Eloisa to Abelard
Miércoles, Agosto 29th, 2007How happy is the blameless vestal’s lot!
The world forgetting, by the world forgot.
Eternal sunshine of the spotless mind!
Each pray’r accepted, and each wish resign’d;
¡Feliz es el destino de las vÃrgenes vestales!
Pues olvidan al mundo y el mundo les olvida a ellas.
¡Brillo eterno de la mente inmaculada!
Cada oración aceptada y cada deseo renunciado;
Oà la primera vez esta cita en la pelÃcula Eternal Sunshine of the Spotless Mind, traducida al castellano como OlvÃdate de mÃ. El poema completo se titula Eloisa to Abelard, de Alexander Pope. Escrito en 1717. Pope en su vida escribió varios trabajos más cortos, de los cuales de los mejores son las epÃstolas a Martha Blount. De 1715 a 1720 tradujo la IlÃada de Omero, y unos años más tarde hizo lo propio con la Odisea.
En la antigua roma, una sacerdotisa consagrada a la diosa Vesta recibÃa el nombre de Vestal. Las vestales debÃan ser vÃrgenes, de padre y madre reconocidos, y de gran hermosura. Eran seleccionadas a la edad de seis a diez años. Una de sus mayores responsablidades era mantener encendido el fuego sagrado de sus templos.
No era a priori un destino feliz, sino forzado. Si bien las que con el paso de los años aprendÃan a vivir y nunca llegaban a perder la última de las libertades humanas, la elección de la actitud interior bajo cualquier conjunto de circunstancias, la libertad espiritual que hace de la vida un sentido, abrÃan su conciencia para dar paso al brillo eterno de la mente inmaculada. Cada oración era aceptada, y cada deseo, renunciado.

