Tomando Completa Responsabilidad

Uno de los pilares fundamentales de la enseñanza de la Iluminación Evolutiva es la volición personal de tomar completa responsabilidad de su propia vida. No tienes que ser perfecto, porque nadie es perfecto. Incluso Dios no es perfecto, en un contexto evolutivo. Cuando uso la palabra Dios, siempre hablo de él, ella o ello como si tuviera dos cara: la Inmanifiesta y la Manifiesta. En el reino inmanifiesto-más allá del tiempo y de la forma- Dios es inherentemente perfecto, estático y siempre libre del proceso del devenir. Pero desde la perspectiva de lo manifiesto, el mundo de tiempo y de la forma, Dios lucha por crear un universo perfecto-¡y que caótico que es el proceso! Todo el proceso creativo es desordenado y está lleno de errores. Pero la buena noticia es que siempre puedes dar un paso atrás alcanzando la distancia suficiente como para ver el proceso como un todo, puedes ver que hay desarrollo, y eso es algo profundamente positivo. Pero el Dios manifiesto no es perfecto. ¿Por qué? Por que él o ella sigue evolucionando. Es obvio que no podemos ser perfectos. Esa es la naturaleza del proceso creativo. Pero si quieres ser un ser humano libreado en un contexto evolutivo, lo que importa es que tú, con toda tu imperfección, estás deseando tomar la responsabilidad absoluta de tu propio ser ahora.

 

Traducido por Pablo Nebreda. 

 

Taking Absolute Responsibility 

One of the fundamental pillars of the teaching of Evolutionary Enlightenment is the individual’s willingness to take absolute responsibility for his or her own self. You don’t have to be perfect, because nobody’s perfect. Even God is not perfect, in an evolutionary context. When I use the word God, I always speak about he, she, or it as having two faces: the Unmanifest and the Manifest. In the unmanifest realm—beyond time and form—God is inherent perfection, ever unchanging and always free from the process of becoming. But from the perspective of manifestation, in the world of time and form, God is struggling to create a perfect universe—and what a chaotic process it is! The entire creative unfolding is very messy and full of errors. But the good news always is that if you step back far enough and look at the process as a whole, you can see that there is development, and that is what is so deeply positive about it. But the manifest God isn’t perfect. Why? Because he or she is still evolving. So obviously we couldn’t possibly be perfect. That is the nature of the developmental process. But if you want to be a liberated human being in a developmental context, what matters is that you, in all your imperfection, are willing to take absolute responsibility now for your own self. 

 Andrew Cohen 

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