Mira a través de los ojos de tus hijos

Trata de ver los asuntos más serios de la vida a través de los ojos de los niños. ¿A que, cuando lo haces no parecen tan serios?

Del libro  mantener la calma en el trabajo (Paul Wilson)

Es ver la vida a través de los ojos de la inocencia, de esa mirada inocente que no juzga. Pero como adultos, al contrario que los niños, tenemos la posibilidad de tener una mirada impersonal transpersonal (que trasciende el estado egóico), mientras que la mirada de un niño es impersonal por ser prepersonal (previa a la creación de la estructura del yo maduro o ego). Así que para mí, este consejo tienen su transfondo de verdad en la mirada que no juzga, pero erra en tratar de equiparar la ausencia de juicio mental con la inocencia inconsciente de un niño.

Cuando desde ese estado de ecuanimidad miramos a la realidad exterior e incluso a nuestra propia realidad interior reencarnamos lo cotidiano de una manera más liviana y armoniosa. Y eso nos devuelve la espontaneidad que en algún momento perdimos, y la calma desde la que emerge una mayor claridad de pensamiento, brindándonos soluciones inverosímiles a los asuntos peliagudos de la vida sin perder la sonrisa.

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