Una vida evolutiva

¿Qué es lo que nos motiva para tomar las decisiones importantes que tomamos? ¿Estas decisiones están fundadas por las intuiciones más profundas y las perspectivas más elevadas que hemos visto? O son conducidas por impulsos condicionados o “debes” incuestionados que inconscientemente interiorizamos del mundo no iluminado que nos rodea? Si las elecciones que tomamos vienen motivadas algo menos que la parte más elevada de nosotros mismo, siempre, en cierto grado, experimentaremos una sensación de malestar, como si algo estuviera mal y no podemos captarlo. Salvo que las decisiones importantes que tomamos estén alineadas con lo más elevad que hayamos visto, alcanzando nuestro propio límite, siempre estaremos insatisfechos espiritualmente. No nos sentiremos completos. Pero cuando esto cambia de manera dramática, cuando las decisiones importantes que hacemos se convierten en un reflejo auténtico de nuestro saber más profundo y elevado, entonces experimentamos lo que significa estar vivos de una manera totalmente diferente. Vivimos en nuestro propio límite. Cuando hemos hecho la elección de alinearnos con nuestros potenciales más elevados pero todavía no manifiestos, sin duda alguna nos volvemos terriblemente conscientes de todas las partes de nosotros mismo que están muy lejos de ese límite. Y vamos a tener que pasarnos la mayor parte del tiempo haciendo todo lo posible para alcanzarnuestro extraordinario potencial. Y eso es lo que significa vivir una vida verdaderamente evolutiva. Es el reto último y el mayor desafío que existe-siempre viviendo en ese límite.

Traducido por Pablo Nebreda

An Evolutionary Life

But when this changes in a dramatic way, when the important choices we make become a genuine reflection of our own deepest and highest knowing, then we’re going to experience what it means to be alive in a completely new way. We’ll be living at our own edge. In fact, we’re going to have to run just to keep up with that edge. Once we’ve made the choice to align with our own higher but as yet unmanifest potentials, undoubtedly we will become even more painfully aware of the many parts of ourselves that are very far from that edge. So we are going to have to spend most of our time doing all we can just to catch up with our own extraordinary potential. But that’s what it means to live a truly evolutionary life. It’s the ultimate challenge and the biggest thrill that there is—always living on that edge. What motivates us to make the important choices that we make? Are these choices informed by the deepest insights and the highest perspectives that we have seen? Or are these choices driven by conditioned impulses or unquestioned “shoulds” that we’ve unconsciously absorbed from the unenlightened world around us? If the choices we make are motivated by anything less than the very highest part of ourselves, we will always, at some level, experience a sense of unease, as if something is wrong that we can’t quite grasp. Unless the important choices that we make are in alignment with the highest we have seen, reaching towards our own edge, we will always be spiritually dissatisfied. We will not feel whole.

Andrew Cohen

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