La naturaleza tiene la capacidad de curarlo todo, especialmente la tensión y el estrés. Si no eres alérgico, un jarrón o una maceta con flores de diferentes colores bastará para transmitirte esa virtud.
Desde luego que una inmersión en la naturaleza es una de las formas más comunes y sencillas de sentirse calmado. Me ha recordado las conferencias de Eckhart Tolle, donde aparece con una sencilla silla, y una mesita con un jarrón de flores a su lado.
Algo que me ha aportado el marco de la visión integral y el haber leído a Ken Wilber en estos últimos años ha sido indudablemente una mayor comprensión y conciencia personal, sobre mi entorno cercano y el kósmos en su sentido más abarcante. Me ayuda a sacar lo mejor de mí mismo, pudiendo llevar una vida más plena y equilibrada. En la que me suceden cosas que años atrás ni siquiera había imaginado. Y en la que aprendo a lidiar con los problemas que se me presentan desde modalidades de conciencia que ni siquiera alcanzaba a vislumbrar años atrás. Proporcionándome una visión más abarcante de este nuestro complejo mundo, pero no de una manera teórica como si de un erudito se tratase, sino aportándome las herramientas cognitivas básicas para su uso aquí y ahora, en el día a día, en el entorno laboral ayudando a lidiar con los conflictos que inevitablemente se presentan, o mejorando la relación con los compañeros con los que tantas horas paso. Con los amigos o las relaciones de pareja y también con la familia.
De eso me he dado cuenta en estas fechas tan señaladas y emotivas, donde me vienen a la cabeza las sabias y desenfadadas palabras de Eckhart Tolle “si crees que estás iluminado, ve a pasar la nochebuena en casa de tus padres”, y es que el ego, esa estructura psicológica tan necesaria que conforma nuestra sensación de identidad separada, se formó en el seno de la familia, desde muy temprana edad en nuestra infancia y posteriormente en nuestra adolescencia. Arrastramos nuestros miedos y deseos que nos condicionan, en gran parte relegados al inconsciente, nuestro modo de ser. Donde en la etapa del yo verbal-pertenencia desarrollamos elementos afectivos tales como nuestros deseos temporales, nuestros gustos, las raíces de nuestra propia volición y autoconciencia. Dando lugar posteriormente a los afectos y las emociones dialécticas como la culpabilidad, el deseo, el orgullo o el amor. Este revolucionario enfoque -no por el contenido en sí mismo, sino por la relación interdisciplinar con la que aborda los problemas de la vida- me ha enseñado a que no nos debemos parar ahí, y renegar o simplemente aceptar los conflictos porque así ha sido toda la vida sino que debemos continuar nuestro camino personal ascendente de una manera equilibrada (no disociada) hasta alcanzar, al menos, una modalidad del yo centáurica, integrando el ego en una totalidad más abarcante cuerpo-mental donde los elementos afectivos de comprehensión -hacia uno mismo y los demás-, espontaneidad o impulso de expresión guíen nuestras más nobles intenciones en este complejo mundo y se manifiesten en su modalidad más elevada.
Consiguiendo de este modo una vida más plena, en relación con uno mismo y con los demás embebidos en un una cultura y en la naturaleza. Es decir, siendo capaz de disfrutar y de vivir experiencias en los tres grandes dominios de la Verdad, la Bondad y la Belleza como antes nunca había imaginado.
Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad. Trabajar en nosotros mismos intentando incrementar nuestra conciencia integral cada día, de manera que al final dejemos el mundo un poquito más completo de lo que lo encontramos. Ken Wilber.
Es el título del nuevo album de Serj Tankian, [Elect the dead] antiguo cantante de System of a Down. Tras su anterior trabajo en solitario bajo la firma SerArt vuelve a la carga y saca un disco que a mí me suena muy SOAD, lo que dice mucho de quien llevaba la voz cantante del grupo. El album lleva un tiempo en el mercado, pero hasta ahora no había tenido la oportunidad de escucharlo de principio a fin, y es muy Serj Tankian. Ritmos rápidos con partes más tranquilas intercaladas brúscamente, rock duro y un toque de locura como solo él sabe darle. Además en esta ocasión no solo escribe y compone las canciones, sino que además se lanza a tocar todos los instrumentos (a excepción de la batería).
La verdad que su música me engancha y me cansa a partes iguales, me transmite mucha energía, lo que hace que tampoco pueda escucharla durante mucho tiempo, sin duda una sensación curiosa que no experimento ni con música del mismo género.
Reflejo de su autotrabajo es el siguiente video de youtube que bien podría ser objeto de estudio de un análisis de voces por parte de Genpo Roshi.
En sus letras mezcla temas personales con otros de temática más activista. Actualmente dice que le ronda por la cabeza la idea de lo que la civilización significa para él. Que tenemos que decidir cómo vamos a afrontar la civilización.
[Honking Antelope] (…)
We are the cause of a world thats gone wrong,
Nature will survive us human dogs after all,
We are the cause of a world thats gone wrong,
Wouldn’t it be great to heal the world
With only a song
Cuando el espíritu dio el salto de lo informe a lo forme, de la nada a algo, de ser a convertirse en, emergió del vacío como impulso creativo- el deseo por transformarse, por existir. El impulso creativo se expresa a sí mismo a todos los niveles de la experiencia humana. Cualquier ser humano puede localizarlo, en sus niveles de ser más bajos –en el nivel de existencia física- como impulso sexual, que es en verdad la presencia o el movimiento del big bang como imperativo biológico. Pero en los niveles más elevados de ser, los humanos son la única forma de vida conocida que está comprometida a innovar y a crear. Podemos verlo especialmente en los individuos pioneros en sus campos, bien sean grandes filósofos, músicos, artistas, políticos o poetas. La mayoría de individuos con gran talento son conducidos por una especie de urgencia, un eufórico sentido de urgencia del tipo “tengo que traer este potencial que veo y experimento en lo más profundo de mi ser a la vida. Esto debe venir a través de mí.” Si les llegamos a conocer, normalmente encontraremos que los verdaderos seres humanos son conducidos por una pasión que trasciende su separada sensación de identidad. Y del modo en que yo lo entiendo, la expresión más elevada de este impulso creativo es la necesidad por evolucionar a nivel de la conciencia en sí misma.
Traducido por Pablo Nebreda.
The Creative Impulse
When spirit took the leap from formlessness to form, from nothing to something, from being to becoming, it emerged from emptiness as the creative impulse—the urge to become, the desire to exist. This creative impulse expresses itself at all levels of the human experience. Any human being can locate it at the lowest level of their being—at the gross physical level—as the sexual impulse, which is really the presence or movement of the big bang as a biological imperative. But at higher levels of being, humans are the only life forms we know of that are compelled to innovate and to create. We can see this especially in individuals who are pioneers in their fields, whether they are great philosophers, musicians, artists, politicians, or poets. Most individuals who are deeply talented are driven by a sense of urgency, an ecstatically urgent sense that “I must bring into life this potential that I see and experience in the depths of my own being. This must come through me.” If we get to know them, we will usually find that truly great human beings are driven by a passion that transcends their separate self-sense. And in the way I understand it, the highest expression of this creative impulse is the urge to evolve at the level of consciousness itself.
Este consejo lo daba también Joseph Campbell en la serie audiovisual El Poder del Mito, donde en uno de los capítulos comenta la importancia de tomarnos un tiempo y un espacio para nosotros mismos. Para encerrarnos a escuchar esa música que te gusta, aunque sea solo a ti, o ese libro que te apasiona, o un baño de sales. Cualquier actividad que nos haga estar centrados en el momento presente y en nosotros mismos. Aunque sean solo diez o quince minutos al día.
Integridad significa que hay un fundamento de virtud moral en la estructura del yo. En la enseñanza de la Iluminación Evolutiva, la moral no está basada en algún valor tradicional o código ético dictado exteriormente, sino un resultado emergente natural de la revelación de que la creación del futuro depende de lo que hagamos, ahora y en este mismo instante. Ese profundo despertar a nuestra responsabilidad inherente como seres humanos evolutivos en la vanguardia se convierte en los fundamentos para un nuevo contexto moral en la vida humana. Así que la expresión de la integridad o la virtud moral podría ser que las elecciones que hacemos y las acciones que tomamos expresarán consecuentemente nuestro reconocimiento de esta responsabilidad y nuestro cuidado en la creación de nuestro futuro. En ese individuo, habría una importante correlación entre la palabra y el hecho, y una firme demostración de coraje moral y fortaleza del alma. El hecho de que estamos realmente comprometidos sobre lo que significa estar vivos sería demostrado con una consistencia inusual. Habría una perceptible jerarquía de valores en nuestra relación con la vida, y aquello que hubiéramos reconocido como de vital importancia sería algo que honraríamos y respetaríamos en todas las decisiones importantes que hiciésemos. Así que la integridad del yo podría significar que hay una importante correlación entre nuestros más profundos ideales y convicciones y la manera en la que realmente vivimos nuestras vidas
Traducido por Pablo Nebreda
Evolutionary Integrity
Integrity means that there is a foundation of moral virtue in the structure of the self. In the teaching of Evolutionary Enlightenment, morality is not based on externally dictated traditional values and ethical codes, but rather is a naturally emerging result of the revelation that the creation of our future depends on what we do, right now and in every moment. That profound awakening to our inherent responsibility as evolving human beings at the leading edge becomes the basis for a new moral context for human life. So the expression of integrity or moral virtue would be that the choices we make and the actions we take would consistently express our recognition of this responsibility and our genuine care about creating our future. In such an individual, there would be a significant correlation between word and deed, and a steady demonstration of moral courage and soul strength. The fact that we are deadly serious about what it means to be alive would be demonstrated with unusual consistency. There would be a discernible hierarchy of values in our relationship to life, and that which we had recognized to be of the highest importance would be something that we would honor and respect in all the important choices that we make. So integrity of self would mean there is a significant correlation between our deepest ideals and convictions, and the way we actually live our lives.
Gran Mente, Gran Corazón es la novedosa técnica basada en el diálogo de voces combinada con la clásica realización espiritual Zen. Ideada por Genpo Roshi como un genuino enfoque para aunar el enfoque occidental de la psicología con el linaje meditativo práctico de oriente, especialmente del Budismo Zen, del que Genpo lleva practicado por 35 años. Él define esta técnica como el enfoque occidental a la meditación Zen.
La página web de la organización que sustenta esta poderosa técnica de transformación personal acaba de ser actualizada, y me alegra que lo haya hecho para ponerse a la vanguardia sociotecnológica. Con la compartición de videos en youtube, posibilidad de hacer preguntas Genpo, hecha en Drupal y “se ve mejor con Safari y Firefox”, sin duda un gran guiño a los amantes del software libre y los estándares. Además cuentan con un listado de facilitadores del proceso, incluido Alejandro Villar, una de las personas más integralmente informadas del panorama nacional, y con el que pudimos contar en la realización de las pasadas VI Jornadas Integrales con su ponencia sobre El espectro de las energías sutiles.
Sin duda han puesto el listón muy alto para nuestra segunda versión de la página web de la Asociación Integral, la cual lleva un tiempo necesitando de una renovación en los cuatro cuadrantes (es decir, actualización interna a la última revisión del Enfoque Integral, una nueva estética acorde, nueva estructura de la información, y creación de una matriz de usuarios mediante el uso de herramientas online sociales).
Una gran noticia, y otra muestra de lo vanguardista de los diferentes afiliados al Intituto Integral (y por extensión al mismo Instituto, aunque los tiempos de carga de su IntegralLife.com no sean precisamente los más adecuados…).
Este fin de semana venía yo en el metro de vuelta casa tras ver la exposición de las vanguardias y Carl Einstein en el Reina Sofía, por cierto, muy buena, aunque breve, así que ya se sabe… El caso es que iba tan tranquilamente leyendo a (redobles por favor…) ¡pues no! no estaba leyendo a Ken, sino a Frank Visser que hablaba de Ken Wilber, es decir, de su libro Ken Wilber o la pansión del pensamiento, y traducido por el gran David González Raga. Un resumen de la obra (con esbozos de la vida) del pelado escrito en 2001. Un comienzo brillante… en ese capítulo estaba, en el número dos, en el subapartado Una “psicología perenne” cuando veo por el rabillo del ojo que al lado se me sienta una persona con esbozos de desequilibrado mental: miradando a todos raros con movimientos bruscos de cabeza y haciendo sonidos guturales constantemente. Se sienta, y acto seguido clava la vista descaradamente en el libro durante un buen rato -intermitentemente eso sí- hasta que el tema sigue así:
-(suelta en voz alta) “¡Jodó, psicología junguiana! eso lo he estudiado yo, es muy bueno, el Jung, el Freud y eso… ¿te gusta? ¿tú qué estudias?”
- “no es por estudio” -le contesto- “es por hobby”
- pues tu sigue así muchacho que llegarás lejos. (…) La persona, el ego… Freud um… -habla en voz alta.- Tras aproximadamente un minuto de silencio se pronuncia de nuevo y me dice:
- pero oye, el bueno es este (metiendo el dedo en el libro), Wilber. Ese es el bueno.
Pues cuanta razón amigo mío, ¡cuánta razón!. Ken Wilber, o la pasión del pensamiento.
El trabajo no tiene por qué ser sólo trabajo. Si dedicas un mínimo de esfuerzo a cambiar tu manera de afrontarlo, hasta las tareas más serias pueden resultar divertidas.
Del libro mantener la calma en el trabajo (Paul Wilson)
El trabajo no tiene porqué ser aburrido. En la sociedad en la que vivimos se confunde a menudo la seriedad emocional con el rigor y la corrección a la hora de llevar a cabo nuestras tareas profesionales. Cuando somos niños se nos enseña a jugar, pero también nos sueltan frases también del estilo “es cosa de mayores”, “esto no es un juego” o “es un asunto serio” creándonos la impresión de que para poder llegar a ser adultos responsables tenemos que dejar de lado todas esas facetas del ser humano que complementan a la racionalidad. Proyectamos una imagen mental de nosotros mismos con esa apariencia de seriedad, asumiendo que todo lo que se sale de ahí es infantil.
Es muy desgarrador el escuchar aquello de bueno… es mi trabajo… lo hago y punto… Pasamos gran parte de nuestra vida en el entorno laboral, cada minuto que pase en el entorno laboral no lo recuperarás jamás. Y no se trata por ello de tirar la toalla y cambiarte de sitio pensando que encontrarás algo mejor, ni de resignarte a hacer lo que te manden durante ocho o más horas al día. Sino de saber que en el entorno laboral también hay vida, procesos y personas, objetivos e intereses. Como lo hay en una discoteca el sábado por la noche o en la partida de mus de los abueletes.
Cada persona busca un modo de escapar de la tristeza a través de todo una serie de intrincado recuerdos de nuestro subsconsciente que nos evoquen antiguas vivencias agradables, o mundos de fantasía donde apaciguar nuestro malestar a través de la proyección de nuestras propias angustias y temores en personajes de ficción. Pero yo ya no huyo más, cuando la tristeza o la melancolía aflora no hay necesidad de mirar hacia otro lado, recordando emociones o inventando mundos; añorando lo que nunca sucedió mas está presente en la mente como recuerdo. Ahora atestiguo cada sentimiento y cada emoción en cada inspiración, y las dejo fluir, venir y alejarse en cada expiración. Pues se que no son más que la cara oscura que precederá a la alegría, y que un día sucedieron a la felicidad. Y que ambas caras están en continuo ir y venir a merced de la rueda de la vida. Y es esa rueda la que nunca debe pararse mientras nos quede una bocanada de aire, dejarla fluir aceptando todo lo que acontezca en cada instante, con cada respiración, y sentirnos vivos en el eje central de la vida, entre el vacío y la totalidad que son no-dos.
Gran parte del desarrollo espiritual va sobre encontrar formas de obligarnos a nosotros mismos, a través de nuestra propia volición e intención, a evolucionar. Para ello, necesitamos despertar a la experiencia directa del impulso evolutivo así como arrojar luz y clarificar las sutiles y complejas relaciones entre el yo, la cultura y el cosmos. ¿Qué pasa cuando un individuo en su despertar empieza a descubrir diferentes perspectivas y niveles de libertad y tipos de revelaciones interiores que cambian por completo su mundo? El impulso evolutivo en sí mismo nos llena de una excitante compulsión para evolucionar, pero esa excitación es simplemente una experiencia. Para hacer de esa emocionante experiencia de libertán y excitación y confianza y convicción manifiesta, tiene que pasar el filtro de la cultura. Y las visiones del mundo, los valores y las perspectivas a las que estamos culturalmente condicionados no suelen tener espacio para este tipo de nuevas perspectivas o visiones interiores. Así que a menos que seamos capaces, a través del pensamiento cauto, ilustrado y racional, de crear nuevas estructuras en la conciencia que puedan soportar la emergencia de los potenciales más elevados en los que nos sentimos tan inspirados, nos perderemos en las experiencias. Estos nuevos potenciales no serán capaces de manifestarse por sí mismos como nuevas y más elevadas realidades sin la evolución de nuestros valores y perspectivas. Por ello el trabajo que tenemos entre manos no consiste solo en tener la experiencia del despertar al impulso creativo sino también el preguntarse cosas como: ¿Qué es lo que pienso sobre lo que significa ser yo y lo que significa vivir en este mundo? ¿Qué es el mundo? ¿Qué es la cultura? ¿Qué significa ser un hombre o una mujer? ¿Qué significa todo a la luz de esta experiencia que estoy teniendo?
Traducido por Pablo Nebreda
Compelling Ourselves to Evolve
So much of spiritual development is really about finding ways to creatively compel ourselves, through our own inspired will and intention, to actually evolve. In order to do this, we need to awaken to the direct experience of the evolutionary impulse as well as to illuminate and clarify the subtle and complex relationships between self, culture, and cosmos. What happens when an awakening individual begins to discover different perspectives and levels of freedom and kinds of insight that completely turn his or her world upside down? The evolutionary impulse itself fills us with an exhilarating compulsion to evolve, but that exhilaration is just an experience. To make that thrilling experience of freedom and exhilaration and confidence and conviction manifest, it has to be filtered through our culture. And the worldviews, values, and perspectives that we have been culturally conditioned by don’t usually have room or space for these new kinds of perspectives and insights. So unless we’re able, through very careful, enlightened, and rational thinking, to create new structures in consciousness that can support the emergence of the higher potentials that we feel so inspired by, we might just be lost in an experience. These new potentials won’t be able to manifest themselves as new and higher realities without the evolution of our values and perspectives. So the work at hand is not only to have the experience of awakening to the creative impulse but to ask questions like: How am I thinking about what it means to be me and what it means to live in this world? What is the world? What is culture? What does it mean to be a man or a woman? What does everything actually mean in light of this experience that I’m having?
Y añado que además estos objetivos deben ser a corto o medio plazo, pues a largo plazo es difícil de prever y salvo que estos sean muy genéricos, a modo de guía para no perder el norte, no nos servirán, ya que nos sacarán del estrés pero nos llevarán a la infelicidad de no cumplir nuestras expectativas.
Personalmente suelo plantearme objetivos prácticos para el corto plazo. Que me sirvan para llevar a cabo una tarea en el día o a tres o cuatro días vista máximo. Al tiempo que dejo espacio para los imprevistos y así no supone un problema algo de mayor importancia que altere mi planificación de repente. Para el largo plazo prefiero tener en mente preguntas más que objetivos, del tipo a “si extrapolo lo que hago hoy dentro de un año, ¿consideraré haber perdido el tiempo o realmente es algo que me satisface o compensa de alguna manera?”
Ya lo decía San Agustín: El pasado es solo recuerdo, y el futuro es solo expectativa. Y ambos son hechos del presente. Por lo que creo que si aprendemos de nuestras experiencias pasadas, y tratamos de llevar nuestro hilo conductor planteándonos unas expectativas de futuro estando alineado con el momento presente. Desde las pequeñas cosas que podemos hacer en el día a día (pues es lo único que tenemos), no solo hallaremos la calma para el día de hoy, sino que lo haremos para el resto de nuestra vida.
Better to light one candle than curse the darkness.
So we work on ourselves and attempt to increase our own integral consciousness to some degree each day, so that in the end we leave the world just a little bit more whole than we found it
- Ken Wilber
Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad.
Trabajar en nosotros mismo intentando incrementar nuestra conciencia integral cada día, de manera que al final dejemos el mundo un poquito más completo de lo que lo encontramos.
Estoy a puntito de terminarme el último libro de Ken Wilber publicado en castellano, La visión integral: introducción al revolucionario enfoque sobre la vida, Dios y el Universo. Como bien indica el libro en su portada, trata de una introducción al modelo de la Visión Integral, y eso es algo que me deja con un sabor de boca agridulce. El dar una visión sintetizada de un modelo que sintetiza (e integra) los diversos modelos del potencial humano y su aplicación en múltiples ámbitos del conocimiento y de la vida cotidiana tal vez sean demasiadas síntesis. 150 páginas de texto con algún que otro dibujito que resumen y actualizan lo escrito por K. Wilber en Sexo, Ecología, Espiritualidad (890 páginas) y en Espiritualidad Integral (520 páginas).
Pero vayamos por partes: la introducción es un copia-pega de más de lo mismo sobre el enfoque integral aparecida en Espiritualidad Integral , donde resume los cinco elementos básicos del modelo integral que se hallan disponibles ahora mismo en tu conciencia, es decir, las líneas de desarrollo, los tipos ¿masculino o femenino?, los niveles de desarrollo, los estados de conciencia y los cuadrantes -las dimensiones interna y externa de lo individual y de lo colectivo-.
Tras este resumen da paso a esbozar las diversas aplicaciones que está teniendo en los campos de la medicina clínica, el mundo empresarial y la espiritualidad (incluyendo una discusión terminológica sobre qué entendemos por espiritualidad). Y termina dedicándo un capítulo entero a la práctica de vida integral -pues no olvidemos que el mapa no es el territorio-
Si quieres tener una introducción rápida en la que no te interesa saber el porqué de la relación de cada aspecto con todos los demás, este es tu libro. Si eres de los que necesitan profundizar primero en los porqués para después sintetizar, léete SES o EI primero, y luego este para tratar de atar los cabos sueltos y tener una idea general más completa. No es que el libro me parezca malo, sino que es una síntesis (y por tanto se deja fuera los detalles) del Modelo Integral, lo que a mi juicio viene muy bien como resúmen de lo que es el modelo y sus aplicaciones, pero no lo recomendaría como libro introductorio por ser demasiado simplista.
Esta semana en el podcast the Buddhist Geeks, Vince Hom y Ryun Oelke entrevistan a Stuart Davis y éste nos cuenta los últimos embolados en lo que está metido. Tiene a punto de publicar dos libros (en EEUU) por la editorial Shambala, y cuyo editor será Ken Wilber. El primero de estos dos libros se llamará Sex, God and Rock’n Roll, como su nuevo show televisivo. Una hora de comedia pop que empieza con un monólogo de cinco minutos, después unos diez minutos de noticias y después una entrevista a gente de corte humanista, y después Ken Wilber integra (telefónicamente) lo que se ha ido mostrando en el show. Además, comenta Stuart, que ha creado un lenguaje como hobby (¡vaya tela!). Y termina hablando de lo que significó para él empezar la práctica del budismo zen.
Además he dado con la intro del show televisivo, a disfrutarla: