Se conciencia.

Domingo, 3 de agosto de 1997.

Las personas normalmente se sienten atrapadas por la vida, atrapadas por el universo, porque ese imaginan que están en el universo, y por tanto el universo puede aplastarles como a un bicho. Pero estoy no es así. No estás en el universo; el universo está en tí.

La orientación común es: mi conciencia está en mi cuerpo (casi toda en la caveza); mi cuerpo está en esta habitación; la habitación está rodeada de espacio; el universo en sí mismo. Esta es la forma verdadera vista desde el ego (NdT: desde el “pequeño yo”), pero completamente falsa desde el punto de vista del Yo (NdT: del Self o gran mente / gran corazón).

Si descanso como Testigo, el informe –carente de forma- Yo-Yo, se torna evidente, ahora mismo, no soy mi cuerpo, mi cuerpo está EN mi conciencia. Soy consciente de mi cuerpo, por tanto no soy mi cuerpo. Soy el Testigo puro en el que mi cuerpo ahora mismo emerge. No estoy en mi cuerpo, mi cuerpo está en mi conciencia. Por tanto, se conciencia.

(NdT: en otras palabras; soy consciente de mi cuerpo. Aquello de lo que eres consciente no es tu esencia, tu Yo más profundo. Tu cuerpo cambia, tus pensamientos cambian, tu entorno cambia, pero de algún modo atestiguas y te reconoces como entidad a través de los cambios, eres prácticamente otro ser diferente de cuando tenías dos o tres años, sin embargo tu esencia no ha cambiado y te reconoces a tí mismo en este instante. Por eso tú no eres tu cuerpo, tu cuerpo forma parte de aquello que atestiguas, forma parte de tí)

Si descanso como Testigo, el informe Yo-Yo, se vuelve obvio que, ahora mismo, no estoy en mi casa, la casa está EN mi conciencia. Yo soy la conciencia pura en al que mi casa emerge. No estoy en esta casa, la casa está en mi conciencia. Por tanto, se conciencia.

Si miro fuera de esta casa, a los alrededores – tal vez a un amplio campo de tierra, al cielo, a otras casas, carreteras y coches- si miro, resumiendo, al universo en frente de mí- y si descanso como el Testigo, el informe Yo-Yo, se vuelve obvio que , ahora mismo, no estoy en el universo, el universo está EN mi conciencia. Soy el Testigo puro en el que el universo está emergiendo. No estoy en el universo, el universo está en mi conciencia. Por tanto, se conciencia.

Es cierto que la materia física de tu cuerpo está dentro de la materia física que es tu casa, y  que tu casa está dentro de la materia física que es el universo. Pero tu no eres solo materia o fisicalidad. También eres Consciencia como Tal, donde la materia es solo la piel exterior. El ego adopta el punto de vista de la materia, y por eso está atrapado constantemente por la materia-atrapado y torturado en la física del dolor. Pero el dolor, también, emerge en tu conciencia, y tu puede estar en dolor, o encontrar dolor en ti, de manera que si envuelves al dolor, eres mayor que el dolor, trasciendes al dolor, mientras descanses en la vasta expansión de la pura Vacuidad que eres en lo más profundo y verdadero de tu ser.

Así que ¿qué es lo que veo? Si me contraigo como ego, aparezco confinado en el cuerpo, que está confinado en la casa, que está confinada en el vasto universo que la rodea. Pero si descanso como Testigo –conciencia amplia, abierta y vacía- se vuelve obvio que yo no estoy en mi cuerpo, mi cuerpo está en mí; que no estoy en mi casa, mi casa está en mí; que no estoy en el universo, el universo está en mí. Y que todo ello emerge en el amplio, puro abierto y luminoso Espacio primordial de Conciencia, ahora mismo y ahora mismo y siempre ahora mismo.

Por tanto, se conciencia.

Extracto de One Taste (un solo sabor) de Ken Wilber.

Traducido por Pablo Nebreda.

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