logo

Entradas para noviembre, 2006

The Ordeal

Miércoles, noviembre 29th, 2006

Escuché este poema en una charla sobre negociar con conciencia de Fred Kofman, el co-fundador y presidente de Axialent, una consultora internacional especializada en desarrollo de liderazgo y trabajo en equipo. El poema original supongo que estaría escrito en sánscrito:

The grapes of my body can only become wine
After the winemaker tramples me.
I surrender my spirit like grapes to his trampling
So my inmost heart can blaze and dance with joy
And although the grapes go on weeping blood and sobbing
I cannot bear anymore anguish
Any more cruelty..
The trampler stuffs cotton in his ears:
I am not working in ignorance,
You can deny me if you want
You have every excuse
But it is I who is the master of this work
And when through my passion
You reach perfection
You will never be done praising my name.

 

 

Rumi, sufi master.

I heard this poem in a speech about conscious business by Fred Kofman, the co-founder and president of Axialent, an international consulting company specializing in leadership development and teamwork.

Practicar el zen

Viernes, noviembre 24th, 2006

Practicar el zen es reencantar lo cotidiano
- Chanchan Shanhui.

 

Himno a la materia

Viernes, noviembre 24th, 2006

Himno a la Materia, de Pierre Teilhard de Chardin

Bendita seas tú, áspera Materia, gleba estéril, dura roca, tú que no cedes más que a la violencia y nos obligas a trabajar si queremos comer.

Bendita seas, peligrosa Materia, mar violenta, indomable pasión, tú que nos devoras si no te encadenamos.

Benditas seas, poderosa Materia, evolución irresistible, realidad siempre naciente, tú que haces estallar en cada momento nuestros esquemas y nos obligas a buscar cada vez más lejos la verdad.

Bendita seas, universal Materia, duración sin límites, éter sin orillas, triple abismo de las estrellas, de los átomos y de las generaciones, tú que desbordas y disuelves nuestras estrechas medidas y nos revelas las dimensiones de Dios.

Bendita seas, Materia mortal, tú que, disociándote un día en nosotros, nos introducirás, por fuerza, en el corazón mismo de lo que es.

Sin ti, Materia, sin tus ataques, sin tus arranques, viviríamos inertes, estancados, pueriles, ignorantes de nosotros mismo y de Dios.

Tú que castigas y que curas, tú que resistes y que cedes, tú que trastruecas y que construyes, tú que encadenas y que liberas, savia de nuestras almas, mano de Dios, carne de Cristo, Materia, yo te bendigo.

Yo te bendigo, Materia, y te saludo, no como te describen, reducida o desfigurada, los pontífices de la ciencia y los predicadores de la virtud, un amasijo, dicen de fuerzas brutales o de bajos apetitos, sino como te me apareces hoy, en tu totalidad y tu verdad.

Te saludo, inagotable capacidad de ser y de transformación en donde germina y crece la sustancia elegida.

Te saludo, potencia universal de acercamiento y de unión mediante la cual se entrelaza la muchedumbre de las mónadas y en la que todas convergen en el camino del Espíritu.

Te saludo, fuente armoniosa de las almas, cristal límpido de donde ha surgido la nueva Jerusalén.

Te saludo, medio divino, cargado de poder creador, océano agitado por el Espíritu, arcilla amasada y animada por el Verbo encarnado.

Tú, Materia, reinas en las serenas alturas en las que los santos se imaginan haberte dejado a un lado; carne tan transparente y tan móvil que ya no te distinguimos de un espíritu.

¡Arrebátanos, oh, Materia, allá arriba, mediante el esfuerzo, la separación y la muerte; arrebátame allí en donde al fin sea posible abrazar castamente al Universo.

Fuente: Himno del Universo, de Pierre Teilhard de Chardin.

El presente eterno

Sábado, noviembre 18th, 2006

Nunca has sentido realmente que el presente hubiese llegado a un término, pues eso nunca acontece.

- Eckhart Tolle