrar con sabiduría ante las situaciones de estrés que se nos presentan en la vida del día a día, no porque nos permite superarlas, sino porque dejan de existir. Pero en el día a día, bien en el trabajo, en nuestro entorno familiar o en situaciones inesperadas vivimos momentos que atentan contra la cotidianeidad de nuestro arraigado ego, entonces obramos inconscientemente, mientras que en lo más profundo de nuestro ser anhelamos poseer el coraje que nos saque de esas respuestas habituales adquiridas.
En esos momentos de estrés nos encerramos en nosotros mismos, nos sentimos atacados y creemos que el mundo entero se nos viene encima. En lugar de dar más allá de nosotros mismos, nos retraimos, escondiendo nuestro yo más elevado. Aquel yo que ocasionalmente en una exposición, una conversación íntima o haciendo lo que más nos gusta hacer, ante en momentos de calma y seguridad sacamos a relucir. Si en lugar de anhelar ese Yo Supremo -que se esfuma cuando lo tratas de alcanzar-, respirásemos profundamente y nos abriésemos a nuestro yo presente más elevado obraríamos desde nuestro mayor grado de conciencia, no aquel al que aspiramos, sino aquel que conscientemente ya hemos alcanzado pero desde el que nos hemos retrotraído ante la situación de estrés, ese estado del que debido al miedo o la ignoracia, hemos dejado de lado.
He llegado a una nueva entrevista a Genpo Roshi publicada originalmente en www.elperiódico.com
Dennis Genpo Roshi.
¿Cómo puedo calmar la menteDándote permiso. Para conseguir algo o ser alguien, primero tenemos que darnos permiso. Nuestra mente está muy ocupada, y no tenemos tiempo de conocerla realmente. Tratamos de aquietarla o de encontrar felicidad y gozo, pero es casi imposible conseguir una mente silenciosa sin darnos permiso. Y sin ningún tipo de técnica.
Usted ha inventado la técnica de la Gran Mente, que bebe de la psicología.Sí. Es una técnica basada en el diálogo de voces, generado por dos psi- cólogos. Pero en el fondo viene de Jung y Freud. Se trata de convertirnos en presencia, despertar, consciencia. Siempre estamos buscando, tratando de encontrar algo, y en ese estado es imposible. Quien busca es el ego o el yo. Pero esa parte no es nuestra naturaleza esencial.
¿Y cuál es?La que está en paz y no necesita nada. Mire, nuestra mente funciona como si tuviera una marcha puesta y no supiera entrar en punto muerto.
¿Cómo consiguió usted entrar en punto muerto?Un día, con 26 años, tuve problemas con una relación sentimental y decidí irme al desierto. Yo entonces tenía muchos problemas de diversa índole. Y cuando estaba solo contemplando la arena y las dunas tuve una gran experiencia de despertar. Mi vida entera se transformó.
¿En qué sentido?Me di cuenta de que podía vivir totalmente en paz. El cerebro tiene dos raíles, como la vía de un tren. Está el raíl izquierdo y el raíl derecho. El izquierdo siempre quiere más, avanzar hacia adelante, no deja de pensar; el derecho es radicalmente lo opuesto: no va a ninguna parte pero ya está en paz. Son los hemisferios del cerebro. A partir de entonces me quedé en el raíl de la paz. Y estudié durante 24 años con un maestro zen, hasta que murió.
Supuso un cambio radical en su vida porque, antes de esa experiencia, usted era hombre de negocios y deportista.Yo era un nadador muy disciplinado y competitivo. Entrenaba entre cuatro y ocho horas diarias. Mi maestro zen me dijo que nunca me da- ría cuenta de cuánto había obtenido de la práctica del deporte.
Cuéntenos más cosas de los raíles de la vía de tren.El lado izquierdo es el hemisferio de la mente pequeña, el derecho es el de la gran mente. El izquierdo trabaja analíticamente, está limitado, constreñido, y nos separa del resto de la existencia. El derecho es creatividad, intuición, instinto; ahí no hay fronteras, no hay límites, no estamos separados de los otros seres y somos el mismo ser.
¿En qué me puede ayudar su técnica de la Gran Mente?Te da la capacidad de ser libre y de poder elegir ante las decisiones. Yo experimento una felicidad incondicional. Mi felicidad no depende de lo que me pase. Por supuesto, cuando hay una razón para estar triste o enfadado puedo estar triste o enfadado, pero la tristeza o el enfado desaparecen muy rápidamente si lo deseo, y si estoy en ese lugar.¿Cómo es ese lugar?Es un lugar de vacío.
Qué miedo.No, en absoluto. Es el momento presente.
¿Cómo se aprende a estar en el presente?Estando. Cuando vivimos en el presente, estamos en la mente que no busca.¿A través de la meditación?Exacto. La meditación verdadera es estar con lo que sencillamente es. Y dejar que cualquier cosa surja, sin intentar controlarla o liberarnos de ella. Estar con lo que hay. Eso es.
Pero el tiempo pasa, y cada vez más deprisa.El tiempo es un fenómeno interesante, porque es solo un concepto. Nunca respiramos en el pasado o el futuro, sino justo aquí y ahora. Los sonidos que oímos son los de ahora. Nunca oímos el pasado, a no ser que escuchemos la radio.
¡La radio es presente!Quiero decir una grabación. Y lo mismo es aplicable a nuestros sentidos. Pensamos en presente, hablamos en presente y, en cambio, vivimos en el pasado o en el futuro, lo cual es una locura y nos hace disfuncionales. Por tanto, si queremos vivir una vida libre, tenemos que aprender a hacer este cambio para vivir en el presente.
¿Y si alguien nos quiere mal?Los enemigos son nuestros maestros, siempre y cuando les permitamos serlo. De hecho, cualquier cosa puede ser nuestro maestro si queremos aprender. Cuando estamos despiertos, viviendo en el presente, todo nos enseña algo. Dejamos de ser víctimas y nos convertimos en señores de nuestra propia vida. Y en vez de ver a los demás como enemigos, los vemos como maestros.
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
(…)
Me cuido mucho de realizar crossposting, pero en esta ocasión estoy obligado a realizar una excepción gracias al magnífico artículo escrito por Andrés Schuschny en su blog sobre las experiencias cumbre.
Y vosotros, ¿habéis tenido alguna experiencia cumbre? ¿Cómo la habéis interpretado?
A veces cuando suena mi teléfono y no se quien es, opto por no cogerlo. Y mi madre se pone nerviosa incluso hasta el punto de querer cogerlo ella, porque para ella, el coger el teléfono es casi un acto reflejo de cuando suena y por tanto la única posibilidad de reacción ante una llamada. ¡Vaya! suena el teléfono, ¡tienes que cogerlo! ¡tengo que cogerlo! Si miramos más profundamente la situación, el sonido del teléfono que nos llega es un estímulo externo que nos llega al interior para ser procesado. En ese punto podemos elegir cogerlo o dejar que siga sonando.
A menudo en nuestro trabajo nos vemos inmersos en situaciones que no hemos creado nosotros pero ante las que tenemos que responder, porque de no hacerlo nos cargarán el muerto. Nos sentimos víctimas de una situación donde no tenemos capacidad de decisión, sino en las que simplemente se nos dan órdenes externas y nosotros las acatamos. Pero, al igual que con la llamada de teléfono, mirando más conscientemente son situaciones que se nos presentan y que dependiendo de la perspectiva que tomemos la situación podrá convertirse en nuestra peor pesadilla o en nuestro gran aliado. Pensar que te han dado un marrón del quince y no tenemos otra cosa que asentir con resignamiento nos parece la mejor de las soluciones aceptables para salir del paso haciendo lo correcto. En primera instancia parece una buena forma de actuar, pero desde esa perspectiva en nuestro interior nos sentimos víctimas de un proceso que nada tiene que ver con nosotros, sentimos impotencia y simplemente damos una respuesta. Sin sentirnos responsables de la situación y en consecuencia acabamos minando nuestra autoestima tanto si el proceso final es positivo o negativo, interiormente nos sentimos resignados y derrotados.
Cuando se te presenta la situación puedes optar por ser partícipe de la misma adoptando el papel del jugador, reconocer el papel que se te ha asignado sin desmerecer ni reconocer la responsabilidad de los demás. Ahora ya no eres un simple espectador o una víctima. Ahora estás en el centro del escenario, cada uno en su propio centro de acción, tiene capacidad de reacción, y te sientes responsable (response-able; con capacidad de respuesta), es decir, capaz de responder adecuadamente a la situación que se te presenta. De esta manera incluso aunque la tarea encomendada salga mal y te preguntes cual era tu responsabilidad, cómo elegiste actuar y porqué salió mal estarás pensando en términos de posibilidades. No en hechos ante los que no tenías nada que hacer, ni entradas a las que había que responder de una determinada manera. Sino que te encontrarás inmerso en un mundo de elecciones y serás libre. No gracias al camino que tomaste ni por el resultado de tus acciones, sino por la posibilidad de haber elegido y actuado consecuentemente. Y encontrarás sentido a tu vida, verás que te sentirás en control de tu propia vida.
Sé que no elegiste el problema, pero eres tú al que eligieron para resolverlo y eres tú el que estará resentido por tener que solventarlo, solo te harás daño a ti mismo resignándote a aceptar aquello que se te impone. La próxima vez elige el papel del jugador, y hazlo con conciencia. Elige tu actitud interior bajo cualquier conjunto de circunstancias, esa actitud que te da la libertad espiritual que hace que la vida tenga sentido.
Cuando un ser humano empieza a despertar a la perspectiva cósmica de lo que se llama “el tiempo profundo,” siempre es nada menos que una revelación espiritual. Esto ocurre cuando el yo vislumbra su propia naturaleza como producto de un proceso evolutivo que ocurre a diferentes niveles simultáneamente – cosmológica, planetaria, cultural, biológica, psicoemocional y espiritualmente.
Fue mi propio descubrimiento y despertar gradual a esta perspectiva la que me vino a llegar a interpretar y redefinir el significado y la importancia de la iluminación en nuestro tiempo. El primer paso en este despertar era ver a través de lo que parecía ser mi experiencia personal que se trataba de una pequeña parte de un vasto proceso impersonal. El segundo paso fue reconocer que el proceso en sí mismo se desarrolla en múltiples niveles, en y a través del tiempo. Fue entonces cuando ví que la urgencia primordial por transformarse es la nueva y emergente cara del Dios eterno. Empecé a comprender que el impulso evolutivo, Dios como Eros, es el Dios del futuro.
Traducido por Pablo Nebreda.
The God of the Future
When a human being awakens to the cosmic perspective of what’s called “deep time,” it is always nothing short of a spiritual revelation. This occurs when the self directly glimpses its own nature as the product of a developmental process that is occurring on many levels simultaneously—cosmological, planetary, cultural, biological, psycho-emotional, and spiritual.
It was my own gradual discovery of and awakening to this perspective that eventually compelled me to reinterpret and redefine the meaning and significance of enlightenment for our own time. The first step in this awakening was seeing through what appeared to be my own personal experience and discovering that it was actually a very small part of a vast impersonal process. The second step was recognizing that the process itself is evolving on multiple levels, in and through time. It was then that I saw that the primordial urge to become is the new and emerging face of the eternal God. I began to understand that the evolutionary impulse, God as Eros, is the God of the future.
Haz de luz lleva publicando los 10 errores metafísicos más comunes en la línea de desarrollo espiritual
Cuando comenzamos a transitar el camino espiritual, buscamos la perfección en nuestras vidas. Tratamos de mejorar nuestro carácter, costumbres, ideas, alimentación, y hasta la vida social.
A veces, hacemos sacrificios con el fin de alcanzar una vida más plena y feliz; sin embargo, muchas veces no llegamos al estado de éxtasis o plenitud que anhelamos. La decepción puede llevarnos a rechazar la disciplina que habíamos emprendido, o en el peor de los casos, puede desmoralizarnos a tal punto de pensar que “Dios se ha olvidado de nosotros”. Cualquiera sea la reacción, ésta sólo nos está señalando que hemos cometido un error. Y un error puede ser corregido.
Solo su enumeración ya tiene sentido y nos hace conscientes de la fragilidad del intelecto humano, la facilidad de perderse en la caverna de las sombras en lugar de vislumbrar la verdadera naturaleza de la realidad -cualqueira que esta sea-:
ENVOLVERSE EN UNA BURBUJA DE PROTECCIÓN, O EN UNA LUZ, O EN COLOR, O EN ÁNGELES, O EN CUALQUIER OTRA FORMA QUE PROTEJA DE LOS PELIGROS QUE EXISTEN AFUERA
ENVIAR LUZ A OTROS PARA QUE MEJOREN
CREER QUE VAMOS HACIA DIOS, QUE EVOLUCIONAMOS ESPIRITUALMENTE
ANGUSTIARSE O PREOCUPARSE CUANDO HAY UN FAMILIAR ENFERMO O ATRAVESANDO ALGÚN TIPO DE CRISIS
CREER QUE UNO HA SIDO “ELEGIDO” POR DIOS
SACRIFICARSE POR OTROS
DEPENDER DE AMULETOS, ESTAMPAS RELIGIOSAS, CRISTALES, VELAS, IMÁGENES, O CUALQUIER OTRO TIPO DE ELEMENTO
CREER QUE UNO PUEDE GUIAR A OTROS O QUE PUEDE SER GUIADO
CREER QUE LOS MAESTROS ESPIRITUALES SON AQUELLOS QUE NOS PROVEEN DE LA INFORMACIÓN TEÓRICA
CREER QUE UNO NO PUEDE ENOJARSE, TEMER, O SENTIR CUALQUIER OTRA EMOCIÓN NEGATIVA POR ESTAR EN EL CAMINO ESPIRITUAL
P: Tradicionalmente, la iluminación se ha descrito como la muerte del ego. ¿Es posible alcanzar un estado en el que el ego muera de veras?
A: Bueno, me he encontrado con una o dos persona en toda mi vida en quienes aparentemente el ego había muerto literalmente. Pero esos son casos extraños, no creo que sea como resultado de una volición personal o gracias al esfuerzo - es más como una combustión espontánea, un acto de gracia. Asíque creo que la muerte del ego es posible, pero no creo que sea una meta alcanzable. Si algo así va ha acurrir, lo hará fuera de nuestro control, y es muy improbable para la mayoría de nosotros. No creo que sea realmente posible para cualquiera, que solo con la fuerza de su volunta, erradique copmletamente el ego. Pero la cuestión es que no importa. Si quieres en verdad encarar y tomar responsabilidad de las motivaciones de tu ego, las respuestas condicionadas, y a veces por los impulsos irracionales hasta tal punto que eres capaz de elegir de no actuar por tales motivos, quizás ya no exista entonces. Si no actúas guiado por ellos, el mundo nunca sabrá de ellos. No tendrán consecuencias kármicas. Y eso es una meta razonable, realizable y obtenible. Así que estoy convencido de que, de esta manera, es posible trascender el ego profundamente, simplemente a través del poder de la intención de hacerlo.
Traducido por Pablo Nebreda.
An Attainable Goal
Q: Traditionally, enlightenment has often been described as “ego-death.” Is it possible to attain a state where the ego actually dies?
A: Well, I’ve met one or two people in my life in whom it appeared that the ego had literally died. But in those rare cases, I don’t think it was a result of the individuals’ own choices or efforts-it was more like a spontaneous combustion, an act of grace. So I do believe that the death of the ego is possible, but I don’t think it is an attainable goal. If something like that is going to occur, it’s beyond our control, and it’s extremely unlikely for most of us. I don’t personally think it’s possible for anybody, through the power of their will alone, to eradicate the ego completely. But the point is, it doesn’t really matter. If you are willing to face and take responsibility for your ego’s self-centered motives, conditioned responses, and often irrational impulses, to such a degree that you are able to choose not to act on them, they might as well not exist. If you don’t act on them, the world is never going to know about them. There won’t be any karmic consequences. And that is a reasonable, realizable, attainable goal. So I am convinced that, in this way, it is possible to transcend ego to a profound degree, simply through the power of one’s own awakened intention to do so.
Alcanzar la iluminación es como alcanzar el grado máximo de maestría de un trabajo. Todos los días te levantas con la intención de mejorar y de hacer tu trabajo de modo perfecto. Todos los días lo intentas, y todo los días erras, aprendiendo una nueva lección. Pero un día, si saber muy bien porqué, las cosas salen sin esfuerzo y actuas incluso sin pensar. Simplemente haces, te pones al servicio de la obra que realizas y todo sale rodado.
Al final de todo, lo que podemos hacer en esta vida es rezar al Señor:
Dame fuerza para cambiar las cosas que puedo cambiar
Muchos son los que critican a Eckart Tolle por su fijación por el aquí y el ahora, por repetir incansablemente que más meditación es lo único que necesita el siglo XXI para salvar a la humanidad de su propia destrucción. Y lo hacen con razón, ya que incluso estando al 200% presente en la eterna vacuidad con la que podemos conectar ahora mismo y por siempre, no nos librará de la ira, ni del sufrimiento. De la toma de decisiones, ni de proyectar nuestra sombra en otros, ni de lidiar con nuestro inconsciente.
Pero en este mundo tan saturado de información y de pequeños yoes que hablan en tu cabeza a veces todo lo que necesitamos es gritar ¡basta ya! y escuchar el silencio más allá de las palabras. Y para ello necesitamos por encima de todo trascender e integrar el ego en una unidad de orden superior (pues solo aquello que puede ser reconocido desde el Yo es controlado por él, de lo contrario es el yo quien nos domina sin que nosotros lo sepamos, como un bebe que se mea en los pañales sin que pueda hacer nada por evitarlo). Estamos tan absorbidos en nuestro flujo mental que ni siquiera pensamos que pueda haber algo más, nos aferramos tanto a nuestros pensamientos que nos aterra la idea de dejar de pensar, creyendo que nos vamos a volver tontos si lo hacemos.
Así que las prácticas del día a día que propone Tolle son la puerta hacia la calma y la quietud desde la cotidianeidad de la rutina diaria. Cuando asistimos a una reunión en el trabajo, discutimos con la pareja o nos exaltamos por algún idiota que dio un giro brusco cruzándose en nuestro destino. Eckhart nos recuerda que debemos reencarnarnos en el auténtico Yo en el que habitamos y tenemos olvidado. Nos hace conscientes de experimentar y mantener esa calma y quietud que se nos escapa cuando intentamos atraparla y que aparece cuando no tratamos de conseguirla. Entrar permanente a la quietud que da mirar el atardecer en el acantilado, la mirada de un niño o la calma tras un ejercicio físico extenuante. Esa entrar en ese estado desde donde el conocimiento se transforma en sabiduría, desde la que miramos a los demás y vemos que no son sino un reflejo de nuestra propia existencia. A veces, prestar atención al ahora es todo lo que necesitamos para remembrar que jamás hemos estado tan vivos.
Vía la lista de correo Ken Wilber Revolución me entero de la publicación de una entrevista Genpo Roshi. Creador del método Big Mind, cuyo libro -manual de instrucciones prácticas más bien- acaban de publicar en español: Gran Mente, Gran Corazón.
La expresión manifiesta del Dios viviente es la urgencia por ser – ese mismo impulso creativo original detrás de la causa primigenia que milagrosamente está empezando a despertar a sí mismo en la luz de nuestra conciencia evolucionada. Ésta compulsión extática emergente es lo que llamo el Yo Auténtico, en ti y en mi. Aquellos de nosotros que seriamente nos encontramos comprometidos por la promesa de un futuro nuevo y un contexto mayor para la vida humana encontraremos una fuente infinita de energía e inspiración cuando descubramos cómo llevar montar en las alas del Yo Auténtico. Y creo firmemente que esa es la única manera de dar un paso más allá del predicado postmoderno. Solo cuando tenemos la experiencia de haber trascendido cada rastro de dolor, auto-conciencia y arrogancia individual, mientras encarnamos y abrazamos el potencial de nuestro desarrollo actual de autonomía e inteligencia, alcanzando aquello posible para todos nosotros ahora mismo.
Traducido por Pablo Nebreda.
On the Wings of the Authentic Self
The manifest expression of the living God is the felt urge to become—that same original creative impulse behind the first cause that miraculously is beginning to awaken to itself in the light of our own evolved consciousness. This emerging ecstatic compulsion is what I call the Authentic Self, in you and in me. Those of us who earnestly find ourselves compelled by the promise of a new future and a higher context for human life will find an infinite source of energy and inspiration when we discover how to ride on the wings of the Authentic Self. And I firmly believe that this is the only way we can take the next step beyond the postmodern predicament. It is only when we have the actual experience of transcending every trace of fear, self-consciousness, and arrogant self-importance, while fully embodying and embracing the powers of our evolved autonomy and intelligence, that we actually glimpse what’s possible for all of us right now.
Las personas normalmente se sienten atrapadas por la vida, atrapadas por el universo, porque ese imaginan que están en el universo, y por tanto el universo puede aplastarles como a un bicho. Pero estoy no es así. No estás en el universo; el universo está en tí.
La orientación común es: mi conciencia está en mi cuerpo (casi toda en la caveza); mi cuerpo está en esta habitación; la habitación está rodeada de espacio; el universo en sí mismo. Esta es la forma verdadera vista desde el ego (NdT: desde el “pequeño yo”), pero completamente falsa desde el punto de vista del Yo (NdT: del Self o gran mente / gran corazón).
Si descanso como Testigo, el informe –carente de forma- Yo-Yo, se torna evidente, ahora mismo, no soy mi cuerpo, mi cuerpo está EN mi conciencia. Soy consciente de mi cuerpo, por tanto no soy mi cuerpo. Soy el Testigo puro en el que mi cuerpo ahora mismo emerge. No estoy en mi cuerpo, mi cuerpo está en mi conciencia. Por tanto, se conciencia.
(NdT: en otras palabras; soy consciente de mi cuerpo. Aquello de lo que eres consciente no es tu esencia, tu Yo más profundo. Tu cuerpo cambia, tus pensamientos cambian, tu entorno cambia, pero de algún modo atestiguas y te reconoces como entidad a través de los cambios, eres prácticamente otro ser diferente de cuando tenías dos o tres años, sin embargo tu esencia no ha cambiado y te reconoces a tí mismo en este instante. Por eso tú no eres tu cuerpo, tu cuerpo forma parte de aquello que atestiguas, forma parte de tí)
Si descanso como Testigo, el informe Yo-Yo, se vuelve obvio que, ahora mismo, no estoy en mi casa, la casa está EN mi conciencia. Yo soy la conciencia pura en al que mi casa emerge. No estoy en esta casa, la casa está en mi conciencia. Por tanto, se conciencia.
Si miro fuera de esta casa, a los alrededores – tal vez a un amplio campo de tierra, al cielo, a otras casas, carreteras y coches- si miro, resumiendo, al universo en frente de mí- y si descanso como el Testigo, el informe Yo-Yo, se vuelve obvio que , ahora mismo, no estoy en el universo, el universo está EN mi conciencia. Soy el Testigo puro en el que el universo está emergiendo. No estoy en el universo, el universo está en mi conciencia. Por tanto, se conciencia.
Es cierto que la materia física de tu cuerpo está dentro de la materia física que es tu casa, y que tu casa está dentro de la materia física que es el universo. Pero tu no eres solo materia o fisicalidad. También eres Consciencia como Tal, donde la materia es solo la piel exterior. El ego adopta el punto de vista de la materia, y por eso está atrapado constantemente por la materia-atrapado y torturado en la física del dolor. Pero el dolor, también, emerge en tu conciencia, y tu puede estar en dolor, o encontrar dolor en ti, de manera que si envuelves al dolor, eres mayor que el dolor, trasciendes al dolor, mientras descanses en la vasta expansión de la pura Vacuidad que eres en lo más profundo y verdadero de tu ser.
Así que ¿qué es lo que veo? Si me contraigo como ego, aparezco confinado en el cuerpo, que está confinado en la casa, que está confinada en el vasto universo que la rodea. Pero si descanso como Testigo –conciencia amplia, abierta y vacía- se vuelve obvio que yo no estoy en mi cuerpo, mi cuerpo está en mí; que no estoy en mi casa, mi casa está en mí; que no estoy en el universo, el universo está en mí. Y que todo ello emerge en el amplio, puro abierto y luminoso Espacio primordial de Conciencia, ahora mismo y ahora mismo y siempre ahora mismo.
Por tanto, se conciencia.
Extracto de One Taste (un solo sabor) de Ken Wilber.
Mil vidas. Nach es el único rapero que escucho que vas más allá de la simple crítica social o de la rima fácil. Impregna sus canciones con un toque espiritual que te eleva al cielo sin dejar de estar con los pies en la tierra. Al escuchar el track Mil Vidas de su último trabajo Un día en Suburbia no he podido evitar remembrar el libro Después del edén, de Ken Wilber. Y consecuentemente toda al historia del desarrollo de la evolución a través de las diferentes épocas y modos de vida por la que la humanidad como colectivo (cultura) e individuos (desarrollo personal) ha ido pasando.
Vidas por las que cada nuevo ser que nace va pasando, trascendiendo e integrando. Ese proceso a escala macrocósmica que es la historia de las civilizaciones que se refleja a escala microcósmica en cada uno de nosotros.
Desde nuestros pasos de vida sumidos en un tiempo sin autoconciencia, donde somos todo yo (porque éste aún no se ha creado, no porque se haya trascendido), seguido de la identificación con la madre como tu centro del mundo, el uroboros alimentario. Dando paso a la identificación del yo orgánico, del cuerpo individual; el yo tifónico. Ese estado donde yo-y-el-mundo empieza a experimentar la pasión de la cosmovisión, entrando posteriormente en el yo social, donde te preguntas ¿porqué solo una perspectiva? y empiezas a tomar consciencia de los demás, gracias a la emergencia y consolidación del lenguaje. Derivando al tiempo en una concepción amplificada del tiempo. Alcanzando el estadío de la razón, del yo egoico-mental en el que te sientas junto a Copérnico en un mundo esférico, un mundo en el que Leonardo te anticipa un nuevo invento. En el que meditar iluminado junto a un chaman entre los padros de Dakota. Es entonces cuando la conciencia empieza a trascender a la mente egoica y verbal. Pudiendo integrarla con el cuerpo, dejando de identificarse uno de manera exclusiva con el cuerpo, la persona, la sombra y el ego. Llegando a integrar todos esos elementos en una unidad supraordenada. Desde donde gozar al ver tocar a Mozart, acariciar la eternidad entre las notas del piano. Milenios que se funden en un solo momento.
Mil vidas, allí donde quise estar, y todo lo que quise ver. Y con cada cambio un nuevo renacer, una de entre las mil vidas a las que nuestra estructura de la conciencia muere, para renacer trascendiéndola. En un proceso en el que la incluye y va más allá. El proceso de la evolución. tras el paso de mil vidas.
Pablo.
Mil vidas - Nach.
Toda una vida es poco para un hombre,
la tierra me entrego un cuando y un donde
atrapado ahora en esta era insomne,
quiero vivir mas vidas que la que me corresponde,
viajar a los paisajes que toda memoria esconde.
Verme alprincipio de los tiempos sin autoconciencia,
homo sapiens cuya ciencia es la supervivencia
con la piel en carne viva mi paciencia doma el fuego madre tierra da la esencia que alimenta luego.
Habitar el Nilo antes de Jesucristo,
ser escriba del antiguo Egipto
ver que existo y aun resisto junto a Keops mi faraón, saber que es dueño de los sueños que poseo y de mi razón.
Civilización en gracia como Grecia
sentir en vivo la pasión de Platón cosmovisión.
Desde el Partenón su herencia
entre columnas corintias sus lecciones limpian mi conciencia y son
Luz para el corazón, luz para la historia
luz como magnolias en Mongolia
sentirme un samurai, con sed de gloria defender mi imperio, conquistando como único medio para hacer historia
//Estribillo// x2
Mil Vidas, quisiera vivirlas todas, una sola es poco y yo choco entre las olas del tiempo, horas yendo a la deriva ¿porqué solo una época?, ¿porqué solo una perspectiva?
//Estribillo//
Las olas del tiempo llegan al Renacimiento allí Leonardo me anticipa un nuevo invento
me siento junto a Copérnico en un mundo esférico, metálico
mientras la Inquisición sigue mis pasos sin aliento.
Viena 1700, ciudad llena de cultura
palpo la hermosura de un lugar lejano gozar al rozar a Mozart verle tocar
y acariciar la eternidad entre sus notas de piano
Sinfonía en armonía
querer vivir las vidas que no fueron mías no es absurdo
como entrar al palacio de un zar en San Petersburgo
y gritar (¡Revolución!) para cambiar el mundo
y mientras cambia yo lo observo
pueblos invaden, pueblos siglos y derrotas, civilizaciones rotas
verme al lado de Toro Sentado, ser un chaman
meditando iluminado entre los prados de Dakota.
y brota en mis manos magia, cura del hombre blanco
y la locura que contagia y así el futuro se presagia
mientras el sol desde su trono vigila y dicta
el ser humano es solo un parpadeo de todo lo que ha visto
Ven a chocar en las olas del tiempo, milenios que se funden en un solo momento, quiero vivir mil vidas.
//Estribillo// x2
Mil Vidas, quisiera vivirlas todas, una sola es poco y yo choco entre las olas del tiempo, horas yendo a la deriva ¿porqué solo una época?, ¿porqué solo una perspectiva?
//Estribillo//
Chicago años 20 visto gabardina zapatos de charol
siento el descontrol mirando en cada esquina
la ley seca se impone yo acudo a un cabaret
para olvidarme que la mafia de Al Capone se propone liquidarme
Viajar a Woodstock y desde el amanecer llacer
entregado al amor libre y al placer
ver en concierto a Jimmy Hendrixx, Janis Joplin y a Tim Hardin colocao de LSD este es mi jardín mi camping
Mi libertad sin fin y allí me veo, buceo
entre los prados de la historia y su fortuna
quiero escapar junto con esta pluma de un presente que me abruma
estar en la pupila de Neil Amstrong al pisar la luna.
Ser un pantera negra, con mi puño en alto, pelo afro
sentarme con Rosa Parks atrás en aquel auto
aprender de Crazy Legs y de Ticky y de sus primeras firmas
fin de los 70 sur del Bronx
no hay mas enigmas
que el deseo de vivir mas vidas que una sola
Madrid 83 movida yo en la puerta del Rockola
fumándome un pitillo absorto
pensando que el camino que separa cuna y cementerio es corto
Mil vidas, allí donde quise estar, y todo lo que quise ver.
Cuando tratamos de entender como evoluciona la conciencia, en nosotros como individuos y a través de nosotros como cultura, es importante tener en cuenta el hecho de que nuestra experiencia es percibida, entendida, e interpretada siempre a través del filtro de nuestra cultura y religión. De modo que la manera en que cada uno de nosotros interpretamos el pulso del impulso espiritual en nuestra propia mente y corazón está relacionado directamente con nuestro estado de desarrollo y con nuestra cultura. El viaje épico de las diferentes interpretaciones del mismo impulso es increíble de contemplar: del chamanismo al paganismo al monoteísmo a altas formas de misticismo no-dual – del culto a la naturaleza como espíritu, al culto de los muchos dioses, al culto de un único y verdadero Dios, al despertar directo de Dios como Espíritu en sí mismo. Es la historia de cómo nuestra capacidad de profundidad espiritual y cognición se ha desarrollado poco a poco, y es una forma de entender la evolución de la conciencia. Podemos atestiguar literalmente cómo nuestra perspectiva crece en profundidad e abarcamiento, mientras nuestra interpretación del Absoluto va saltando desde Dios como espíritu en la naturaleza a un Dios encarnado en superhéroe a Dios como la mítica figura paterna en el cielo, y de ahí, en última instancia, a la realización mística de la unidad trascendental de la conciencia misma.
Traducido por Pablo Nebreda.
Interpreting the Spiritual Impulse
When trying to understand how consciousness evolves, in us as individuals and through us as culture, it’s important to appreciate the fact that the way in which our experience is perceived, understood, and interpreted is always through the filter of our own cultural and religious worldview. So the way any one of us interprets the pulsation of the spiritual impulse in our own heart and mind is directly related to both our stage of development and to our station in culture. The epic journey through evolving interpretations of this same impulse is amazing to behold: from shamanism to paganism to monotheism to higher forms of nondual mysticism—from the worship of nature spirits to the worship of many gods to the worship of the one and only God to the direct awakening to God as Spirit Itself. This is the story of how our capacity for spiritual depth and cognition has slowly developed, and it is one way to understand the evolution of consciousness. We can literally witness how our perspective grows in depth and inclusiveness, as our interpretation of the Absolute takes the leap from God as spirit in nature to God as embodied superhero to God as the mythic father figure in the sky, and from there, ultimately, to the mystical realization of the transcendent oneness of consciousness itself.