ARCO 2010
Sábado, febrero 20th, 2010“Lo que se deja expresar debe ser dicho de forma clara.” – Ludwig Josef Johann Wittgenstein
“Lo que se deja expresar debe ser dicho de forma clara.” – Ludwig Josef Johann Wittgenstein

Por muchos modelos en los que te quieras basar, en última instancia solo está tu camino.
Por mucho que uno, por seguridad o guiado por el miedo, quiera seguir el camino trazado por otra persona, en la libertad que nos otorga el mundo moderno, según uno va pasando por las distintas etapas de la vida va trazando su propio camino, y el de nadie más.
Las decisiones que tomamos conforman nuestro destino en la medida en la que somos capaces de manejarlo ¿no es apasionante?

Si algo he descubierto en los últimos años es que las lecturas de corte humanista alimentan mi alma y avivan mi inspiración. Es el vacuo sonido entre las palabras del texto el que me devuelve a la paz que habita oculta en el interior de cada uno de nosotros, la conexion con ese trasfondo inmanente del universo.
Ese entretejido de entre todas las cosas en el que existe Dios.
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En la lista de correo KEN WILBER REVOLUCIÓN, como en tantos otros sitios, se inició una conversación sobre los mensajes de la película Avatar. La considero una película bien realizada, y técnicamente impecable con un argumento más que trillado. Esta era mi respuesta:
(…)Avatar daba mucho filón para explorar el tema de los mundos virtuales, donde millones de personas pasan actualmente sus vidas, donde cientos de ellos prefieren lo virtual a su vida de carne y hueso (los MMORPG como el WOW o similares son prueba de ello, por no hablar de las relaciones virtuales via Facebook, Twitter y demás redes sociales). La propia palabra AVATAR significa tu alter ego digital, la pequeña imagen que te indentifica en un foro de discusión (o bulletin board), y no pasa en el film de ser una mera referencia superficial. En cierto momento parece que la película tira por ese camino, ya que vemos a un Jake descuidado físicamente que solo se preocupa por volver al mundo de los Na’vi, además debido a su invalidez se siente también liberado de sus restricciones físicas, pero se queda ahí, en la superficie.
Una película que lleva años gestándose y con una fuerte inversión en nuevas tecnologías debería tener un guión que esté a la altura. Una película visualmente impactante, bien realizada y con un toque de humanismo y espiritualidad debería ser tan exigente en excavar hondo en la exploración de las nuevas tecnologías como en las posibilidades de una nueva espiritualidad acorde con la realidad de nuestra era. Entonces podría considerarla una gran película.
Creo que muchas veces tendemos al error de admirar cualquier intento de brindar la espiritualidad a la gran pantalla, y ésta no es más que otra de las dimensiones del ser humano, y por tanto igual que cuando queremos más ciencia no nos referimos a pociones mágicas o rituales chamánicos (la ciencia de su tiempo) cuando buscamos más espiritualidad no solo miremos a esa indiferenciación mágica, sino un tipo de misticismo al estilo de los grandes sabios como Meister Eckhart. En definitiva un tipo de espiritualidad que no es opuesta al avance de la civilización -o viceversa- sino complementaria y necesaria para el progreso y la creación de sociedades modernas y postmodernas que vivan en armonía con el hábitat en el que se desenvuelven. Es decir, que Avatar, no brinda ningún mensaje nuevo y revelador sino que simplemente pone de manifiesto las dos posturas actuales; o proclamas la vuelta a los orígenes rechazando el bienestar de las sociedades modernas, o tiras por la borda y masacras la armonía con la naturaleza en favor del progreso. No por ser espiritual es más profunda. ¿No hay una película capaz de captar esa integración entre ciencia y espiritualidad? ¿Entre las bondades de las sociedades premoderas y el beneficio de la modernización? Para eso tendremos que esperar a ver que nos deparan los hermanos Wachowski.
Si quieres continuar leyendo sobre el transfondo de Avatar te recomiendo los artículos Avatar: simbolismo religioso/espiritual y Avatar: simbolismos. Para mi gusto, mucho más interesante y enriquecedores que la película en si misma.