Dios sÃmbolo, Dios señal
9 Julio 2008La palabra Dios (EspÃritu, deidad, Alá, o cualesquiera nombres reciba) puede no ser referida a una persona o personificación, sino a algo más allá de lo personal, que transciende todo pensamiento. Los sÃmbolos mitológicos recogen una lectura que se abre hacia ese concepto y no-concepto de trascendencia (no-dual). Carl Jung utilizaba la distinción entre sÃmbolo y señal. Un sÃmbolo es una representación que tiene un pie aquà y otro en la eternidad, que apunta a lo trascendente, inmanifiesto e inefable. Mientras que una señal apunta a algo de este mundo. El origen de las religiones mÃtico-literales es la utilización de Dios como una señal, no como un sÃmbolo.
La identificación exclusiva del referente terrenal hace entrar en conflicto incluso con las demás religiones mÃticas, porque cuando uno transforma un sÃmbolo en señal hasta el extremo, la suya es la única y verdadera, y el resto no lo son. Dando lugar a las idolatrÃas. Aunque con esto no quiero decir que todo mito sea “falso”, bajo perspectiva evolutiva de la dinámica espiral de Don Beck o bien bajo el nuevo modelo de evolución de la conciencia de Ken Wilber, o de otros modelos que escapan a mi conocimiento, el estadÃo MÃtico es un paso del proceso evolutivo necesario (previo al asentamiento de las estructuras egóicas) por el que todos pasamos tanto a nivel individual como colectivo, y que dio orÃgen a grandes imperios que trajeron consigo periodos de gran estabilidad y avances socioculturales, como la grecia antigua o el imperio romano. Ahora bien no trascenderlo conlleva un estancamiento en un nivel de desarrollo que hace tiempo que dejó de ser la vaguardia de la humanidad.























