Hoy vi belleza

Hoy hice un ejercicio y vi belleza. Cuántas veces nos sentamos delante del ordenador tras la cena a revisar nuestro correo, mirar qué novedades hay en las redes sociales y chateamos un rato con nuestros amigos y conocidos. Y todo ese tiempo encendemos el piloto automático, derivamos toda nuestra atención en la pantalla, nos olvidamos de nuestro cuerpo, de la posición en la que estamos sentados y de la respiración. De la distancia que separa nuestro cuerpo de la pantalla, y nuestra mente de la información allí vertida.

Hoy hice un ejercicio, me separé de mi propio flujo de reacciones y condicionamientos automatizados. No solo miraba la pantalla, fui consciente de que miraba la pantalla. No solo consumía y volcaba información, fui consciente de que consumía y volcaba información. No solo movía el ratón por a pantalla, cliqueaba en los diferentes elementos del ordenador, escribía emails, navegaba en busca de noticias, comentaba fotos… fui consciente de todo lo que hacía, y vi belleza.

Belleza en el bonito diseño de cajas azules, en la cuidada proporción entre las letras y el espacio en blanco. Belleza en los detalles de los iconos que pueblan la pantalla. Belleza en la transición entre pantallas, en la animación del icono de espera. Belleza en la forma y en el trasfondo de las palabras.

“Asi es y será siempre la belleza, ni aquí ni allí, ni ahora ni entonces, ni en Roma ni en Atenas, sino doquier que exista un alma que la admire; si la busco lejos de mí, es porque en mí no la encuentro, estéril será entonces mi búsqueda, pues no la hallaré jamás.”

Henry David Thoreau

Un comentario

  1. Ya, like you mentioned it on other post.

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