Vichyssoise de verborrea
8 mayo 2009Veamos:
Voilà! In view, a humble vaudevillian veteran, cast vicariously as both victim and villain by the vicissitudes of Fate. This visage, no mere veneer of vanity, is a vestige of the vox populi, now vacant, vanished. However, this valorous visitation of a bygone vexation stands vivified, and has vowed to vanquish these venal and virulent vermin vanguarding vice and vouchsafing the violently vicious and voracious violation of volition.
The only verdict is vengeance; a vendetta held as a votive, not in vain, for the value and veracity of such shall one day vindicate the vigilant and the virtuous. Verily, this vichyssoise of verbiage veers most verbose, so let me simply add that it is my very good honor to meet you and you may call me V.
- A humble vaudevillian veteran: un humilde veterano de vodevil.
- Vicariously: en otro lugar, a través de otro. cast vicariously as… en el papel de
- Visage: cara
- No mere veneer of vanity: ya no más apariencia de vanidad
- A vestige of the vox populi: vestigio de la vox populi
- Vacant: disponible
- Vanished: desvanecida
- Bygone vexation: viaje/extinta contrariedad/vejación
- Has vowed to vanquish: ha hecho voto de vencer
- Vermin vanguarding vice: vívora
- Vouchsafing: velar
- Votive: voto
- Vindicate: vindicar / vengar
- Verbiage veers: verborrea
En la versión en castellano:
¡Voilà! A primera vista un humilde veterano de vodevil en el papel de víctima y villano por vicisitudes del destino, este “visage” ya no más velo de vanidad es un vestigio de la vox populi ahora vacua desvanecida. Sin embargo esta valerosa visión de una extinta vejación se siente revivida y ha hecho voto de vencer el vil veneno de estas víboras en avanzada que vela por los violentos viciosos y por la violación de la voluntad.
El único veredicto es venganza, vendetta, como voto, y no en vano, pues la valía y veracidad de ésta un día vindicará al vigilante y al virtuoso. La verdad, esta vichysoisse de verborrea se está volviendo muy verbosa. Así que solo añadiré que es un verdadero placer conocerte y que puedes llamarme V.
En una de sus variantes hispanoamericanas:
Voilà, ante ti una vieja zarsuela, visto como ambos, víctima y villano, por las visicitudes del destino. Esta visión, no simple máscara de vanidad, es un vestigio de la voz del pueblo, ahora ausente, desvanecida. Sin embargo, esta valerosa visita de una molestia ya desaparecida, se levanta vividicada y se inclina para vencer este cáncer contagioso, vicio primario y que ataca con violentas, viciosas y voraces violaciones a la voluntad.
La única condena es venganza, una revancha sostenida como un voto, nunca en vano, a favor del valor y la verecidad de aquellos que algun día reivindicarán a la virtud. Ciertamente, todo este derroche de lenguaje me lleva solo a concluir que es mi gran honor el conocerte y puedes llamarme “V”
¿Por qué? Porque mientras pueda utilizarse la fuerza, ¿para qué el diálogo? sin embargo, las palabras siempre conservarán su poder, las palabras hacen posible que algo tome su significado, y si se escuchan, enuncian la verdad.
Etiquetas: V de Vendetta

